La nueva película del director
Jonathan Glazer reafirma la oscuridad de su propuesta con esta película sobre
el holocausto, la que propone una reflexión distinta a las conocidas y que se basa
en el juego con el lenguaje cinematográfico. El film termina siendo un abrumador
retrato de la banalidad del mal, con el cual el espectador es sacudido hasta el
extremo.
Lo que Glazer presenta
es la vida cotidiana del nazi. Esta es una mirada poco explorada en los 70 años
en que se llevan haciendo películas sobre este punto negro en la historia
universal. También entran en el relato la esposa del comandante, los hijos y la
convivencia en una idílica casa colindante al campo de concentración de Auschwitz.
Un muro gris separa esta apacible vida del salvajismo extremo.
'La Zona de Interés' propone al público un
ejercicio cuyo objetivo es removerlo de la pasividad, porque el asombro aumenta
cuadro a cuadro, cuando el cineasta pervierte los registros para sugerir una
actividad constante, como en las películas de corte experimental: como la verdadera
historia de la película no está completamente visible, se nos obliga a mantener
total atención. En ese contexto, la puesta en escena, la foto y, principalmente
en este caso, el diseño de sonido, son los tres pilares que sostienen la
película y que la elevan como una de las más potentes del año.
Hay que considerar que la
tragedia no se ve, entonces, el trabajo de configuración para cada plano es sorprendente.
Imaginar, abrir la mente, dibujar el horror gracias a los sonidos que se
escuchan a lo lejos, pero con la suficiente fuerza para ser omnipresentes. Glazer logra
que el poder de la imaginación se desborde con una composición milimétrica del
fuera del campo visual y serán los sonidos los que sobrecogerán, transformado la
experiencia, para muchos, en una película de terror; esto se subraya cuando se
utiliza el negativo, porque a estas alturas del film el espectador ha
abandonado la comodidad, ha imaginado y configurado en su mente la tragedia, alimentada
de la experiencia de haber leído y visto tanto sobre el holocausto; sin
embargo, los últimos 5 minutos de película son una brutal declaración de
intenciones del director, donde hace un llamado a no suponer el final, sino que
lo recrea saliéndose del tono y asumiendo el realismo que ha evitado durante
todo el visionado.
'La Zona de Interés' ha aumentado significativamente
su importancia y es una de las películas que más cometarios genera, porque
estamos en tiempos de guerra, vivimos una realidad alienante que nos obliga a
pensar que el film de Jonathan Glazer es sobre el hoy, el ahora, y otorga varias
lecturas sobre los conflictos que están ocurriendo, a través de estos
protagonistas del holocausto. Dolorosa, sobre un tiempo lejano, pero, a su vez,
profundamente actual. Glazer entrega su película más impresionante.
Alexander Payne está de vuelta
con un melancólico relato de amistad
y pérdida. En poco más de 2
horas, tres almas intentan huir
de lo que sienten, de olvidar las cicatrices que llevan a cuestas, mientras el
aura de la película los somete a pruebas que los instan a mirar el lado bueno
de estar vivo.
Historias de Navidad hay miles. Por
doquier tenemos comedias románticas y propuestas animadas que abordan la
festividad desde el lado optimista. Pero también hay otras donde la Navidad es
sólo un punto de partida para reflexionar sobre algo más profundo. En este grupo se
ubica Los que se Quedan, del director Alexander Payne (Nebraska, Los
descendientes) quien aprovecha el frio y la nieve de la Navidad del hemisferio
norte, para ahondar en tres almas rotas que conviven en la inmensidad de un
colegio de clase alta, en los inicios de los años ‘70.
Desde los créditos iniciales, Payne
deja claro el tipo de película que veremos: nostálgica, melancólica, pero muy
interesante por cómo estará contada. Rápidamente son introducidos los tres personajes
que, con la Navidad de fondo, verán exaltadas sus emociones; en un principio,
muchos tendrán la opinión que la propuesta de Payne se irá por el lado
depresivo, sin embargo, nos vamos topando con dosis importantes de humor, lo
que permite un equilibrio perfecto y necesario para la narración.
