miércoles, 3 de diciembre de 2014

Las mejores series de 2014

Estamos listos. Vimos muchas series, de todas las temáticas, con historias sacadas de la realidad y otras totalmente venidas de la inspiración de  directores o guionistas. Es difícil hacer un simple ránking, usted podrá estar de acuerdo o no, pero de esto fue de lo que se habló , fue lo que más comentamos, lo que más  esperamos para 2015 y lo que más celebramos o nos desilusionamos. Para mí. esto fue lo mejor y no tan mejor  de las series de 2014.

1. True Detective
Golazo de media cancha. Intensa, hipnótica, levantó todas las pasiones. Se justifican todas las nominaciones al Emmy, se justifica el club de fans, se justifican los foros de internet dedicados a hablar de ella. Innovó a nivel de dirección pues todos los episodios fueran dirigidos por la misma persona; esto le dio estructura narrativa, coherencia. Cary Fukunaga y Nic Pizzolatto (director y guionista) fueron dando pistas en cada capítulo de cómo se iría contando la historia, por lo que los flash backs se hacían necesarios y comprensibles. Además, tenía a Matthew McConaughey (en uno de los papeles de su vida), a Woody Harrelson dándole la réplica a la altura, una ambientación que te trasladaba a otro lugar y te atrapaba, una música espectacular de T-Bone Burnett, la fotografía, los plano secuencia (cómo olvidar esos 6 minutos del capítulo 4 en que la cámara graba sin parar, obligándote a no pestañear). Los personajes estuvieron por sobre la trama, había reflexiones filosóficas y citas literarias…en fin, fue esa manera distinta de contarnos la historia la que cautivó al mundo seriéfilo que la convirtió en serie del año. Un multitudinario club de adictos listos para la segunda temporada, que veremos a mediados de 2015.


2. House of Cards
Superioridad total a nivel argumental. Si usted quiere ver una serie donde los guionistas hacen su trabajo…ésta es!. Elenco de lujo, fineza técnica y grandes nombres tras de cámara: David Fincher, James Foley y Carl Franklin dirigieron la segunda temporada, muy superior en ritmo e intensidad a la primera. Con esta serie, Netflix se dio el gusto de mirar por encima del hombro a HBO, Showtime y AMC con una historia que se adentra en las miserias del mundo político y sus negociaciones. El recurso en que Kevin Spacey mira a la cámara para guiar al espectador sobre sus oscuras intenciones exige un trabajo argumental y narrativo de alta factura, pero también nos indica que el espectador es otra marioneta de Underwood. El monólogo del primer capitulo de esta segunda temporada, en lo personal, lo postularía al mejor del año. Las sub tramas introducidas fueron notables y actuales. El dilema con China, el espionaje, el poder de la prensa. El nuevo personaje de Molly Parker, una especie de Underwood versión femenina, fue un total acierto pues abre nuevas aristas, junto con el nuevo secretario de prensa, Seth, otro arribista sin filtro y, finalmente, la salida a escena de Claire Underwood, como otro hilo central de Frank para la consecución de sus planes, fueron puntos altos del guion y perfectamente logrados. Oscuridad, salvajismo retorcido y frases para la historia quedan de capítulos sublimes; yo me quedo con “Estoy a un paso de ser Presidente de los EEUU sin haber recibido un solo voto. La democracia está sobrevalorada".

3. Fargo
Nada más ni nada menos que 18 nominaciones al Emmy en su primera entrega. Cuando leí que había un proyecto de llevar a la TV la película de los Coen eso ya era suficiente atributo para esperarla con ansias. Más aún cuando conocimos el reparto (Martin Freeman, Billy Bob Thornton, Bob Odenkirk...), la cosa empezó a ponerse interesante. Al final, se superaron todas las expectativas y ha resultado ser una serie que muchos han situado, incluso, por encima de True Detective, pues la temática es muy similar. Tuvo muy buen ritmo, personajes que tenían el sello Coen (carismáticos, diabólicos), la música es utilizada con habilidad. La segunda temporada está más que confirmada por FX y se ambientaría en los años 70. ¿Veremos de nuevo al brillante personaje de Martin Freeman o la serie busca evolucionar?


