miércoles, 3 de diciembre de 2014

Las mejores series de 2014

Estamos listos. Vimos muchas series, de todas las temáticas, con historias sacadas de la realidad y otras totalmente venidas de la inspiración de  directores o guionistas. Es difícil hacer un simple ránking, usted podrá estar de acuerdo o no, pero de esto fue de lo que se habló , fue lo que más comentamos, lo que más  esperamos para 2015 y lo que más celebramos o nos desilusionamos. Para mí. esto fue lo mejor y no tan mejor  de las series de 2014.

1. True Detective
Golazo de media cancha. Intensa, hipnótica, levantó todas las pasiones. Se justifican todas las nominaciones al Emmy, se justifica el club de fans, se justifican los foros de internet dedicados a hablar de ella. Innovó a nivel de dirección pues todos los episodios fueran dirigidos por la misma persona; esto le dio estructura narrativa, coherencia. Cary Fukunaga y Nic Pizzolatto (director y guionista) fueron dando pistas en cada capítulo de cómo se iría contando la historia, por lo que los flash backs se hacían necesarios y comprensibles. Además, tenía a Matthew McConaughey (en uno de los papeles de su vida), a Woody Harrelson dándole la réplica a la altura, una ambientación que te trasladaba a otro lugar y te atrapaba, una música espectacular de T-Bone Burnett, la fotografía, los plano secuencia (cómo olvidar esos 6 minutos del capítulo 4 en que la cámara graba sin parar, obligándote a no pestañear). Los personajes estuvieron por sobre la trama, había reflexiones filosóficas y citas literarias…en fin, fue esa manera distinta de contarnos la historia la que cautivó al mundo seriéfilo que la convirtió en serie del año. Un multitudinario club de adictos listos para la segunda temporada, que veremos a mediados de 2015.


2. House of Cards
Superioridad total a nivel argumental. Si usted quiere ver una serie donde los guionistas hacen su trabajo…ésta es!. Elenco de lujo, fineza técnica y grandes nombres tras de cámara: David Fincher, James Foley y Carl Franklin dirigieron la segunda temporada, muy superior en ritmo e intensidad a la primera. Con esta serie, Netflix se dio el gusto de mirar por encima del hombro a HBO, Showtime y AMC con una historia que se adentra en las miserias del mundo político y sus negociaciones. El recurso en que Kevin Spacey mira a la cámara para guiar al espectador sobre sus oscuras intenciones exige un trabajo argumental y narrativo de alta factura, pero también nos indica que el espectador es otra marioneta de Underwood. El monólogo del primer capitulo de esta segunda temporada, en lo personal, lo postularía al mejor del año. Las sub tramas introducidas fueron notables y actuales. El dilema con China, el espionaje, el poder de la prensa. El nuevo personaje de Molly Parker, una especie de Underwood versión femenina, fue un total acierto pues abre nuevas aristas, junto con el nuevo secretario de prensa, Seth, otro arribista sin filtro y, finalmente, la salida a escena de Claire Underwood, como otro hilo central de Frank para la consecución de sus planes, fueron puntos altos del guion y perfectamente logrados. Oscuridad, salvajismo retorcido y frases para la historia quedan de capítulos sublimes; yo me quedo con “Estoy a un paso de ser Presidente de los EEUU sin haber recibido un solo voto. La democracia está sobrevalorada".

3. Fargo
Nada más ni nada menos que 18 nominaciones al Emmy en su primera entrega. Cuando leí que había un proyecto de llevar a la TV la película de los Coen eso ya era suficiente atributo para esperarla con ansias. Más aún cuando conocimos el reparto (Martin Freeman, Billy Bob Thornton, Bob Odenkirk...), la cosa empezó a ponerse interesante. Al final, se superaron todas las expectativas y ha resultado ser una serie que muchos han situado, incluso, por encima de True Detective, pues la temática es muy similar. Tuvo muy buen ritmo, personajes que tenían el sello Coen (carismáticos, diabólicos), la música es utilizada con habilidad. La segunda temporada está más que confirmada por FX y se ambientaría en los años 70. ¿Veremos de nuevo al brillante personaje de Martin Freeman o la serie busca evolucionar?


4. Game of Thrones
Qué decir de la serie que “la llevó” en el primer semestre. Todos hablan de ella, los actores ya son contratados para películas, el guion se guarda bajo siete llaves. Es que la temporada que vimos, si bien fue levemente inferior a la anterior, significó la consagración del proyecto. Muerte de personajes claves, mucha sangre, discursos para el Oscar, batallas gigantescas y muy bien producidas... Una superproducción con todas sus letras. Game of Thrones ya es un fenómeno y va camino a transformarse en serie de culto.


5. American Horror Story
El debut del Freak Show marcó record de audiencia, hecho más que suficiente para indicar que es una serie con un puesto ganado. Acá en Chile aún faltan 2 episodios para que termine, pero lo que hemos visto ha sido un trabajo prodigioso y arriesgado en busca de un producto diferente. Hay total conexión con las temporadas anteriores, sobre todo en la importancia de la figura de “la madre”. Maravilloso ha sido el soundtrack que hemos escuchado, con versiones perfectas de temas de David Bowie, Lana del Rey, Fiona Apple y, en especial, el cover de Evan Peters para “Come as you are” de Nirvana. Jessica Lange se consolida como el alma de la serie, Sarah Paulson hace un trabajo magnífico, consagratorio, como esta mujer de dos cabezas, de dos mundos y dos personalidades diferentes. Una serie perfecta en muchos sentidos.



6. The Killing
¿Por qué cancelar una serie que le ha dado todo al espectador?  Gracias Netflix por haber confiado en una serie única, concluyéndola con  6 episodios de infarto. Si hay dos anti-héroes que pasarán a la historia esos son Sara Linden y Stephen Holder. Y de eso trató esta cuarta y última temporada, del viaje interior en el que los protagonistas se ven envueltos a partir de un hecho concreto. Cuando murió Skinner me imaginé viendo “Seven”, fue algo tan “a lo Fincher”, totalmente un ideario sacado de allí. Nunca tuvo más sentido el caudal de lluvia que cayó porque permitió un perfecto climax , que encajó con el tormento interior de los personajes. Acá hubo una visión magistral de un genio del cine,Jonathan Demme (El silencio de los inocentes), que curiosamente es muy cercano al imaginario de David Fincher y que participa como director en los episodios más importantes de la serie. Los personajes secundarios, los asesinatos, y los juegos de falso culpable que nos mantenían en vilo, no son más que elementos que adornan la verdadera historia que se quiere contar: la extraña y preciosa relación de dos personas. Una de las mejores series que he visto.