Pero ¿Quiénes son estos tres
seres que dan vida al film?. Pues, el profesor Hunham podría ser un cliché vivo,
uno de los tantos profesores que hemos visto en el pasado y que intenta dar
educación a jóvenes ricachones que dan todo por obtenido. Pero lo que
hace Paul Giamatti con su personaje es una maravilla; grita, es irónico
y más expresivo de lo necesario, pero cuando muestra sus frustraciones, toda
esa careta encaja de gran manera. Sus gestos, miradas y vocabulario hacen que
su trabajo sobresalga, tal cual cuando saca el lado paternal para acoger al
alma atormentada de su estudiante, lo cual pocos actores pueden lograr de forma
tan convincente. Y el gran complemento del profesor Hunham es el debutante
actor Dominic Sessa; verlo en pantalla es darle a Payne el beneficio del
acierto total, pues su trabajo se destaca absolutamente; incluso, en varias
escenas ‘bandejea’ perfectamente a Giamatti, se para de igual a igual frente a
un avezado, lo cual genera resultados sobresalientes. Se desenvuelve ante la
cámara con naturalidad, tiene química con actores de mayor edad y carga con el
peso de importantes secuencias. Y lo que hace Da´Vine Joy Randolph es
significativo, porque carga con el personaje más complejo y que más se contiene.
Mary trabaja sin parar, convive con sus compañeros, es rigurosa
en sus funciones y, sin embargo, su vida no tiene sentido porque ha sufrido el
dolor más grande que cualquier madre podría enfrentar y trabajar con decenas de
jóvenes, que todo el tiempo le recuerdan al hijo que perdió, es un golpe al
espectador, quien se pregunta cómo puede aguantar la vida. En este caso, Mary
es el personaje con más cable a tierra, el más terrenal de la película y su
brillante interpretación y desarrollo ayuda a responder la premisa de este
film: que vivir debe valer la pena y hay que encontrar ese significado cuando
se pierde.
El diseño de producción, la
fotografía y la música realmente hacen que el espectador entre en la época
donde se desarrolla la historia; toda la ambientación está tan bien lograda que
realmente parece que estuviéramos viendo una película de los ‘70. Y el guion acierta
en situar la historia en una época sin tecnología como la de hoy, donde
claramente el contacto humano se ha visto afectado. En la inmensidad de ese
colegio, rodeado de nieve y soledad, estas tres almas se encuentran y aprenden
a ser soporte del otro y vivir inesperados momentos.
Aunque se trata de una historia
original, Los que se Quedan podría convertirse en otro clásico que retrata la relación profesor-alumno, y estas películas
siempre marcan a más de alguien. Hunham es uno de esos profesores que
termina dando más lecciones fuera del aula y ese tipo de enseñanzas terminan
por quedarse no sólo en Tully, sino que también en los espectadores.
En tiempos de producciones
pretenciosas e historias que solo son un remake, Los que se Quedan es
un remanso de quietud. Giamatti, Sessa y Randolph forman un trío perfecto al
mostrar los efectos de la pérdida, lo cual no sucede desde el resentimiento,
sino desde las ganas de encontrar un sentido a la vida. De esta manera, Alexander
Payne está de vuelta con una de sus mejores propuestas, un relato sensible pero
equilibrado entre humor y drama, que habla de solidaridad y del doloroso
proceso de aceptar la realidad.
La naturaleza de este blog es hacer listas de fin de año, lo
que es muy difícil considerando lo explosivo de la oferta y que ya no todo está
en Netflix. Consideramos que fue un año atípico, donde creció la oferta de
animé e inteligencia artificial provocando in certezas sobre si estamos en un
cambio de época en el mundo seriéfilo. Con sus pro y contras, haremos un
balance del querido mundo de las series en 2023.
13.Fleishman está
en apuros
Reparto: Jesse Eisenberg, Claire Danes y Lizzie Caplan
Sensacional miniserie que navega con humor por la vida de un
divorciado, en el momento en que su ex le deja a los niños en casa y
desaparece. Tras esta premisa, se desarrolla una fascinante exploración de la
vida adulta y de la crisis de los 40. Lo que realmente funciona en Fleishman
está en apuros es su reparto, el cual deja momentos fantásticos. Claire
Danes no aparece mucho (de hecho hay episodios en los que apenas la vemos)
pero su presencia se nota durante toda la serie, siendo el fantasma del
pasado y presente de la vida de los Fleishman.