4. Game of Thrones
Qué decir de la serie que “la llevó” en el primer semestre. Todos hablan de ella, los actores ya son contratados para películas, el guion se guarda bajo siete llaves. Es que la temporada que vimos, si bien fue levemente inferior a la anterior, significó la consagración del proyecto. Muerte de personajes claves, mucha sangre, discursos para el Oscar, batallas gigantescas y muy bien producidas... Una superproducción con todas sus letras. Game of Thrones ya es un fenómeno y va camino a transformarse en serie de culto.


5. American Horror Story
El debut del Freak Show marcó record de audiencia, hecho más que suficiente para indicar que es una serie con un puesto ganado. Acá en Chile aún faltan 2 episodios para que termine, pero lo que hemos visto ha sido un trabajo prodigioso y arriesgado en busca de un producto diferente. Hay total conexión con las temporadas anteriores, sobre todo en la importancia de la figura de “la madre”. Maravilloso ha sido el soundtrack que hemos escuchado, con versiones perfectas de temas de David Bowie, Lana del Rey, Fiona Apple y, en especial, el cover de Evan Peters para “Come as you are” de Nirvana. Jessica Lange se consolida como el alma de la serie, Sarah Paulson hace un trabajo magnífico, consagratorio, como esta mujer de dos cabezas, de dos mundos y dos personalidades diferentes. Una serie perfecta en muchos sentidos.



6. The Killing
¿Por qué cancelar una serie que le ha dado todo al espectador?  Gracias Netflix por haber confiado en una serie única, concluyéndola con  6 episodios de infarto. Si hay dos anti-héroes que pasarán a la historia esos son Sara Linden y Stephen Holder. Y de eso trató esta cuarta y última temporada, del viaje interior en el que los protagonistas se ven envueltos a partir de un hecho concreto. Cuando murió Skinner me imaginé viendo “Seven”, fue algo tan “a lo Fincher”, totalmente un ideario sacado de allí. Nunca tuvo más sentido el caudal de lluvia que cayó porque permitió un perfecto climax , que encajó con el tormento interior de los personajes. Acá hubo una visión magistral de un genio del cine,Jonathan Demme (El silencio de los inocentes), que curiosamente es muy cercano al imaginario de David Fincher y que participa como director en los episodios más importantes de la serie. Los personajes secundarios, los asesinatos, y los juegos de falso culpable que nos mantenían en vilo, no son más que elementos que adornan la verdadera historia que se quiere contar: la extraña y preciosa relación de dos personas. Una de las mejores series que he visto.

7. The Knick
Racismo, drogas, abortos, ambiente oscuro, frío….todo contrastado con una música electrónica densa, nerviosa, hipnótica y que es colocada como guinda de la torta, conjugando el atrevimiento del guion y la maestría de Clive Owen como el que se roba esta serie, y hace la vida imposible a quienes lo ayudan a saciar las angustias de su doble vida. Un choque de trenes entre la moralidad del siglo XIX y la tecnología que despierta con toda su fuerza desde el 1900, y que empuja a este doctor y sus ayudantes a un futuro para el que ni por cerca están preparados. A pesar de que vemos sangre y más sangre, estéticamente es uno de los trabajos más cuidados del año y la erige como una propuesta totalmente reveladora.

8. The Good Wife
No importa lo que digan. The Good Wife sigue dejando algunos de los mejores capítulos de una serie de televisión. Sus guiones siguen siendo impecables, actuaciones sobresalientes y una quinta temporada que sólo gritó al mundo que va a seguir creciendo. Juliana Marguiles, totalmente empoderada en su personaje, sigue llevando los hilos de esta maraña que mezcla política y líos legales. Fascinante temporada.

9. Penny Dreadful
Un cuento de terror victoriano hecho serie de televisión, y ambientado en el tétrico y nublado Londres del siglo XIX; interesante y renovada combinación de los elementos clásicos del género del horror como Frankenstein, Drácula, Jack el Destripador o Dorian Gray. Es en esa atmósfera desagradable, de noches oscuras y sótanos secretos donde se conoce el eje principal de los personajes, que son muy misteriosos y que dan rienda suelta a sus instintos más primarios, todo llevado a cabo con un guion que le da suma importancia a la intriga. Este proyecto de ocho episodios comenzó con violencia e inquietud, sentimientos que a lo largo de la temporada se impusieron al mero terror. Penny Dreadful nos ofreció una reinvención de clásicos de la ficción más terrorífica, una ambientación sobresaliente, con planos magníficos y secuencias brillantes desde el punto de vista técnico. Al espectador se le atrapó porque despertó su curiosidad. Eva Green en tres palabras: extraordinaria, empoderada y monstruosa.