7. The Knick
Racismo, drogas, abortos, ambiente oscuro, frío….todo contrastado con una música electrónica densa, nerviosa, hipnótica y que es colocada como guinda de la torta, conjugando el atrevimiento del guion y la maestría de Clive Owen como el que se roba esta serie, y hace la vida imposible a quienes lo ayudan a saciar las angustias de su doble vida. Un choque de trenes entre la moralidad del siglo XIX y la tecnología que despierta con toda su fuerza desde el 1900, y que empuja a este doctor y sus ayudantes a un futuro para el que ni por cerca están preparados. A pesar de que vemos sangre y más sangre, estéticamente es uno de los trabajos más cuidados del año y la erige como una propuesta totalmente reveladora.

8. The Good Wife
No importa lo que digan. The Good Wife sigue dejando algunos de los mejores capítulos de una serie de televisión. Sus guiones siguen siendo impecables, actuaciones sobresalientes y una quinta temporada que sólo gritó al mundo que va a seguir creciendo. Juliana Marguiles, totalmente empoderada en su personaje, sigue llevando los hilos de esta maraña que mezcla política y líos legales. Fascinante temporada.

9. Penny Dreadful
Un cuento de terror victoriano hecho serie de televisión, y ambientado en el tétrico y nublado Londres del siglo XIX; interesante y renovada combinación de los elementos clásicos del género del horror como Frankenstein, Drácula, Jack el Destripador o Dorian Gray. Es en esa atmósfera desagradable, de noches oscuras y sótanos secretos donde se conoce el eje principal de los personajes, que son muy misteriosos y que dan rienda suelta a sus instintos más primarios, todo llevado a cabo con un guion que le da suma importancia a la intriga. Este proyecto de ocho episodios comenzó con violencia e inquietud, sentimientos que a lo largo de la temporada se impusieron al mero terror. Penny Dreadful nos ofreció una reinvención de clásicos de la ficción más terrorífica, una ambientación sobresaliente, con planos magníficos y secuencias brillantes desde el punto de vista técnico. Al espectador se le atrapó porque despertó su curiosidad. Eva Green en tres palabras: extraordinaria, empoderada y monstruosa.




10. The Leftovers
Demoledora en lo emocional. Lo primero que destaco es el excelente uso del silencio. ¿Por qué los guionistas no saben apreciar el valor del silencio?. En Leftovers esto es el hilo conductor en el dolor producido por esa desaparición, sin respuestas, de tantos seres queridos. 140 millones de personas se esfumaron como por arte de magia, desaparecieron para no volver. Es  crudamente bella, pero no puede gustar a todos. No es una serie gourmet. Tiene más que ver con conectar con el espectador a través de la emoción.

11. Sherlock
Esta serie mutó pues se le dio, por fin, más importancia a los personajes y apenas si hubo casos para llenar el metraje de cada episodio; por decirlo así, la serie pasó de ser un procedimiento, con una pareja de lujo, a ser la historia de una amistad irrompible entre dos hombres. Muchos claman por la vuelta de una trama poderosa, donde se cubran casos claves de la literatura del personaje o por la existencia de un villano permanente. Al guionista Steve Moffat  le gusta jugar con el espectador creando una trama sólo general. Si vamos a seguir buscando coherencias entre el mundo literario y estos personajes que nos presenta la serie, podemos desencantarnos y alejarnos. Si aparece un villano tipo Guasón (algo quedó más o menos encaminado) podría volverse algo muy importante y amenazante en la vida de Holmes y su perro fiel.

12. Dowtonwn Abbey
Le llovieron las críticas a la serie por el tema de la violación, hasta el gobierno británico se entrometió poniendo en apuros una nueva temporada. Las críticas sobre Dowtonwn Abbey fueron enormes, pero ha sido una gran temporada igual pues ya están en los inicios del siglo XX con todos los cambios sociales que eso implica. Al estar cimentada sobre interpretaciones muy creíbles, construcción de personajes admirable, tramas concisas y una ambientación de época realmente espectacular tenemos una serie grandiosa.




**Categoría “Observando”
Hay algunas series que no han terminado su temporada y sería injusto dejarlas fuera, porque ya han mostrado sus cartas; y hay otras que terminaron y que si bien nos faltó la “chaucha para el peso”, en 2015 deberían crecer y sorprendernos más de lo que lo hicieron este año:

-Ray Donovan
Para su segunda temporada, finalizada hace meses, la producción se aperó con todo. Con un ritmo constante, repleta de claroscuros sobre la moral y la ética, donde el fin siempre justifica los medios, se adentró en el juego de la vida, en la psicología de un país donde el dinero y el éxito son dioses paganos. La serie toma características del Señor Lobo de Pulp Fiction y del mismo Tony Soprano, cuando nos muestra los cuestionamientos a un estilo de vida que le da comodidad y lujos, pero que lo desestabiliza internamente. El guion deberá resolver si Ray deberá seguir mostrando la encrucijada por arreglar su pasado o trabajar totalmente con su presente.

-The Strain
Traslada a la televisión la historia de una infección vírica/sobrenatural. Guillermo Del Toro y Hogan unen sus fuerzas al gran Carlton Cuse y le dieron vida a una de las sorpresas del año. Con una segunda temporada confirmada, la creación del trío de guionistas ha cumplido la máxima de que el mejor cine se hace en televisión. En este caso fue su variante vampírica. Una producción muy cuidada, y el acabado de la propuesta transmiten la sensación de estar viendo una película en partes. Durante varios capítulos existió un alto nivel de calidad, saltando con limpieza de subtrama a subtrama y explicando con inteligencia la expansión del virus. Con un control absoluto de los diálogos, resultado de una planificación rigurosa (la temporada entera estaba escrita antes de empezar a rodar), los guionistas dieron vida a los arquetipos que son los personajes, y dejaron que los actores solamente los humanizaran y mostraran a nivel de temores y dramas. La serie cerró la temporada con la promesa de una batalla pospuesta para salvar a la humanidad.



-Homeland
La serie vive un reto interno: volver a ser lo que fue, sobre todo, en su primera entrega y no volver a repetir el fiasco del año pasado. Se estrenó en EEUU, en octubre, con un doble episodio que anduvo por debajo de su audiencia habitual, otra muestra del desencanto de sus fans. Esta temporada ha mostrado más energía, es más relevante y provocativa. En menos tiempo suceden más cosas y eso es bueno, pues habla de una reconversión del guion, de centrarse en la fuerza y terrores de Carrie, y no buscar respuestas en situaciones o personajes que no la dejan ejercer el rol que tiene en la serie. El reto está adquirido: hay que recuperar la confianza del espectador o estaríamos hablando del principio del fin de la serie.

-The Walking Dead
Mi relación con TWD es de absoluto amor-odio. La he llamado mediocre, efectista, tremenda, ilusa….osea, nuestra relación ha pasado por distintas etapas. Pero en esta temporada hay algo que los guionistas decidieron explotar y que me parece de lo más acertado: el sadismo.
Porque era fácil partir como avión, y empezar a decaer en el quinto capítulo, era algo a lo que me tenían acostumbrada. Pero ahora me han sorprendido con más persecuciones, más salpicadas de sangre, más dilemas que no caen en la profundidad filosófica que no le queda a la serie. Dejen de hablar de vacunas, del bien y el mal, del efecto yo-yo y seamos sádicos de una vez por todas.