12.A Friend of the Family
Reparto: Jake Lacy, Colin Hancks, Lio Tipton
Son 9 episodios que explican un bizarro caso verídico de
grooming, abuso sexual a menores y secuestro, que contiene tantos giros
increíbles que si no estuviera basado en hechos comprobables, serían muy
difíciles de creer. Nick Antosca firma este intenso true crime que repasa el
caso de los Broberg y el vecino que, a lo largo de los años, secuestraba una y
otra vez a su hija; todo un cuento oscuro sobre un depredador y su presa. ‘A
Friend of the Family’ es un gran drama sobre una familia que logra superar
algo terrible para llegar a un lugar de perdón y sanación.
11.The Last of Us
Reparto: Pedro Pascal y Bella Ramsey
Si bien es inevitable pensar en otros dramas
postapocalípticos televisivos, como The Walking Dead, con la que comparte
ciertos temas, el viaje de Joel y Ellie resulta absolutamente sobrecogedor. Un
fascinante drama que se volvió un visionado imprescindible.
10.Pluto
Adaptación de una historia de ciencia ficción que cumple de
sobra, porque está excelentemente escrita; de paso, sirve de homenaje a todo el
inmenso mundo de Astro Boy. 'Pluto' plantea un futuro no tan distante pero
sí muy avanzado, en el que humanos y
androides conviven en paz y, con estos últimos, perfectamente integrados en la
sociedad como policías, niñeras y hasta luchadores de wrestling.
9.Junji Ito Maniac: Japanese Tales of the Macabre
Esta antología japonesa de terror es perfecta para pasar una
entretenida noche de miedo, gracias a sus grandes y perturbadores relatos. Episodios
cortos y con guiones que equilibran muy bien el suspenso y el terror, pero no
ese que habla de asesinos con cuchillos; el valor de 'Junji Ito Maniac' se basa
más en presentar una atmósfera intranquila y perturbadora, donde sabes que
algo no está bien en lo que parecer un día normal en una calle normal.
8.Nada
Reparto: Robert De Niro
Son cinco episodios de media hora
que retratan la vida diaria de un peculiar personaje, con todos los vicios de
un anciano caprichoso; un Roberto De Niro admirable que trata, en un español
muy forzado, de explicar la diferencia entre
“boludo” y “pelotudo”, entre otras cosas bien curiosas. La melodía melancólica
y alegre que articula la trama, le da un aire especial y entrañable.
7.Bodies
Reparto: Stephen Graham, Shira
Haas.
Basada en la novela gráfica
homónima de DC, la producción muestra a cuatro detectives, en cuatro épocas
diferentes, que se topan con el mismo cadáver y un crimen enigmático que deben
resolver. La producción sobresale por una trama en la que se combinan viajes en
el tiempo y recreaciones históricas muy bien logradas, aunque el final deja a
muchos rascándose la cabeza.
6.Querida Niña
Por la cantidad de giros en la
historia, se presenta como un rompecabezas confuso y con perspectivas
fragmentadas, pero de una forma que atrae al espectador en vez de espantarlo. Y
aunque la premisa puede resultar familiar, el guion toma direcciones
sorprendentes que logran sostenerse hasta el final.
5.The woman in the wall
Reparto: Ruth Wilson
Este drama examina el legado de uno de los escándalos más
impactantes de Irlanda: las instituciones inhumanas conocidas como ‘Las
lavanderías de la Magdalena’, un
lugar al que se llevaba a las mujeres que incumplían las costumbres sociales de
su época (desde las acusadas de adulterio hasta las embarazadas
adolescentes). Cuando
finalmente cerró sus puertas, un millar de supervivientes quedaron con sus vidas destruidas, muy pocas pudieron seguir adelante y otras, como
Lorna, tuvieron incluso menos suerte en su destino.
4.Stonehouse
Reparto: Matthew Macfayden
Miniserie británica protagonizada
por Matthew Macfayden, una de las estrellas del glorioso reparto de Succession.