10. The Leftovers
Demoledora en lo emocional. Lo primero que destaco es el excelente uso del silencio. ¿Por qué los guionistas no saben apreciar el valor del silencio?. En Leftovers esto es el hilo conductor en el dolor producido por esa desaparición, sin respuestas, de tantos seres queridos. 140 millones de personas se esfumaron como por arte de magia, desaparecieron para no volver. Es  crudamente bella, pero no puede gustar a todos. No es una serie gourmet. Tiene más que ver con conectar con el espectador a través de la emoción.

11. Sherlock
Esta serie mutó pues se le dio, por fin, más importancia a los personajes y apenas si hubo casos para llenar el metraje de cada episodio; por decirlo así, la serie pasó de ser un procedimiento, con una pareja de lujo, a ser la historia de una amistad irrompible entre dos hombres. Muchos claman por la vuelta de una trama poderosa, donde se cubran casos claves de la literatura del personaje o por la existencia de un villano permanente. Al guionista Steve Moffat  le gusta jugar con el espectador creando una trama sólo general. Si vamos a seguir buscando coherencias entre el mundo literario y estos personajes que nos presenta la serie, podemos desencantarnos y alejarnos. Si aparece un villano tipo Guasón (algo quedó más o menos encaminado) podría volverse algo muy importante y amenazante en la vida de Holmes y su perro fiel.

12. Dowtonwn Abbey
Le llovieron las críticas a la serie por el tema de la violación, hasta el gobierno británico se entrometió poniendo en apuros una nueva temporada. Las críticas sobre Dowtonwn Abbey fueron enormes, pero ha sido una gran temporada igual pues ya están en los inicios del siglo XX con todos los cambios sociales que eso implica. Al estar cimentada sobre interpretaciones muy creíbles, construcción de personajes admirable, tramas concisas y una ambientación de época realmente espectacular tenemos una serie grandiosa.




**Categoría “Observando”
Hay algunas series que no han terminado su temporada y sería injusto dejarlas fuera, porque ya han mostrado sus cartas; y hay otras que terminaron y que si bien nos faltó la “chaucha para el peso”, en 2015 deberían crecer y sorprendernos más de lo que lo hicieron este año:

-Ray Donovan
Para su segunda temporada, finalizada hace meses, la producción se aperó con todo. Con un ritmo constante, repleta de claroscuros sobre la moral y la ética, donde el fin siempre justifica los medios, se adentró en el juego de la vida, en la psicología de un país donde el dinero y el éxito son dioses paganos. La serie toma características del Señor Lobo de Pulp Fiction y del mismo Tony Soprano, cuando nos muestra los cuestionamientos a un estilo de vida que le da comodidad y lujos, pero que lo desestabiliza internamente. El guion deberá resolver si Ray deberá seguir mostrando la encrucijada por arreglar su pasado o trabajar totalmente con su presente.

-The Strain
Traslada a la televisión la historia de una infección vírica/sobrenatural. Guillermo Del Toro y Hogan unen sus fuerzas al gran Carlton Cuse y le dieron vida a una de las sorpresas del año. Con una segunda temporada confirmada, la creación del trío de guionistas ha cumplido la máxima de que el mejor cine se hace en televisión. En este caso fue su variante vampírica. Una producción muy cuidada, y el acabado de la propuesta transmiten la sensación de estar viendo una película en partes. Durante varios capítulos existió un alto nivel de calidad, saltando con limpieza de subtrama a subtrama y explicando con inteligencia la expansión del virus. Con un control absoluto de los diálogos, resultado de una planificación rigurosa (la temporada entera estaba escrita antes de empezar a rodar), los guionistas dieron vida a los arquetipos que son los personajes, y dejaron que los actores solamente los humanizaran y mostraran a nivel de temores y dramas. La serie cerró la temporada con la promesa de una batalla pospuesta para salvar a la humanidad.



-Homeland
La serie vive un reto interno: volver a ser lo que fue, sobre todo, en su primera entrega y no volver a repetir el fiasco del año pasado. Se estrenó en EEUU, en octubre, con un doble episodio que anduvo por debajo de su audiencia habitual, otra muestra del desencanto de sus fans. Esta temporada ha mostrado más energía, es más relevante y provocativa. En menos tiempo suceden más cosas y eso es bueno, pues habla de una reconversión del guion, de centrarse en la fuerza y terrores de Carrie, y no buscar respuestas en situaciones o personajes que no la dejan ejercer el rol que tiene en la serie. El reto está adquirido: hay que recuperar la confianza del espectador o estaríamos hablando del principio del fin de la serie.