-Lylyhammer
Los éxitos rotundos de Sopranos y Breaking Bad le demuestran a los productores y guionistas que las series sobre crímenes siempre tendrán un público fiel. Si a esto le agregamos un toque de comedia tenemos como resultado Lylyhammer, una excelente serie que reunió todos esos elementos. Nos presentó una refrescante mirada al bajo mundo, con historias que evolucionan muy dinámicamente. De lo mejor que descubrimos este año.

-Halt and Catch Fire
Un empresario, una programadora, un informático y su esposa, son los protagonistas de una historia que va enganchando según pasan los capítulos, y que se ha convertido en uno de los grandes estrenos del año, con episodios memorables. El miedo al fracaso, la necesidad de reconocimiento, la dificultad para relacionarse con los demás, el papel de la mujer trabajadora y madre a comienzos de los 80, el miedo de los viejos a una juventud que se avecina como un huracán son las fortalezas del guion: presente y futuro. Muy recomendable.





**Categoría: Los desastres
Y no necesariamente de sintonía. Acá están aquellas que se desinflaron o que definitivamente perdieron el rumbo de lo que prometían en el tráiler. Pero tienen alguna chance en 2015 pues las temporadas están confirmadas. A veeeeer:

-Scandal
Cosas locas y Scandal.Te atrapa a un ritmo endemoniado para sólo confundirte; no hay tiempo para el respiro, no hay tiempo para ponerse blando. Scandal ni siquiera se permite poner en lento las imágenes cuando la resuelve-todo Olivia Pope se encuentra con el Presidente de los Estados Unidos. En unos minutos el ritmo era cadente, y de repente la atmósfera era plácida y más aburrida. Me fue absolutamente imposible creer que Cyrus y Sally pudieran evitar un estudio forense solamente con un abrazo. Pero esto no quita que pueda ser un entretenimiento adictivo, como lo es para mucha gente. Ya estoy convencida, luego de esta temporada y de ver los otros intentos televisivos de Shonda, que ella tiene un trauma serio, y trata de sacárselo ideando historias totalmente psicopateadas.

-Masters of Sex
Debo decir con harta lástima que esta segunda temporada fue muy irregular en lo narrativo, y esto desde el primer episodio. Esto no quiere decir que no hayamos visto capítulos brillantes, como el n°3 titulado “Fight”. Acá el guion se lució con un perfecto enlace de ideas entre el combate de boxeo, retransmitido por televisión, y el combate dialéctico que Bill y Virginia mantienen en la habitación del hotel. También destaco el capítulo  “Asterion”, un ejemplo de buen montaje, una joya, pero que como punto de inflexión hacia la mitad de la segunda temporada se fue diluyendo. Me sorprendió la intrascendencia de algunas sub tramas, provocando el descarrilamiento del guión. Esto pasa cuándo no sabes qué es lo que estás contando.

-Gotham
Si bien la serie partió con fuerza comete un error: confundir al espectador con que la serie se trata de Bruce Wayne, cuando el protagonista es el comisario Jim Gordon. Si a esto le sumamos que Ben Mckenzie se va desdibujando, tenemos hacia el final una ensalada de tramas y personajes mal delineados, que terminan por echar abajo la propuesta. Otra que decae hacia el final es Jada Pinkett Smith, como la mafiosa Fish Mooney, personaje creado sólo para la serie. El rol de villana le quedó grande y parece estar sobreactuando todo el rato, lo mismo para Camren Bicondova en el rol de Selina Kyle, aún inestable en importancia dentro de la historia. Al final, el único que sacó la tarea fue Robin Lord Taylor, en el papel de Oswald Cobblepott (El Pingüino), que partió muy tímido y despuntó como un sádico desalmado; su interpretación fue memorable y se volvió muy protagónica hacia el final, tomándose los foros y los titulares sobre la serie ¿Esa era la idea del guion? ¿Que un personaje secundario fuera el que generara el contenido?. 

-Bates Motel
Una de las series revelación de 2013 basada en un pilar estoico: las actuaciones tremendas de Vera Farmiga y Freddy Highmore como la madre y el hijo, miembros de una relación completamente inusual y enfermiza. Hace meses señalé que el gancho de la segunda temporada debiera ser adentrarse en esta relación, ir más allá, hacer más visibles los daños, las dependencias, los temores.....pero faltó un cuerpo de guionistas que quisiera dar ese salto. Esta segunda temporada fue una nebulosa teñida de un absurdo protagonismo de las historias secundarias.



Categoría: “De Europa con amor”
Hay muchísimas series europeas de una factura tan grandiosa que dejarían chicas a muchas norteamericanas; lamentablemente es difícil verlas, y hay que bucear en sitios de descarga y tener mucha suerte: si puede buscar estos nombres se hará un favor:

-Silk (Inglaterra)
Siempre hay muchas series de abogados pero Silk muestra lo diferente que es practicar la abogacía británica a practicar la estadounidense (si alguien se anima también está Accused, que se terminó de emitir el año pasado). Hay intriga por montones y el ritmo es genial, para verse varios capítulos de una sola vez.

-Luther (Inglaterra)
Idris Elba interpreta a John Luther, un detective obsesivo y vehemente que nunca ha sido capaz de evitar ser consumido por la oscuridad de los crímenes que resuelve. Es una serie bien lograda, con una actuación genial, con un libreto y guion magistral. Excelente producción de exteriores y trabajo de fotografía. Fox anunció, para variar, remake gringo pero NO lo vea, vea la versión inglesa.



-Peaky Blinders (Inglaterra)
Es una excelente historia de mafiosos, no es una más. Dese el gusto de ver dos capítulos seguidos y terminará hechizado por las buenas actuaciones y estructura narrativa. Tom Hardy fue el último fichaje.



-Broadchurch (Inglaterra)
Todo un fenómeno. Protagonizada por David Tennant, la historia arranca con el asesinato de un adolescente en un pueblo costero. Serie ganadora del Bafta, tiene una factura prodigiosa, es superior a muchas norteamericanas.



-Les Revenants (Francia)
Zombies europeos! Claro que sí. Los zombies se mueven a mientras suena Mogwai; no saben que están muertos y los vivos no saben qué hacer con ellos, porque de un día para otro empiezan a aparecer personas que fallecieron años atrás. No tiene nada que ver con The Walking Dead porque no vuelven para comerse a nadie.Imagínese las cosas que pasan!


-Borgen (Dinamarca)
Una oscura trama política que se ha paseado por Europa recibiendo premios. La protagonista, Birgitte Nyborg, representante de un partido, hasta ese momento, minoritario se convierte en la primera mujer que accede a ser Primer Ministro en Dinamarca. Empeñada en ser fiel a sus principios comprobará que la política es un juego muy sucio, incluso en un país donde los políticos van en bici al Parlamento y se pasean sin escolta por la calle.