Parte de esa brillante interpretación se traslada a esta recreación del
político John Stonehouse, un parlamentario que protagonizó uno de esos
escándalos políticos más increíbles d ellos que se tenga memoria y que hacen
completamente necesaria la advertencia de que esto está basado en hechos
reales. Un escándalo muy british.
3.Best Interest
Reparto: Michael Shannon
Escrita por Jack Thorne, la miniserie de cuatro partes ofrece un estudio
conmovedor de una familia dividida por los debates éticos y las prácticas
médicas y legales involucradas en estos casos de tener qué decidir si dejar
morir a un ser querido. Equilibrado y matizado, el guion no defiende una
posición ni proporciona respuestas a las preguntas espinosas que plantea, sino
que inspira compasión por aquellos que se enfrentan a una decisión tan
imposible.
2.Succession
Tras cuatro magníficas
temporadas y 39 episodios inolvidables, el misterio alrededor de quién iba
a suceder a Logan Roy fue resuelto de forma memorable, siendo un cierre impecable para
una historia que tenía mucho de culebrón con tintes empresariales, pero que supo
respetar a sus personajes. Cuestión aparte es el deterioro emocional de
Shiv y cómo su relación con Tom la llevará a una condena; fue la mejor derrota
posible para ella, porque sigue estando sometida a los designios de otro, tal
cual el imperio de los Roy, el que ha caído y Waystar ya no es más que una
pieza en el imperio de otro. Aquí lo realmente importante era ver en qué
posición quedaban los herederos, tras todas las traiciones y desiluiones desarrolladas.
1.Perry Mason
Casi tres años hubo que esperar
para que regresaraPerry Mason y su
segunda temporada. El abogado interpretado por Matthew Rhys volvió con
señales más claras sobre su identidad.Si bien hubo cambio de guionistas, la dupla formada
por Rolin Jones y Ron Fitzgerald dio paso a Jack Amiel y Michael Begler,
cocreadores de una de las mejores series de la década pasada, el estupendo
drama médico The Knick, quedó la sensación de una buena cuadratura en los
arcos narrativos y que se apretaron teclas distintas a las de la primera sesión de
2020. Esto se tradujo en una mejor caracterización de los personajes (a los que
se les dio un peso similar al de Mason) y en un mejor desarrollo de la ciudad de Los Angeles de los años ’30,
más allá de los tópicos del pulp y del noir.
Esta segunda temporada, protagonizada
por un impecable Matthew Rhys, volvió a demostrar por qué fue la mejor
serie en su año inaugural, por qué podía seguir adelante con el desarrollo de otras historias paralelas tan interesantes como la vida de Mason, y por qué dolió tanto su cancelación.
La nueva cinta de Greta Gerwig ha
sido celebrada en el mundo entero, recreando lo poderosa que es la marca
‘Barbie’ en la cultura contemporánea. Si bien es una celebración a la
importancia de la muñeca, la película dedica tiempo a su repercusión directa en
la diversidad, la exploración de la identidad femenina y extiende una dura
crítica a la misoginia.
‘Barbie’ no pierde minutos y
desde el comienzo nos plantea su propuesta: mostrar las vivencias de su
protagonista, todas centradas en una realidad perfecta; pero en ella, Barbie es
una más en una variedad interminable de réplicas. En este punto, el argumento
aborda el tema de la identidad a través de las características del juguete, por
tanto, no hay aspiraciones, solo un nombre. Y en Barbieland, el contexto donde
ella se desarrolla, es un lugar donde
solo hay felicidad, escondiéndose una burla al optimismo artificial, la
sexualidad contemporánea, la vanidad y los prejuicios, donde a ratos es
sorprendentemente adulta. De hecho, el argumento deja entrever la ingenuidad de
este universo con bastantes dosis de humor negro, siendo éste uno de los puntos altos de la película. Junto
a esto, el uso de su sobrecargado apartado visual deja un mensaje tipo
declaración de intenciones acerca de lo femenino, en rosado y en labores
cotidianas, para manifestar la personalidad de este universo muy parecido a un oasis
alejado de la realidad.