-The Walking Dead
Mi relación con TWD es de absoluto amor-odio. La he llamado mediocre, efectista, tremenda, ilusa….osea, nuestra relación ha pasado por distintas etapas. Pero en esta temporada hay algo que los guionistas decidieron explotar y que me parece de lo más acertado: el sadismo.
Porque era fácil partir como avión, y empezar a decaer en el quinto capítulo, era algo a lo que me tenían acostumbrada. Pero ahora me han sorprendido con más persecuciones, más salpicadas de sangre, más dilemas que no caen en la profundidad filosófica que no le queda a la serie. Dejen de hablar de vacunas, del bien y el mal, del efecto yo-yo y seamos sádicos de una vez por todas.

-Lylyhammer
Los éxitos rotundos de Sopranos y Breaking Bad le demuestran a los productores y guionistas que las series sobre crímenes siempre tendrán un público fiel. Si a esto le agregamos un toque de comedia tenemos como resultado Lylyhammer, una excelente serie que reunió todos esos elementos. Nos presentó una refrescante mirada al bajo mundo, con historias que evolucionan muy dinámicamente. De lo mejor que descubrimos este año.

-Halt and Catch Fire
Un empresario, una programadora, un informático y su esposa, son los protagonistas de una historia que va enganchando según pasan los capítulos, y que se ha convertido en uno de los grandes estrenos del año, con episodios memorables. El miedo al fracaso, la necesidad de reconocimiento, la dificultad para relacionarse con los demás, el papel de la mujer trabajadora y madre a comienzos de los 80, el miedo de los viejos a una juventud que se avecina como un huracán son las fortalezas del guion: presente y futuro. Muy recomendable.





**Categoría: Los desastres
Y no necesariamente de sintonía. Acá están aquellas que se desinflaron o que definitivamente perdieron el rumbo de lo que prometían en el tráiler. Pero tienen alguna chance en 2015 pues las temporadas están confirmadas. A veeeeer:

-Scandal
Cosas locas y Scandal.Te atrapa a un ritmo endemoniado para sólo confundirte; no hay tiempo para el respiro, no hay tiempo para ponerse blando. Scandal ni siquiera se permite poner en lento las imágenes cuando la resuelve-todo Olivia Pope se encuentra con el Presidente de los Estados Unidos. En unos minutos el ritmo era cadente, y de repente la atmósfera era plácida y más aburrida. Me fue absolutamente imposible creer que Cyrus y Sally pudieran evitar un estudio forense solamente con un abrazo. Pero esto no quita que pueda ser un entretenimiento adictivo, como lo es para mucha gente. Ya estoy convencida, luego de esta temporada y de ver los otros intentos televisivos de Shonda, que ella tiene un trauma serio, y trata de sacárselo ideando historias totalmente psicopateadas.

-Masters of Sex
Debo decir con harta lástima que esta segunda temporada fue muy irregular en lo narrativo, y esto desde el primer episodio. Esto no quiere decir que no hayamos visto capítulos brillantes, como el n°3 titulado “Fight”. Acá el guion se lució con un perfecto enlace de ideas entre el combate de boxeo, retransmitido por televisión, y el combate dialéctico que Bill y Virginia mantienen en la habitación del hotel. También destaco el capítulo  “Asterion”, un ejemplo de buen montaje, una joya, pero que como punto de inflexión hacia la mitad de la segunda temporada se fue diluyendo. Me sorprendió la intrascendencia de algunas sub tramas, provocando el descarrilamiento del guión. Esto pasa cuándo no sabes qué es lo que estás contando.

-Gotham
Si bien la serie partió con fuerza comete un error: confundir al espectador con que la serie se trata de Bruce Wayne, cuando el protagonista es el comisario Jim Gordon. Si a esto le sumamos que Ben Mckenzie se va desdibujando, tenemos hacia el final una ensalada de tramas y personajes mal delineados, que terminan por echar abajo la propuesta. Otra que decae hacia el final es Jada Pinkett Smith, como la mafiosa Fish Mooney, personaje creado sólo para la serie. El rol de villana le quedó grande y parece estar sobreactuando todo el rato, lo mismo para Camren Bicondova en el rol de Selina Kyle, aún inestable en importancia dentro de la historia. Al final, el único que sacó la tarea fue Robin Lord Taylor, en el papel de Oswald Cobblepott (El Pingüino), que partió muy tímido y despuntó como un sádico desalmado; su interpretación fue memorable y se volvió muy protagónica hacia el final, tomándose los foros y los titulares sobre la serie ¿Esa era la idea del guion? ¿Que un personaje secundario fuera el que generara el contenido?. 