-Bron/Broen  (Suecia)
Es una serie escandinava que se ha convertido en una de las mejores de esta década. Ha inspirado dos remakes, en EEUU e Inglaterra. El guion fuerte, sin titubeos, lo extraordinaria de la fotografía y los planos son de tal magnitud que me hacen recomendarla a ciegas.




UUUFF qué cantidad de series, cuánta calidad, cuánta genialidad. Hubo que dejar varias fuera y seguramente usted discrepará en más de alguna, pero si te animas a ver alguna de este listado me doy por pagada de este trabajo full!!

jueves, 20 de noviembre de 2014

Las mejores películas de 2014: aspirantes al Oscar

Ya es hora de sacar en limpio lo que nos ofreció este 2014 a los cinéfilos. De todos los géneros, todas las tramas, todos los actores, todos los festivales…..esto es, para quien suscribe, lo más destacado y lo que, sin duda, estará presente en toda la temporada de premios, que comenzó con el Hollywood Film Festival y finalizará con los premios de La Academia.

Acá hacemos un repaso:

1. Boyhood


La película del año. Esta cinta de Richard Linklater cuenta la historia de una vida y sus cambios. Rodada durante 12 años nos cuenta la historia de Mason (Ellar Coltrane), comenzando la película cuando tiene seis años, y que a medida que transcurre la película y el tiempo, va creciendo hasta cumplir los dieciocho años. Esta cinta consagra la era del “Yo” y, en una reflexión lúcida de su protagonista, define la falla temporal que se produce cuando la experiencia se eterniza: "Es como si siempre fuera ahora mismo". ¿Qué es "Boyhood"? ¿Un “coming-of-age” ¿ ¿Una película de adolescentes? ¿Una 'americana'? Es todo eso y más. Hay grandes momentos cómicos, de la vida doméstica y hasta algo de western. Linklater utiliza los paisajes de forma absolutamente épica. Es una nueva experiencia de cine, es algo que pocas veces se ha visto, es una película a la que uno quiere meterse para poder vivirla. En todo el mundo, “Boyhood está siendo celebrada como una obra maestra. ¿Oscar a Mejor Director? Serio aspirante. La crítica mundial resume que la "banalidad de su trama" y el "cliché de sus personajes" no se sienten debido al impacto emocional que provoca observar, de manera tan evidente, el paso del tiempo. Quizás sea la banalidad y el cliché lo único que todavía se aprecia con cariño cuando miras una foto de hace 15 años atrás. La vida pasa y deja marcas en todos los personajes de la película, la que también marca profundamente al espectador con un halo de nostalgia incurable. Ud no se la puede perder. 



2. Imitation Game

La película muestra la vida de Turing (Benedict Cumberbatch), la mente que descubrió el código Enigma, una máquina que tenía un mecanismo que permitía descifrar mensajes durante la Segunda Guerra Mundial. Película compleja pero impecablemente bien hecha. Cumberbatch y Keira Knightley están en la carrera por el Oscar definitivamente, y tiene muchas opciones en las categorías de película, director y guion. La primera hora de metraje es una sucesión lenta de hechos donde no sabes hacia dónde va la película. Pero si usted no presta atención a esa primera hora se perderá muchas cosas en la segunda.  El trabajo de Cumberbatch es fantástico a la hora de generar simpatía por un personaje que pudiera resultar frío e insensible en manos de otro actor. Donde no se la juega es en la forma de contar la homosexualidad del personaje.



3.  Gone Girl

 Es una cinta magnética, que no te suelta en todo el rato, que te atrapa en cada detalle, en cada diálogo. De la mano de un buen guionista todo funciona mucho mejor, pero cuando, además, hay un buen adaptador, todo se simplifica. En la categoría de Guion Adaptado esta película es seria candidata; el trabajo de Gyllian Flynn, autora de la novela homónima, ayuda muchísimo a que el director logre de cada escena lo que necesita y que el actor sepa con qué nivel de emocionalidad debe fluir su trabajo. No es fácil que la autora de un libro adapte para el cine, pero acá lo logra muy bien. Esto se complementa con un buen trabajo de montaje, por cierto, para lograr ese desarrollo en forma de espiral, que permite ir descubriendo detalles sin querer. Ben Affleck logra un equilibrio perfecto entre la simpatía y la sospecha. Rosamund Pike se la juega y logra equiparar a Affleck, dominándolo emocionalmente en un brillante juego de sensaciones. Esta dupla va  a la lista de competidores por mejor Actor y Actriz.
En la foto también hay lucimiento de Jeff Cronenweth, jugando con la sombra de un aparente invierno, oscureciendo la imagen, desapareciendo de a poco….dando la sensación al espectador de que todo está perdido. David Fincher va fijo a la quina de Mejor Director.


4. Whiplash

Este año vimos buenas apuestas donde se trató de unir una buena historia a una buena música. El joven Damian Chazelle nos da un golpe a la cara y nos presenta una película apasionante y divertida, donde la severidad de la instrucción musical y el combate interno entre lo que soy y lo que quiero ser, se vinculan muy bien. Andrew Neiman es un joven baterista de jazz absolutamente enfocado en alcanzar la cima. Terence Fletcher es su instructor, reconocido tanto por su talento como por sus aterradores métodos de enseñanza. El profesor está interpretado por JK Simmons, quien logra una magnífica interpretación, llena de intensidad, dureza,  todo ello mostrado en constantes intimidaciones. Simmons es un actor muy experimentado y acá se apodera del personaje sin miramientos. Esta actuación está perfectamente para un Óscar y desde ya lo candidateamos. Miles Teller lo iguala en ocasiones, pero con la diferencia que su personaje evoluciona a medida que la música lo va haciendo.


5. Foxcatcher

La tercera película de Bennett Miller ("Capote" y "Moneyball") se estrenó este año en Cannes con una recepción crítica excelente. El director supera sus dos películas previas centrando su minuciosa mirada en una historia que apuesta por lo incómodo, pero que consigue ser muy universal; esto hace de "Foxcatcher" una película fantástica. El guion hace que la película tenga muchas capas y aborda múltiples temas, pero desde un punto de vista narrativo sólo hay una película. Steve Carell es la revelación de la que todo el mundo habla: vocalmente, físicamente y psicológicamente."Foxcatcher" es un modelo de narración desoladora y brutalmente intensa a cargo de tres actores que están excepcionales, y que se deberían pelear nominaciones al Oscar: Channing Tatum , Mark Ruffalo y Steve Carell. 