Con un reparto estelar, Barbie
enfoca su primera media hora en recorrer estas decenas de Barbies en distintas
profesiones, mientras los Ken se dedican a la diversión; este
contrapunto da la sensación de que bastaría un mínimo desequilibrio para que
este oasis tenga un desbalance y aparezca el desastre que, por supuesto, ocurrirá,
cuando Barbie comience a hacerse preguntas existenciales que van más
allá de su experiencia en Barbieland. A la entrega de este mensaje ayuda muchísimo
la fotografía de Rodrigo Prieto, porque impulsa la visualidad rosa para ir
incluyendo elementos propios de la transformación de Barbie, la cual es
incómoda cuando empieza a percibir que sus identidades fragmentadas (la
doctora, la presidenta, la abogada, la presidenta de las Suprema Corte y más)
se hacen necesarias a medida que más preguntas se hace. Greta Gerwig es
consciente que el cambio interior se manifiesta en el exterior, y la foto va
acorde a esto.
Tal cual Matrix, Barbie debe
asumir que es la elegida, pero ¿para qué?. Y allí es donde el film se mete en
una variedad de temas muy actuales y de urgente reflexión: la idea del
autoconocimiento, la reivindicación del individuo, machismo, misoginia, el
nuevo feminismo, la dominación corporativa. Sin duda este planteamiento compone
la meca del argumento y, quizás, en su elaboración, sea lo menos logrado del
film, porque al atravesar tantos tópicos, finalmente no profundiza en ninguno.
Los minutos finales nos entregan
una inusual conclusión (¿secuela?) y el mensaje de Greta Gerwig queda más
claro. Barbie es mucho más de lo que parece, es un legado cultural
que se vuelve más importante al mirarla en su diversidad y concepción de
heroína en su propio mundo. Quizás no cumple con todas las expectativas que
despertó su campaña promocional, pero es relevante destacar la cantidad de
reflexiones sobre la identidad presente y futura que plasma sobre el individuo
y, al mismo tiempo, está mejor construida que otras películas que refieren a la
libertad del ser humano en un mundo hostil.
Netflix acaba de estrenar el
documental Wham!, que cuenta la historia del dúo pop que integraron George
Michael y Andrew Ridgeley. Si bien sigue las directrices básicas de
un documental musical, va dejando reflexiones sobre cómo la amistad es puesta
en juego cuando el éxito, la fama y el dinero van metiendo su cola en la relación de dos
jóvenes que crecieron juntos para hacer realidad el mismo sueño.
A inicios de los ’80, cuando
Inglaterra iba dejando atrás la estela de destrucción y fealdad del punk, dos jóvenes
británicos decidieron tomar al mundo por sorpresa. Para Andrew Ridgeley y
Georgios Panayiotou (George Michael), era un sueño el ser famosos a través de
la música, amor que compartían desde los 11 años cuando se convirtieron en
mejores amigos de la Bushey Meads High School, en Hertfordshire. De ese hilo
se toma Chris Smith para ahondar en una carrera vertiginosa, que solo duró cuatro
años y que lanzó al estrellato a uno de los más prolíficos compositores del
siglo XX. Con una mixtura entre rap, disco, pop y letras de crítica social
contra el thatcherismo, Wham! se ganó un espacio en la televisión británica y
en la nueva escena musical que nacía a punta de buenos ritmos, pelo largo, color y sonrisas brillantes;
si bien esto fue parte del siguiente estilo preponderante (la New Wave), el
talento de George y Andrew para escribir, componer y producir queda en
evidencia en el metraje pero, junto con esto, va develándose el mutuo apoyo que
se prestaban dentro de esta vorágine; Andrew ayudó al nervioso e inseguro George a
encontrar su voz musical en esa juventud , reconociendo que sus direcciones
compositivas eran diferentes y que llegaría el momento en que cada uno iba a
querer seguir creciendo pero en su propio lado.
Una de las narrativas clave del
documental será la liberación de identidad de George, quien no sabía cómo
transitar hacia el reconocimiento público de su homosexualidad. El film también
indaga en el panorama musical de los ’80, en el pop y la novedad que
significó la propuesta de este dúo.