-Bates Motel
Una de las series revelación de 2013 basada en un pilar estoico: las actuaciones tremendas de Vera Farmiga y Freddy Highmore como la madre y el hijo, miembros de una relación completamente inusual y enfermiza. Hace meses señalé que el gancho de la segunda temporada debiera ser adentrarse en esta relación, ir más allá, hacer más visibles los daños, las dependencias, los temores.....pero faltó un cuerpo de guionistas que quisiera dar ese salto. Esta segunda temporada fue una nebulosa teñida de un absurdo protagonismo de las historias secundarias.



Categoría: “De Europa con amor”
Hay muchísimas series europeas de una factura tan grandiosa que dejarían chicas a muchas norteamericanas; lamentablemente es difícil verlas, y hay que bucear en sitios de descarga y tener mucha suerte: si puede buscar estos nombres se hará un favor:

-Silk (Inglaterra)
Siempre hay muchas series de abogados pero Silk muestra lo diferente que es practicar la abogacía británica a practicar la estadounidense (si alguien se anima también está Accused, que se terminó de emitir el año pasado). Hay intriga por montones y el ritmo es genial, para verse varios capítulos de una sola vez.

-Luther (Inglaterra)
Idris Elba interpreta a John Luther, un detective obsesivo y vehemente que nunca ha sido capaz de evitar ser consumido por la oscuridad de los crímenes que resuelve. Es una serie bien lograda, con una actuación genial, con un libreto y guion magistral. Excelente producción de exteriores y trabajo de fotografía. Fox anunció, para variar, remake gringo pero NO lo vea, vea la versión inglesa.



-Peaky Blinders (Inglaterra)
Es una excelente historia de mafiosos, no es una más. Dese el gusto de ver dos capítulos seguidos y terminará hechizado por las buenas actuaciones y estructura narrativa. Tom Hardy fue el último fichaje.



-Broadchurch (Inglaterra)
Todo un fenómeno. Protagonizada por David Tennant, la historia arranca con el asesinato de un adolescente en un pueblo costero. Serie ganadora del Bafta, tiene una factura prodigiosa, es superior a muchas norteamericanas.



-Les Revenants (Francia)
Zombies europeos! Claro que sí. Los zombies se mueven a mientras suena Mogwai; no saben que están muertos y los vivos no saben qué hacer con ellos, porque de un día para otro empiezan a aparecer personas que fallecieron años atrás. No tiene nada que ver con The Walking Dead porque no vuelven para comerse a nadie.Imagínese las cosas que pasan!


-Borgen (Dinamarca)
Una oscura trama política que se ha paseado por Europa recibiendo premios. La protagonista, Birgitte Nyborg, representante de un partido, hasta ese momento, minoritario se convierte en la primera mujer que accede a ser Primer Ministro en Dinamarca. Empeñada en ser fiel a sus principios comprobará que la política es un juego muy sucio, incluso en un país donde los políticos van en bici al Parlamento y se pasean sin escolta por la calle.




-Bron/Broen  (Suecia)
Es una serie escandinava que se ha convertido en una de las mejores de esta década. Ha inspirado dos remakes, en EEUU e Inglaterra. El guion fuerte, sin titubeos, lo extraordinaria de la fotografía y los planos son de tal magnitud que me hacen recomendarla a ciegas.




UUUFF qué cantidad de series, cuánta calidad, cuánta genialidad. Hubo que dejar varias fuera y seguramente usted discrepará en más de alguna, pero si te animas a ver alguna de este listado me doy por pagada de este trabajo full!!

jueves, 20 de noviembre de 2014

Las mejores películas de 2014: aspirantes al Oscar

Ya es hora de sacar en limpio lo que nos ofreció este 2014 a los cinéfilos. De todos los géneros, todas las tramas, todos los actores, todos los festivales…..esto es, para quien suscribe, lo más destacado y lo que, sin duda, estará presente en toda la temporada de premios, que comenzó con el Hollywood Film Festival y finalizará con los premios de La Academia.