6. Birdman

Compleja, impactante, con un desenlace inesperado. Así nos tuvo “Birdman” la mayor parte de la película. A ratos se puede tornar confusa y muchos podrán odiarla, pero al mismo tiempo, disfrutarla. La película es muy personal, es de González Iñarritu , hecha para sus seguidores y para su culto. La dirección es aplastante y saca lo mejor de cada personaje; Emmanuel Lubezki dicta cátedra en lo que es la fotografía, con múltiples planos-secuencia filmados con maestría, como el mejor en su género, mientras que Michael Keaton se reivindica como el actorazo que es. ¿El papel de su carrera? suena a palabras mayores, pero está muy muy cerca de ser así. Podría parecer una película engreída, presumida, pero es el propio González Iñarritu tomando la personalidad de cada personaje, pero a nivel estético es perfecta.


7. Big Eyes

Recién estrenada y muy esperada era lo último de Tim Burton. Y como llevábamos meses esperando por ella, era lógico que no satisfaciera todas las expectativas. La interpretación de Amy Adams es de primera clase y debiera ser nominada, por 6ta vez, a Mejor Actriz. Ilumina tanto la parte tímida y además creativa y compulsiva de su personaje, aunque nunca llegamos a saber de dónde vienen y por qué pintaba el mismo cuadro una y otra vez. El lado más exuberante de Christoph Waltz tiene rienda suelta, y el actor construye un personaje tan triunfador como desagradable. Esta es otra gran interpretación (sólo en inglés) en una película que no es de Tarantino. Ambos podrían ser perfectamente nominados en sus respectivas categorías. En cuanto a producción y vestuario, también son puntos a favor de esta película: los detalles de época de Rick Heinrich y los trajes de Colleen Atwood destacan, y la San Francisco pre-hippie nunca se había visto mejor que con la fotografía de Bruno Delbonnel. En definitiva, “Big Eyes” no es tan profundamente personal como “Ed Wood”, ni tan magnífica, pero es un buen acercamiento de Burton a sus puntos fuertes, después de hartos trabajos irregulares.



8. Map to the stars

     John Cusack sorprendió hace unos meses diciendo que Hollywood es “una enorme casa de putas, dispuesta a engullir actores jóvenes para luego escupirlos”. Y bueno, esta última película de David Cronenberg justamente desmenuza Hollywood riéndose de los excesos de las celebridades, de las caricaturas en maquillaje, de las cirugías, de cómo las actrices, preferentemente, van resintiendo el paso del tiempo. Julianne Moore se alza como la luz de la producción gracias a su destreza maestra sobre los desordenados cambios de humor de su personaje; candidata a Mejor Actriz, y quizás ganadora, pues ya se hizo de ese galardón en el pasado Cannes.

9. Interstellar

Durante todo el año se habló de “Interstellar”. Luego de verla nos queda claro que no es el trabajo más redondo de Nolan pero sí observamos los patrones típicos de sus entregas: el dilema filosófico, el guion tipo madeja de lana y efectos especiales importantes. Lo bueno es que en “Interstellar” hay algunos de ellos muy bien trabajados.
A nivel técnico puede ser comparada con “2001: 0disea del Espacio” o “Gravity”, pero tiene la oportunidad de encontrar su propio camino, al tener de base el deseo de un padre de salvar el planeta, pero para sus hijos. Si bien Nolan controla el film, el viaje es tan emocional que a veces se torna abrumador. A nivel técnico es seria postulante a varios Oscar.


10. Gran Hotel Budapest

Alegre, fresca, ágil. Ganó el Festival de Berlín, en enero, y luego cosechó muy buenas críticas y creemos que más de alguna nominación tendrá, aunque el estreno lejano en el tiempo la deje fuera de la memoria del colectivo cinéfilo. “Gran Hotel Budapest” tiene varias características que la hacen única. Los personajes  se desenvuelven como dentro de un cuento, con un trasfondo que combina muy bien lo absurdo y lo serio. Fiennes, a las órdenes de Wes Anderson por primera vez , da vida a un caballero de otra época. Su actuación está llena de carisma y logra entenderse a la perfección con su compañero Tony Relovori, el que actúa como un contrapunto perfecto. Hay pura química entre ambos, lo que recrea situaciones divertidas, algunas otras de reflexión y otras más intrascendentes.

BONUS TRAK
Mejor Film Animado: Cómo Entrenar a tu Dragón 2
Dirigida por Dean Deblois, esta cinta se presenta con el aliciente de haber sido exhibida en Cannes (en función especial). El concepto que engloba todo el film es el de EVOLUCIÓN. Hay una evolución, un crecimiento, en todo sentido: a nivel de personajes, de historia, de imágenes. El guion es muy audaz e inteligente pues no cae en la sensiblería, sino que muestra una madura relación entre los hombres y los animales. Los diálogos son ingeniosos y dulces a la vez. La película es asombrosa a nivel técnico. El tratamiento de la fotografía, a cargo de Roger Deakins gran colaborador de los hermanos Coen, es de un nivel máximo. Los paisajes son de una belleza extrema, con una perfecta definición de color. Un par denominaciones técnicas va a tener, de fotografía también. Su más seria contendora, la película “Lego” y toda esa construcción de marca que tanto le gusta a Hollywood.



Mejor Película Extranjera: Relatos Salvajes

Asumimos que esta categoría es compleja pues difícilmente vamos a ver todas las finalistas, pero estas 6 historias nos sacaron tantas carcajadas debido a un guion trabajado con un perfecto humor negro, que muestra el drama social actual sin máscaras, apoyándose en actuaciones geniales. La música a cargo del magnífico y dos veces oscarizado Gustavo Santaolalla. ¿Le da para llegar al Oscar? Claro que sí, porque no sólo se habló mucho de ella en distintos festivales, sino porque produjo una “viralización” pocas veces sustentada por una producción sudamericana.




Del Mundo Marvel: Capitán América: The Winter Soldier
Marvel seguirá dominando el mundio del cine hasta el 2019 según su propia planificación. Por eso traté de elegir la mejor de todo el género superhéroe y creo que este personaje es el más humano de las superestrellas de Marvel. Es el único que no tiene poderes inherentes a su persona y, además, le tocó dormir 70 años para despertar en una era que le es completamente ajena, y a la que debido adaptarse con dificultad. En esta secuela, Chris Evans se nota dominando más al personaje, el que acepta que está en otra época e incluso acepta cambiar su traje. En este punto el guion sigue, en algo, lo mostrado en El Primer Vengador, pues hay intriga y el juego de espías ligado a la política.
El guion de Christopher Markus y Stephen McFeely consigue un equilibrio para quienes queríamos ver algo más que entretenimiento; la trama nos dejó un regalo: el personaje de Sebastian Stan (el Winter Soldier), quien fue toda una sorpresa a nivel de interpretación, de fiereza, de mostrar resentimiento, y se pone al nivel de Loki como los mejores descubrimientos que ha hecho Marvel en este año tan loco para ellos.