Chris Smith se planteó el
objetivo de responder estas preguntas a través de imágenes de archivo y
entrevistas de audio con Andrew y George (quien grabó sus pensamientos antes
de morir en 2016). El resultado es un retrato optimista y afectuoso de dos
niños que lograron su sueño de adolescentes, apoyándose en cada paso y no
dejando que la envidia o terceras personas cortaran el hilo que los unía desde
niños; una de las partes más conmovedoras del film, pasa por la forma en que
Ridgeley va cediendo protagonismo y de, alguna manera, va impulsando la carrera
solista de George, asumiendo que la disolución de Wham! era inevitable, aunque estuvieran
en un momento álgido y con mucho caudal creativo por desarrollar; llegó un momento
en que George era reconocido como compositor y eso se refleja en la emoción que
le produjo haber recibido el Ivor Norvello siendo tan joven, lo cual fue otro
indicador de que él estaba listo para encumbrar el vuelo y dejar en el nido a
quien había sido su fiel compañero. Finalmente, el resumen del documental es
una historia de amistad verdadera en medio del caos del éxito absoluto,
haciendo que la trama se vuelva muy interesante incluso para quienes nunca han
sido fans del dúo.
Una amistad sincera, trauma
oculto y sacrificio, esto es Wham! y su meteórico ascenso, el cual es
revisitado con excelente archivo y dos voces que hablan con calma y mesura
sobre ese momento de sus vidas; obviamente está la pregunta de si acaso no faltan piezas en esta historia, de si verdaderamente todo ocurrió sin peleas ni recriminaciones, aunque el
razonamiento de Ridgeley parece tan sincero y generoso que, en una de esas, esa
separación sí estuvo marcada por el cariño verdadero que, al parecer, sí se
tuvieron.
Falta muy poco para vivir una nueva fiesta del cine con los
premios más reconocidos de la industria. Empezamos a jugar con los favoritos y a
dejar claro quiénes se merecen el premio que, seguramente, no obtendrán.
Mejor Película
Everything Everywhere All at Once
Top Gun: Maverick
Elvis
Tár
The Banshees of Inisherin
The Fabelmans
Avatar: The Way of Water
All Quiet on the Western Front
Triangle of Sadness
Women Talking
Ganará: Everything Everywhere All at Once
Ha liderado las nominaciones y ha triunfado de manera muy
sonora en toda la temporada, por lo que cuesta creer que ocurrirá otra cosa.
Debería ganar: The Fabelmans
Mejor dirección
Todd Field, Tár
Daniel Kwan y Daniel Scheinert, Everything Everywhere All at Once
Martin McDonagh , The Banshees of Inisherin
Ruben Ostlund, Triangle of Sadness
Steven Spielberg , The Fabelmans
Ganará: Steven Spielberg:
Si bien la dupla de los Daniel es la favorita, vamos a creer que el
genio del cine moderno se irá a casa con alguna estatuilla, luego de una
producción que derrocha historia, emociones y una mirada a cómo germinó la semilla del gran cineasta que ha sido Spielberg.
Debería ganar: Steven Spielberg
Mejor Actriz
Cate Blanchett, Tár
Michelle Yeoh, Everything Everywhere All at Once
Ana de Armas, Blonde
Andrea Riseborough, To Leslie
Michelle Williams, The Fabelmans
Ganará: Michelle Yeoh:
Al parecer, la asiática va a
pillar en la misma meta a quien ha sido favorita durante toda la temporada. Hay
un hype desatado en torno a Michelle, en su primera nominación al Oscar
por esta capacidad de navegar por los diversos géneros que plantea 'Everything
Everywhere All at Once'.
Debería ganar: Cate Blanchett
Mejor Actor
Austin Butler, Elvis
Colin Farrell, The Banshees of Inisherin
Brendan Fraser, The Whale
Paul Mescal, Aftersun
Bill Nighy, Living
Ganará: Brendan Fraser:
Desde que The Whale se presentó en Venecia se
sabía que el actor llegaría lejos en la temporada de premios, porque además
encarna al típico papel que le gusta a Hollywood. Y también porque ha sumado
puntos por una extraña campaña que lo ha retratado como ‘el regreso de Brendan
Fraser’, cuando el actor no ha parado de hacer cine y televisión en la última
década.