Acá hacemos un repaso:

1. Boyhood


La película del año. Esta cinta de Richard Linklater cuenta la historia de una vida y sus cambios. Rodada durante 12 años nos cuenta la historia de Mason (Ellar Coltrane), comenzando la película cuando tiene seis años, y que a medida que transcurre la película y el tiempo, va creciendo hasta cumplir los dieciocho años. Esta cinta consagra la era del “Yo” y, en una reflexión lúcida de su protagonista, define la falla temporal que se produce cuando la experiencia se eterniza: "Es como si siempre fuera ahora mismo". ¿Qué es "Boyhood"? ¿Un “coming-of-age” ¿ ¿Una película de adolescentes? ¿Una 'americana'? Es todo eso y más. Hay grandes momentos cómicos, de la vida doméstica y hasta algo de western. Linklater utiliza los paisajes de forma absolutamente épica. Es una nueva experiencia de cine, es algo que pocas veces se ha visto, es una película a la que uno quiere meterse para poder vivirla. En todo el mundo, “Boyhood está siendo celebrada como una obra maestra. ¿Oscar a Mejor Director? Serio aspirante. La crítica mundial resume que la "banalidad de su trama" y el "cliché de sus personajes" no se sienten debido al impacto emocional que provoca observar, de manera tan evidente, el paso del tiempo. Quizás sea la banalidad y el cliché lo único que todavía se aprecia con cariño cuando miras una foto de hace 15 años atrás. La vida pasa y deja marcas en todos los personajes de la película, la que también marca profundamente al espectador con un halo de nostalgia incurable. Ud no se la puede perder. 



2. Imitation Game

La película muestra la vida de Turing (Benedict Cumberbatch), la mente que descubrió el código Enigma, una máquina que tenía un mecanismo que permitía descifrar mensajes durante la Segunda Guerra Mundial. Película compleja pero impecablemente bien hecha. Cumberbatch y Keira Knightley están en la carrera por el Oscar definitivamente, y tiene muchas opciones en las categorías de película, director y guion. La primera hora de metraje es una sucesión lenta de hechos donde no sabes hacia dónde va la película. Pero si usted no presta atención a esa primera hora se perderá muchas cosas en la segunda.  El trabajo de Cumberbatch es fantástico a la hora de generar simpatía por un personaje que pudiera resultar frío e insensible en manos de otro actor. Donde no se la juega es en la forma de contar la homosexualidad del personaje.



3.  Gone Girl

 Es una cinta magnética, que no te suelta en todo el rato, que te atrapa en cada detalle, en cada diálogo. De la mano de un buen guionista todo funciona mucho mejor, pero cuando, además, hay un buen adaptador, todo se simplifica. En la categoría de Guion Adaptado esta película es seria candidata; el trabajo de Gyllian Flynn, autora de la novela homónima, ayuda muchísimo a que el director logre de cada escena lo que necesita y que el actor sepa con qué nivel de emocionalidad debe fluir su trabajo. No es fácil que la autora de un libro adapte para el cine, pero acá lo logra muy bien. Esto se complementa con un buen trabajo de montaje, por cierto, para lograr ese desarrollo en forma de espiral, que permite ir descubriendo detalles sin querer. Ben Affleck logra un equilibrio perfecto entre la simpatía y la sospecha. Rosamund Pike se la juega y logra equiparar a Affleck, dominándolo emocionalmente en un brillante juego de sensaciones. Esta dupla va  a la lista de competidores por mejor Actor y Actriz.
En la foto también hay lucimiento de Jeff Cronenweth, jugando con la sombra de un aparente invierno, oscureciendo la imagen, desapareciendo de a poco….dando la sensación al espectador de que todo está perdido. David Fincher va fijo a la quina de Mejor Director.


4. Whiplash

Este año vimos buenas apuestas donde se trató de unir una buena historia a una buena música. El joven Damian Chazelle nos da un golpe a la cara y nos presenta una película apasionante y divertida, donde la severidad de la instrucción musical y el combate interno entre lo que soy y lo que quiero ser, se vinculan muy bien. Andrew Neiman es un joven baterista de jazz absolutamente enfocado en alcanzar la cima. Terence Fletcher es su instructor, reconocido tanto por su talento como por sus aterradores métodos de enseñanza. El profesor está interpretado por JK Simmons, quien logra una magnífica interpretación, llena de intensidad, dureza,  todo ello mostrado en constantes intimidaciones. Simmons es un actor muy experimentado y acá se apodera del personaje sin miramientos. Esta actuación está perfectamente para un Óscar y desde ya lo candidateamos. Miles Teller lo iguala en ocasiones, pero con la diferencia que su personaje evoluciona a medida que la música lo va haciendo.