"Unbroken", "Selma" y "Mr Turner" no las he visto como para haberlas incluído pero apenas ud las pueda conseguir, véalas. Faltó que el cine chileno nos sorprendiera con algo potente. Quizás Volantín Cortao y No Soy Lorena sean lo mejor en una producción 2014 rica en número, pero aún distante de ser sustentada por una industria que no logra aún despegar.

Veremos si estos pronósticos concuerdan con la temporada de premios, que ya partió, y que continúa el 19 de enero con los Golden Globes y finaliza el primero domingo de marzo con el Oscar.

jueves, 13 de noviembre de 2014

EL CINE “INDIE” MÁS VIVO QUE NUNCA

El cine independiente llegó para quedarse y poco a poco irá ofreciéndole más pelea a las super producciones. Es cierto que los presupuestos de marketing y publicidad son menores, pero ya hay construido todo un circuito que se basa en estas películas que pueden, perfectamente y así ha sido ya, lanzar a la fama a un director o un actor o actriz, como Jenniffer Lawrence por ejemplo. 
El indie es cada vez más importante en la industria y ya tiene sus propios códigos, estilos y argumentos. Las películas siguen hablando de los mismos temas, mantienen esa atmósfera íntima y tienen protagonistas con los que es fácil empatizar. Y aunque últimamente los directores recurran a actores de primera línea para llevarlos al cine indie de USA, éste sigue siendo muy característico y poco comparable con el gran Hollywood.
El cine indie se inicia con la tragedia de la gran depresión….había que llevar gente a las salas. Entonces nacieron las sesiones dobles y para llenarlas necesitaban películas realizadas rápido y con poco dinero (llamadas serie B). Eran estas producciones en las que directores como Jacques Tourner o Samule Fuller experimentaban con nuevas técnicas cinematográficas y tramas, antes de que llegara el primer director independiente de Estados Unidos reconocido como tal: John Cassavetes. El director de 'UNA MUJER BAJO LA INFLUENCIA' fue el primero en buscar financiamiento en los lugares más inesperados y el primero en atreverse a rodar temas como las drogas, el sexo, el racismo, la prostitución, la homosexualidad, la decadencia del sueño americano. 


Estos temas se hicieron más universales cuando directores como Martin Scorsese, por ejemplo, reconocieron la influencia de Cassavetes en su cine. Hoy en día el cine indie ya no se distingue tanto por sus temas o por su modo de financiación, ¿quién no financiaría una película de Jason Reitman por ejemplo?
                                                                                                              
¿Qué distingue, entonces, a una película como “independiente”?

Ningún personaje es primordial. La mayoría de las películas independientes tienen un elenco muy poblado, donde los protagonistas y los secundarios se funden para aportar lo mismo a una historia central. Es cierto que sin Juno no habría película, pero tampoco sin Michael Cera o JK Simmons. El mismo caso en 'LITTLE MISS SUNSHINE' ó, 'ZOMBIELAND'.

Buena música independiente. Las películas indies están llenas de viejas canciones de artistas independientes. Si el soundtrack tiene a bandas como Wilco o Arcade Fire, más independiente será... y si no, que se lo digan a Richard Linklater. Además, en el cine indie los actores cantan mal (como Ryan Gosling en 'BLUE VALENTINE' o Bill Murray en 'LOST IN TRANSLATION') y eso las hace aún más puras, más naturales, no se nota el artificio hollywoodense.

Ellos son los feos. Los protagonistas masculinos no suelen tener el prototipo del macho guapetón.
Ellas son raras. Las protagonistas femeninas son muy hermosas pero tienen un tinte raro en su personalidad, en su actuar. Kristen Dunst, Zooey Deschanel o Ellen Page suelen interpretar a personajes muy excéntricos. No hay duda que la cámara indie las favorece más a ellas. 

La locación. Mientras las grandes producciones se ruedan en el centro de la gran ciudad, el cine indie se centra o en barrios marginales, en espacios alternativos, en pueblitos. Los suburbios de Minnesota en 'JUNO' o la Isla de San Juan en 'EL AMIGO DE TU HERMANA' son buenos ejemplos.  

Llegar a Sundance. Es fundamental que la película indie vaya a Sundance, la cuna del cine independiente americano. De allí han salido éxitos mundiales de culto como 'WINTER'S BONE' o 'PRIMER'.



Cada dia más llamativo, cada dia más noticioso, un semillero real. El cine independiente aún se distancia de Hollywood y esperemos que siga así por un buen tiempo.


martes, 11 de noviembre de 2014

Leonardo Di Caprio: la institución del cine moderno

En un momento súper complejo para Hollywood, rescatar la figura de este actor es rescatar agua dulce del pantano. Querido por miles y no tanto por otros, Leonardo ha resaltado del resto por su carisma natural, su compromiso con el planeta y la calidad de sus discursos, en donde llama la atención y no queda bien con nadie. Aún soltero y con un halo de misterio que lo envuelve desde que explotó al mundo como Jack Dawson, el cine moderno le ha permitido construir un nombre que brilla por sí solo y traspasa la línea de un intérprete de personajes.

Pero no podemos desmerecer que él ha crecido como actor, frente a dos generaciones, que lo vieron pasar de niño lindo a verdadero ícono del cine, de aquellos de los que se puede hablar por décadas y habrá material de sobra para estar siempre refiriéndonos a él.
Tenía en contra el estereotipo del niño rubio de ojos claros, antecedentes que le podían jugar en contra y encasillarlo en ciertos roles. Pero fue creciendo, aprendiendo, apadrinado por grandes cineastas que supieron resaltar y mostrar al mundo lo mejor de él con distintos guiones y personajes. Es uno de mis actores favoritos por siempre, y en el dia de su cumpleaños n°40 (actualizo: 43) quiero mostrar mi admiración rescatando sus mejores “momentos”.


EL INICIO DEL “NIÑO LINDO”


Quién pensaría que el pre adolescente con discapacidad mental de la película “Quien Ama a Gilbert Grape” se convertiría en uno de los mejores actores de su generación. A los 17 años le llegó la primera nominación al Oscar por esta brillante interpretación, llena de ternura, sin falsedad, sin artificio. El futuro se abría y el cine lo recibía con los brazos abiertos, dispuesto a mejores papeles, más exigentes y audaces, que vendrían a raudales hacia él.




SIMBOLO DE LA HISTORIA DE AMOR

Reconocer que fue “Titanic" la película que lo lanzó al estrellato ha sido complejo para él. No solamente porque el amor no ha sido la historia central en su vida real, ni los medios han podido hacer fiesta de ello, sino porque debe ser una carga ser el protagonista de este film plagado de empalagoso enamoramiento. De hecho, cuando se cumplieron los 20 años, él no acompañó a su amiga Kate Winslet al relanzamiento en 3D, y se negó a participar de cualquier actividad pública conmemorativa de la película. Sin renegar, sabe que lo que vino después ha sido mucho más exigente en lo actoral y, seguramente, lo han marcado más que Jack Dawson, pero hay que reconocer que estuvo en la película precisa y en el momento preciso...porque de ahí en adelante, tuvo la llave que le permitió abrir las puertas de la inmortalidad cinematográfica.