Debería ganar:Colin Farrell
Mejor Actriz de reparto
Angela Bassett, Black Panther: Wakanda Forever
Hong Chau, The Whale
Kerry Condon, The Banshees of Inisherin
Jamie Lee Curtis, Everything Everywhere All at Once
Stephanie Hsu, Everything Everywhere All at Once
Ganará: Jamie Lee Curtis:
Uno de los Oscar fijos, a pesar que Angela Bessett ganó el
Globo de Oro y el Cristic’s Choice por una película malísima.
Debería ganar: Jamie Lee Curtis
Mejor Actor de reparto
Brendan Gleeson, The Banshees of Inisherin
Brian Tyree Henry, Causeway
Judd Hirsch, The Fabelmans
Barry Keoghan, The Banshees of Inisherin
Ke Huy Quan, Everything Everywhere All at Once
Ganará: Ke Huy Quan:
También un Oscar cantado para un actor que esperó por
décadas una oportunidad como esta.
Debería ganar: Ke Huy Quan
Mejor película animada
Guillermo del Toro’s Pinocchio
Marcel the Shell With Shoes On
Puss in Boots: The Last Wish
The Sea Beast
Turning Red
Ganará: Guillermo del Toro’s Pinocchio:
Esta es una certeza más que una predicción. El espléndido y
meticuloso trabajo de animación en Pinocchio, fue acompañado por una adaptación
profunda y entrañable.
Debería ganar: Guillermo del Toro’s Pinocchio
Mejor fotografía
James Friend All Quiet on the Western Front
Darius Khondji Bardo, False Chronicle of a Handful of Truths
Mandy Walker, Elvis
Roger Deakins, Empire of Light
Florian Hoffmeister, Tár
Ganará: James Friend por All Quiet on the Western
Front:
Todo ese naturalismo, el manejo de las ópticas, el uso
mayoritario de la luz natural y el gran formato empleado para la épica, le
permitieron a James Friends capturar la guerra desde una perspectiva atípica. Debería ganar: James Friend por All Quiet on the Western Front
Mejor película internacional
All Quiet on the Western Front, Alemania
Argentina, 1985, Argentina
Close, Bélgica
EO, Polonia
The Quiet Girl, Irlanda
Ganará: All Quiet on the Western Front:
Uf, esta es una de las categorías más interesantes. 'All
Quiet on the Western Front' ha hecho un recorrido exitoso entre los círculos de
la industria como una nueva narrativa en el cine bélico. Debería ganar: Argentina 1985
Mejor diseño de producción
All Quiet on the Western Front
Avatar: The Way of Water
Babylon
Elvis
The Fabelmans
Ganará: Elvis:
Recrear el paso por la música de un genio como Elvis, le da
puntos en esta categoría.
Debería ganar: Babylon
Mejor edición
The Banshees of Inisherin
Elvis
Everything Everywhere All at Once
Tár
Top Gun: Maverick
Ganará: Everything Everywhere All at Once:
Editar un multiverso ya le da puntos por sobre el resto,
aunque las demás contendoras hacen un gran trabajo en este apartado.
Debería ganar: Top Gun: Maverick
Mejor documental
All That Breathes
All the Beauty and the Bloodshed
Fire of Love
A House Made of Splinters
Navalny
Ganará: All That Breathes:
Es un documental compasivo, que dibuja algo de
esperanza en una realidad devastadora. Además, pone en valor el buen hacer
individual, frente al egoísmo.
Debería ganar: All the Beauty and the Bloodshed
Mejor canción original
Applause (Tell It like a Woman)
Hold My Hand (Top Gun: Maverick)
Lift Me Up (Black Panther: Wakanda Forever)
Naatu Naatu (RRR)
Time (Amsterdam)
This Is a Life (Everything Everywhere All at Once)
Ganará: Naatu Naatu:
RRR y su temazo es de lo más refrescante que le ha
sucedido a esta explosión de cintas asiáticas en Norteamérica.
Debería ganar: Naatu Naatu
Mejor banda sonora
All Quiet on the Western Front
Babylon
The Banshees of Inisherin
Everything Everywhere All at Once
The Fabelmans
Ganará: The Fabelmans:
Sin Hildur Guðnadóttir en la papeleta, es John Williams
podría ganar la estatuilla.