5. Foxcatcher

La tercera película de Bennett Miller ("Capote" y "Moneyball") se estrenó este año en Cannes con una recepción crítica excelente. El director supera sus dos películas previas centrando su minuciosa mirada en una historia que apuesta por lo incómodo, pero que consigue ser muy universal; esto hace de "Foxcatcher" una película fantástica. El guion hace que la película tenga muchas capas y aborda múltiples temas, pero desde un punto de vista narrativo sólo hay una película. Steve Carell es la revelación de la que todo el mundo habla: vocalmente, físicamente y psicológicamente."Foxcatcher" es un modelo de narración desoladora y brutalmente intensa a cargo de tres actores que están excepcionales, y que se deberían pelear nominaciones al Oscar: Channing Tatum , Mark Ruffalo y Steve Carell. 



6. Birdman

Compleja, impactante, con un desenlace inesperado. Así nos tuvo “Birdman” la mayor parte de la película. A ratos se puede tornar confusa y muchos podrán odiarla, pero al mismo tiempo, disfrutarla. La película es muy personal, es de González Iñarritu , hecha para sus seguidores y para su culto. La dirección es aplastante y saca lo mejor de cada personaje; Emmanuel Lubezki dicta cátedra en lo que es la fotografía, con múltiples planos-secuencia filmados con maestría, como el mejor en su género, mientras que Michael Keaton se reivindica como el actorazo que es. ¿El papel de su carrera? suena a palabras mayores, pero está muy muy cerca de ser así. Podría parecer una película engreída, presumida, pero es el propio González Iñarritu tomando la personalidad de cada personaje, pero a nivel estético es perfecta.


7. Big Eyes

Recién estrenada y muy esperada era lo último de Tim Burton. Y como llevábamos meses esperando por ella, era lógico que no satisfaciera todas las expectativas. La interpretación de Amy Adams es de primera clase y debiera ser nominada, por 6ta vez, a Mejor Actriz. Ilumina tanto la parte tímida y además creativa y compulsiva de su personaje, aunque nunca llegamos a saber de dónde vienen y por qué pintaba el mismo cuadro una y otra vez. El lado más exuberante de Christoph Waltz tiene rienda suelta, y el actor construye un personaje tan triunfador como desagradable. Esta es otra gran interpretación (sólo en inglés) en una película que no es de Tarantino. Ambos podrían ser perfectamente nominados en sus respectivas categorías. En cuanto a producción y vestuario, también son puntos a favor de esta película: los detalles de época de Rick Heinrich y los trajes de Colleen Atwood destacan, y la San Francisco pre-hippie nunca se había visto mejor que con la fotografía de Bruno Delbonnel. En definitiva, “Big Eyes” no es tan profundamente personal como “Ed Wood”, ni tan magnífica, pero es un buen acercamiento de Burton a sus puntos fuertes, después de hartos trabajos irregulares.



8. Map to the stars

     John Cusack sorprendió hace unos meses diciendo que Hollywood es “una enorme casa de putas, dispuesta a engullir actores jóvenes para luego escupirlos”. Y bueno, esta última película de David Cronenberg justamente desmenuza Hollywood riéndose de los excesos de las celebridades, de las caricaturas en maquillaje, de las cirugías, de cómo las actrices, preferentemente, van resintiendo el paso del tiempo. Julianne Moore se alza como la luz de la producción gracias a su destreza maestra sobre los desordenados cambios de humor de su personaje; candidata a Mejor Actriz, y quizás ganadora, pues ya se hizo de ese galardón en el pasado Cannes.

9. Interstellar

Durante todo el año se habló de “Interstellar”. Luego de verla nos queda claro que no es el trabajo más redondo de Nolan pero sí observamos los patrones típicos de sus entregas: el dilema filosófico, el guion tipo madeja de lana y efectos especiales importantes. Lo bueno es que en “Interstellar” hay algunos de ellos muy bien trabajados.
A nivel técnico puede ser comparada con “2001: 0disea del Espacio” o “Gravity”, pero tiene la oportunidad de encontrar su propio camino, al tener de base el deseo de un padre de salvar el planeta, pero para sus hijos. Si bien Nolan controla el film, el viaje es tan emocional que a veces se torna abrumador. A nivel técnico es seria postulante a varios Oscar.