UNA INSTITUCION

Aunque muchos lo nieguen, Leonardo Di Caprio es una institución del cine, aunque sólo tenga 43 años. Su actuación en “Los Infiltrados” lo elevó como el predilecto de Scorsese, con quien ya hace 10 años decidió asociarse para construir una dupla que ha llegado a lo más alto.





PERSONAJE CON GIROS

“Diamante de Sangre” era un proyecto complejo. Rodada en Marruecos y Sudáfrica, conociendo de primera fuente la miseria con la que vive el pueblo y enfrentándose de manera real, y también en el guion, al drama de los diamantes sangrientos. La trama le exigió ser un despiadado,pero en el camino, la vida le ofreció una redención, que sentenció con esa frase a Solomon: “lleva a tu pequeño a casa….”




LA CONSAGRACIÓN

“El Aviador” es la película (personalmente) que nos ha mostrado al Di Caprio más completo; alcanzó una madurez que debió haber sido reconocida con el Oscar, aunque sí se llevó el Globo de Oro. El trabajo realizado en la voz del personaje de Howard Hughes, la baja y subida de peso, la manifestación de la locura y excentricidad de un personaje con trastorno obsesivo compulsivo le exigió un trabajo que lo hizo crecer como actor. Escenas memorables de una gran película y de una extraordinaria actuación.





"The Revenant"

Otro trabajo que lo desafió, pero no a la misma altura del film anterior, sin embargo, La Academia no tuvo más remedio que rendirse ante este personaje que puso a prueba a Leo, debido a las difíciles condiciones que tuvo que superar para contar la historia. Entrar o salir de ríos congelados, dormir dentro de cadáveres de animales y la posibilidad constante de una hipotermia fueron sólo algunas de las condicionantes que debió considerar para desempeñar su rol y renacer en el páramo.



LA FACETA DEL DESPIADADO

"...Qué niño lindo...", ..."el papel de interpretarse a sí mismo..". Miles de frases ultra escuchadas y que el actor se encargó de borrar cuando Quentin Tarantino le ofreció el papel del cruel esclavista blanco Calvin Candie en “Django Unchained”. El personaje es sumamente importante en el guion pues provoca el punto de inflexión; hasta antes que Di Caprio apareciera en escena, el Dr Schultz sólo quería la recompensa y Django quería rescatar a su esposa. Luego de la aparición de Candie, ambos personajes giran su odio y redireccionan sus sentimientos de venganza.





EL DUEÑO DE LA DIVERSIÓN

En “El Lobo de Wall Street” lo vemos tomándose las cosas con total simpleza a la hora de interpretar las miserias de un ser humano que no duda en aplastar la vida e ilusiones de otros con tal de tener más. Si bien el guion pudo ser mejor trabajado, en un proyecto que le perteneció pues él compró los derechos, el personaje fue muy bien delineado y le quedó como un guante.






¿Cuál será su próximo papel? Sabemos que está filmando con Alejandro González Iñarritu (era The Revenant!!!!!), que algo se trae entre manos con Scorsese, que alza su voz para defender la salud del planeta, que organiza millonarios subastas para ir en contra del calentamiento global y la caza de ballenas y elefantes. El mejor Di Caprio cumpliendo 40 años y como el vino, lleno de proyectos que nos seguirán deleitando y esperando ese Oscar esquivo, pero que más temprano que tarde será de él…y el mundo lo aplaudirá de pie!!!.








¿Qué responsabilidad tienen las series del cable e internet en el desplome de la tv chilena?

Que canal 13 y TVN marquen 5 puntos, a las 20 hrs, era algo impensado en la época de “Rojo, fama contra fama”, “Mekano” y mucho más atrás, “Sucupira” o “Amores de Mercado”. Hoy, las propuestas televisivas chilenas no están dando el ancho y el público está respondiendo a ello con un verdadero misil: darle el favor y las preferencias a una novela turca…..¿quién podría haberse imaginado que una teleserie venida de Turquía provocaría el desplome de una estructura anquilosada hace décadas dentro de los canales de TV?.
El porqué de este fenómeno podría ser analizado luego, pero ¿le cabe algún papel, en esta debacle, el auge y la explosión de las series de televisión norteamericanas?



Sin duda, este fue el año en que las series terminaron por adueñarse de la pantalla y permitiendo que en varios segmentos del día, la opción “cable” saque más porcentaje de audiencia que cualquier programa chileno. Uno de los motivos puede ser que las series de televisión tratan al observador como un adulto y, por tanto, le ofrecen temáticas adultas, algo que la TV chilena lleva descuidando hace tiempo. En las series que hemos visto (por Fox, Showtime, HBO, FX, Sony, ABC, etc) hay una inteligencia al momento de tratar al espectador y también hay una mayor libertad creativa para productores y directores. Aunque en varias series está el personaje típico, éste es llevado un poco más allá, siendo dotado de características físicas o psicológicas que se van uniendo a un guion muy bien trabajado; esto ha cambiado las reglas de la televisión, ha cambiado sus códigos, y la tv chilena simplemente no se ha podido adaptar y continúa mostrando programas de concursos con rostros obligados a hacer el ridículo, teleseries con personajes que aparentan ser del día a día pero que están sobredecorados con características burdas, y el siempre recurso simplista de mostrar mucha piel, mucha ducha, mucha cama……y los niveles de audiencia, históricamente bajos, indican que eso ya no es novedad. El chileno quiere algo más en pantalla.

Y ese algo más lo estamos buscando afuera. Las mismas teleseries turcas son un ejemplo de que ya no nos atrae “lo chileno”, y ante la variada oferta en el cable e internet no hay donde perderse. Las series no tienen problema en saltarse la estructura típica de la tv, esa que te “obliga” a ir a largas tandas comerciales o a mostrar 25 minutos del capítulo anterior sólo para alargar el metraje. En las series gringas, y ojo con las europeas que son una obra de arte a nivel de fotografía y producción, vemos una línea argumental más variada, lo que obliga al espectador a hacerse fiel, a estar concentrado.
¿Es sorpresiva esta debacle en la tv chilena? Diría que no. Todo esto empezó hace tanto tiempo y es increíble que los mandamases de los canales no lo hayan visto venir. Cuando canal 13 exhibió “Lost”, años atrás, tuvo sintonías históricas, y eso que la serie se tuvo que ajustar a la rigidez estructural de antaño. En esos años fue capaz de crear fans, conversación, reflexión. El camino fue enseñado, pero nadie lo vio o nadie fue capaz de comprenderlo.
Podemos hablar mucho de True Detective, Leftovers, Dowtonwn Abbey, The Knick, The Strain, The Killing, The Walking Dead, Gotham, Homeland, American Horror Story…etc, etc….series tan distintas pero tan valiosas porque le dan al espectador la sensación de ser el dueño de la TV; el chileno está buscando, en las series, la posibilidad de dominar la narración, de dejar de lado el identificarse con los estereotipos que nos muestra la tv local, sin contenido adulto y que en muchos momentos rozan lo burdo.