Debería ganar: Babylon
Mejor guión adaptado
All Quiet on the Western Front
Glass Onion: A Knives Out Mystery
Living
Top Gun: Maverick
Women Talking
Ganará: Women Talking:
La historia que Sarah Polley entrega en 'Women
Talking' es necesaria, actual y contingente.
Debería ganar: Women Talking
Mejor guión original
The Banshees of Inisherin
Everything Everywhere All at Once
The Fabelmans
Tár
Triangle of Sadness
Ganará: Everything Everywhere All at Once:
Dados los resultados de la temporada, es 'Everything
Everywhere All at Once' la que se ve comofavorita en esta categoría. Sin embargo, no perdamos de vista el maravilloso trabajo de
Martin McDonagh.
Debería ganar: The Banshees of Inisherin
Todd Field vuelve a escribir y dirigir tras una pausa de dieciséis
años y lo hace con una propuesta inteligente y sutil, incluso en los momentos
que devela su indiscutible violencia.
En la primera escena, hay dos
detalles que van a marcar los pilares en los que se afirmará esta película. En la
entrevista que se hace a Lydia Tár, ella deja clara su necesidad de controlar
el tiempo para obtener lo que quiere de su orquesta, y el segundo , el hecho de
que la quinta sinfonía de Mahler, esa que la protagonista está por grabar en vivo para
conseguir un hito en el mundo de la música docta, es un misterio. Desde ese
momento, el director empieza a jugar con la percepción del espectador, lo que
se mantendrá a por todo el metraje, hasta el punto de que resulta inevitable
preguntarse cuánto de lo que vemos en pantalla ha sucedido así realmente. Cuando
vamos avanzando, el guion nos permite navegar sin perdernos entre los muchos
problemas que entrañan la personalidad y la profesión de Lydia Tár. Y también
nos va quedando muy claro que es una maniática del control, un rasgo lógico
dado su trabajo, pero a lo largo del film vemos precisamente cómo va perdiendo
ese control, lo cual se entiende como sinónimo a que la protagonista tocó fondo.
Lydia no es una buena persona y hay infinidad de detalles que van acumulándose
para que eso sea evidente, aunque nunca recibimos toda la información sobre lo
que ocurrió con Krista Taylor, la presencia que persigue a la protagonista
en todo momento, y los espectadores asumimos mucha y sin saber si esa era la
intención de Field.
Por ello, la película tan bien
trabaja sobre la psicología de 'Tár', rodeándola de fantasmas que ayudan a dar la
sensación de misterio y pérdida de control sobre su exultante carrera y sobre
sus amores: el metrónomo, esos gritos en el parque o aquel momento en que ella
se va en busca de otra música que la cautiva, la cual desaparece repentinamente…todo
se teje para señalar una caída progresiva, aunque hay detalles que algún
espectador simplemente no podrá explicarse si opta por una lectura única del
film, la cual decanta por un enfoque menos tradicional al incluir las hipocresías
de la actual cultura de la cancelación.
El guion de Field, con la
ayuda sublime de Cate Blanchett, define a un personaje con muchas sombras aunque
más de alguien sentirá empatía con una mujer que podría haberse quedado en el
estereotipo de persona de mediana edad intelectual y déspota. El guion plantea
y desarrolla la violencia de muchas situaciones sin que tengamos que ver gritos,
golpes o sobresaltos; sí observamos un aumento de intensidad , donde la
violencia subyace de manera potente en varios planos y tiros de cámara, con
tantos matices como la historia de vida exitosa que se va desdibujando frente a
nosotros.
La película no
funcionaría igual sin el trabajo de Cate. Todo gira alrededor de una protagonista que
muestra su sentimiento por la música y su contradictoria personalidad, y la
actriz se somete en ambos niveles y en cada etapa de manera soberbia.
'Tár' es una película compleja y
reflexiva, que se disfruta mucho y cuya escena final es la mejor del año;
muchos elementos elegantes y decadentes, de fotografía en gris y planos a contraluz
suman puntos para distinguirla como una obra riquísima y que destaca mucho por
sobre el resto de las recién estrenadas.