10. Gran Hotel Budapest

Alegre, fresca, ágil. Ganó el Festival de Berlín, en enero, y luego cosechó muy buenas críticas y creemos que más de alguna nominación tendrá, aunque el estreno lejano en el tiempo la deje fuera de la memoria del colectivo cinéfilo. “Gran Hotel Budapest” tiene varias características que la hacen única. Los personajes  se desenvuelven como dentro de un cuento, con un trasfondo que combina muy bien lo absurdo y lo serio. Fiennes, a las órdenes de Wes Anderson por primera vez , da vida a un caballero de otra época. Su actuación está llena de carisma y logra entenderse a la perfección con su compañero Tony Relovori, el que actúa como un contrapunto perfecto. Hay pura química entre ambos, lo que recrea situaciones divertidas, algunas otras de reflexión y otras más intrascendentes.

BONUS TRAK
Mejor Film Animado: Cómo Entrenar a tu Dragón 2
Dirigida por Dean Deblois, esta cinta se presenta con el aliciente de haber sido exhibida en Cannes (en función especial). El concepto que engloba todo el film es el de EVOLUCIÓN. Hay una evolución, un crecimiento, en todo sentido: a nivel de personajes, de historia, de imágenes. El guion es muy audaz e inteligente pues no cae en la sensiblería, sino que muestra una madura relación entre los hombres y los animales. Los diálogos son ingeniosos y dulces a la vez. La película es asombrosa a nivel técnico. El tratamiento de la fotografía, a cargo de Roger Deakins gran colaborador de los hermanos Coen, es de un nivel máximo. Los paisajes son de una belleza extrema, con una perfecta definición de color. Un par denominaciones técnicas va a tener, de fotografía también. Su más seria contendora, la película “Lego” y toda esa construcción de marca que tanto le gusta a Hollywood.



Mejor Película Extranjera: Relatos Salvajes

Asumimos que esta categoría es compleja pues difícilmente vamos a ver todas las finalistas, pero estas 6 historias nos sacaron tantas carcajadas debido a un guion trabajado con un perfecto humor negro, que muestra el drama social actual sin máscaras, apoyándose en actuaciones geniales. La música a cargo del magnífico y dos veces oscarizado Gustavo Santaolalla. ¿Le da para llegar al Oscar? Claro que sí, porque no sólo se habló mucho de ella en distintos festivales, sino porque produjo una “viralización” pocas veces sustentada por una producción sudamericana.




Del Mundo Marvel: Capitán América: The Winter Soldier
Marvel seguirá dominando el mundio del cine hasta el 2019 según su propia planificación. Por eso traté de elegir la mejor de todo el género superhéroe y creo que este personaje es el más humano de las superestrellas de Marvel. Es el único que no tiene poderes inherentes a su persona y, además, le tocó dormir 70 años para despertar en una era que le es completamente ajena, y a la que debido adaptarse con dificultad. En esta secuela, Chris Evans se nota dominando más al personaje, el que acepta que está en otra época e incluso acepta cambiar su traje. En este punto el guion sigue, en algo, lo mostrado en El Primer Vengador, pues hay intriga y el juego de espías ligado a la política.
El guion de Christopher Markus y Stephen McFeely consigue un equilibrio para quienes queríamos ver algo más que entretenimiento; la trama nos dejó un regalo: el personaje de Sebastian Stan (el Winter Soldier), quien fue toda una sorpresa a nivel de interpretación, de fiereza, de mostrar resentimiento, y se pone al nivel de Loki como los mejores descubrimientos que ha hecho Marvel en este año tan loco para ellos.

"Unbroken", "Selma" y "Mr Turner" no las he visto como para haberlas incluído pero apenas ud las pueda conseguir, véalas. Faltó que el cine chileno nos sorprendiera con algo potente. Quizás Volantín Cortao y No Soy Lorena sean lo mejor en una producción 2014 rica en número, pero aún distante de ser sustentada por una industria que no logra aún despegar.

Veremos si estos pronósticos concuerdan con la temporada de premios, que ya partió, y que continúa el 19 de enero con los Golden Globes y finaliza el primero domingo de marzo con el Oscar.