Cuando en Chile, los cerebros de los canales comprendan que ahora es otro el concepto de industria se podrá trabajar en guiones mejores y en propuestas que tengan un valor. Y cuidado, que aparte de HBO, FX, Sony, Showtime etc, está el fantasma que crece a cada instante y que es el de internet, donde Netflix y Amazon ya lograron que HBO entendiera que no le basta ser un canal de cable y provocaron que ya anunciara su servicio streaming para 2015.
La nube negra parece continuar por un buen rato en el cielo de Bellavista hasta que no se comprenda que este es el momento para empezar a resurgir, este y no otro, pero de la mano de propuestas de valor que involucran mirar al telespectador de otra forma.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Christopher Nolan, en momentos

Es difícil encasillarlo, porque luego de la trilogía  "Batman", y muy particularmente con el estreno de la esperada "Insterstellar", el nombre de Christopher Nolan está en la palestra, con seguidores acérrimos y detractores a full.
Es un muy buen director, que le interesa disfrazar la ciencia ficción de un componente filosófico y moral muy bien trabajado en sus guiones, y que con los actores indicados, logra una combinación perfecta de estas 2 puntas de lanza, las que se traducen en éxitos de taquilla, y presencia en los medios por mucho tiempo.

En momentos, para mi, este es el mejor Christopher Nolan:
 
1. MEMENTO



Su magnífica opera prima. Ya en los créditos él busca impactar,golpear desde el inicio, sin hacerte esperar te presenta a los protagonistas junto a sus dobleces. Desplegando el truco pretende mantener enganchado al espectador con toda la historia que veremos luego. Según mi opinión, es su película más completa, más redonda, logra todo lo que se propone.


2. INSOMNIA
 



Esta es una gran escena dentro de una película fallida en general. Queda clarísimo que cuando da con el actor correcto puede hacer magia, transformando guiones complejos y tramas grandilocuentes en dramas de vida. Entra a tallar uno de sus puntales favoritos, el flashback como apoyo al espectador.

 
3. THE PRESTIGE

Mantener en vilo a quien ve la película, esa es su meta, para eso está todo trabajado. En "El Prestigio" tenemos a uno de sus actores favoritos exponiendo los componentes de lo que es una ilusión. Aqui, un ejemplo.

 
4.THE DARK KNIGHT



Luego de esta película, todos queríamos ver actuar a Heath Ledger hasta viejito. Es increíble como un actor encuentra el papel correcto, el que lo hará inmortal, y acá Nolan tuvo mucho que ver en la creación de este Guasón perturbado, oscuro, demente, quedando como uno de los mejores villanos de todos los tiempos. Esta escena, la del interrogatorio, es magistral en cuanto al trabajo de cámara, de profundidad del guion y de cómo el victimario saca lo peor de la víctima.


 
5. INCEPTION


Nolan tiene fama de confundir al espectador, e "Inception" sí que fue una película compleja; pero cuando logramos desenredar la madeja entramos a una propuesta fascinante, original, con una edición de lujo, montaje excepcional y fotografía exquisita. Esta película está llena de trucos que nos tienen en vilo, en tensión, esperando conocer la siguiente pista que dará el director. Esta película es cine.



Aún pensamos cuál de "Interstellar" puede ir en esta nómina, pero sin duda estamos hablando de un director que ya hace historia por lo que propone en pantalla y por lo que genera fuera de ella.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Donde 2001 era razón, Nolan puso el corazón

Pensar en grande, rodar a lo grande. “El Origen” y la trilogía de “Batman” son apoteósicas puestas en escena, y cada una brillante ya sea por guion, actuaciones, reflexiones, efectos especiales. Esa es la forma en que Christopher Nolan se relaciona con el cine…nada es simple, todo es pensado en gigante porque este impacto forma parte del corazón del film.



Durante todo el año se habló de “Interstellar”, y sin duda era la película más esperada. Luego de verla nos queda claro que no es el trabajo más redondo de Nolan pero sí observamos los patrones típicos de sus entregas: el dilema filosófico, el guion tipo madeja de lana y efectos especiales importantes. Lo bueno es que en “Interstellar” hay algunos de ellos muy bien trabajados.
A nivel técnico puede ser comparada con “2001: 0disea del Espacio” o “Gravity”, pero tiene la oportunidad de encontrar su propio camino al tener de base el deseo de un padre de salvar el planeta, pero para sus hijos.


Si uno quiere ser muy detallista e hilar super fino, los que son fans de “2001: Odisea del Espacio”, pensarán que Nolan quiso arrodillarse ante la brillantez de Stanley Kubrick, y otros menos generosos dirán que directamente es una copia, ya sea por el viaje en la relación espacio-tiempo o por los intensos planos.
Nolan es talentoso, y saca de la nada momentos para la historia del cine, pero repensando la idea central del guion, creo que le costó relacionar las 2 puntas de su lanza……había una trama llena de emocionalidad que en algunos pasajes no se encontraba con la majestuosidad del espacio, cayendo en momentos de letargo y lentitud. La película trata de mezclar supervivencia, amor, lucha, en un relato que no es puramente científico; Nolan reúne preciosos momentos para construir un puente que va al corazón de un hombre y que busca desnudarlo en sus instintos más primitivos. ¿Qué es lo que sobrevive finalmente?, ¿la especie humana o el individuo?.



Esta pregunta da origen a todo, y por ello no hay exceso de escenas puras de ciencia ficción, lo que podría decepcionar a más de alguien, pues el envoltorio del film es moral y filosófico. Esto no quiere decir que la película no sea vibrante, pero sí es un proyecto mucho más personal que “The Dark Knight”, por ello, para no perder la masividad ganada con la trilogía, es que se le ofreció el papel a uno de los actoes del momento, Matthew Mc Conaguey, quien venía de ganar el Oscar por Dallas Buyers Club y se afianzó con la serie True Detective. La fotografía es preciosa, los efectos especiales están para ganar el Oscar (al igual que lo hizo “2001” en su momento).
Nutrida, además, por el siempre virtuoso Hans Zimmer, se provoca una parábola temporal, de una reinterpretación de valores, pero sí hay que mencionar que en algunos momentos se cae en una lentitud que obliga a la edición a ir muy rápido hacia un final un tanto forzado.


El éxito de taquilla está garantizado porque es Nolan. El éxito de taquilla está dado porque esta lanza tiene 2 puntas: inteligencia y sentimentalismo, las que tienen una pugna durante toda la trama por ser la ganadora; si bien Nolan controla el film, el viaje es tan emocional que a veces se torna abrumador.