miércoles, 22 de febrero de 2017

Oscars 2017: mis favoritos

¿Afectarán las votaciones los 700 nuevos miembros de la Academia que ingresaron este año?. ¿Cuál será la narrativa paralela a #OscarSoWhite esta temporada?. ¿Será Jimmy Kimmel un conductor hábil?. Y qué decir de los premios. De las últimas ediciones, la entrega de estos Oscars son de los más predecibles. Las grandes categorías tienen un claro favorito y solo una verdadera sorpresa podría, realmente, hacernos emocionar. Lo cierto es que, ante un escenario que ya está casi cantado para “La La Land “, igual vamos a jugar con que el mundo no es tan predecible como pensamos.

Acá el listado, personal, de favoritos para este año.

MEJOR ACTRIZ DE REPARTO:
Nominadas: Nicole Kidman, Viola Davis, Naomi Harris, Octavia Spencer y Michelle Williams.
Mi favorita: Michelle Williams. Hace rato que tiene un lugar ganado dentro de las actrices de carácter, pero le falta un premio que la haga acaparar portadas. En “Manchester….” simplemente está soberbia.
Ganará: Viola Davis. La desgracia de que las productoras metan su mano turbia en las nominaciones. Viola Davis no es actriz secundaria en la película y su nominación, en esta categoría, deja fuera a otros nombres que lo merecían y que sí eran reparto (como Margaret Bowman, por ejemplo). De todas maneras, su actuación en “Fences” es dramáticamente perfecta y ha arrasado con la categoría.


MEJOR ACTOR DE REPARTO:
Nominados: Dave Patel, Jeff Bridges, Marheshala Ali, Lucas Hedges, Michael Shannon.
Mi favorito: Dev Patel. Lo de “Lion” es indescriptible….la emotividad, el dolor, sus gestos. Su mejor actuación tras “Slumdog Millionaire”. Jeff Bridges es otra bestia, pero premiar a su personaje, un vaquero racista, sería agitar demasiado el debate político actual de Estados Unidos.
Ganará: Mahershala Ali. Su desempeño en “Moonlight” se siente en la pantalla, hace sentir hasta cuando no está en el cuadro y ha dominado la categoría en la temporada. Sale 20 minutos y parece que es suficiente.


MEJOR ACTRIZ:
Nominadas: Emma Stone, Meryl Streep, Natalie Portman, Ruth Negga, Isabelle Hupper.
Mi favorita: Isabelle Hupper. Los críticos coinciden en que es la mejor actuación del 2016, pero los Oscars no premian solo desempeño actoral.
Ganará: Emma Stone. Hizo un gran papel en “La La Land” aunque esa historia ya la hemos visto un montón de veces. El Oscars será para ella. 


MEJOR ACTOR:
Nominados: Cassey Affleck, Denzel Washington, Ryan Gosling, Andrew Garfield, Vigo Mortensen.
Mi favorito: Cassey Affleck. La mejor actuación masculina del año. En “Manchester….” se gradúa de gran actor para personajes con taras emocionales.
Ganará: Denzel Washington. Igualmente esta es una categoría reñida. Las actuaciones de los cinco nominados son brillantes, pero Washington encaja más con los parámetros de la Academia, inmersa en una realidad política en la que el color de piel puede ser un factor determinante.


BANDA SONORA:
Nominados: Nicholas Britell (Moonlight), Thomas Newman (Passengers),Justin Hurwitz (La La Land), Dustin O'Halloran y Hauschka (Lion), Mica Levi (Jackie). 
Mi Favorita: “Lion”. O’Halloran y Hauschka crearon dos soberbias músicas para dos películas en una y, en cada parte, sus acordes son prodigiosos. El trabajo de Mica Levi también es realmente magistral.
Ganará: "La La Land". Y probablemente gane la categoría de canción original ("Ciudad de las Estrellas").


MEJOR PELICULA ANIMADA:
Nominados: "Kubo y las dos cuerdas mágicas", "Moana", "Mi vida de Calabacín", "La Tortuga Roja", "Zootopia".
Mi favorita: “Kubo…”. Qué gran historia, qué gran BSO, qué gran héroe. Brillante, hermosa. Y ya ganó el Bafta, lo que podría darle alguna chance. “Mi vida como calabacín” fue alabada en Cannes, aplaudida de pie, mientras que “La Tortuga Roja” es maravillosa, qué felicidad que esté nominada. Estas 3 usted no debe dejar de verlas.
Ganará: “Zootopia”, porque así es Hollywood.




MEJOR CORTO DE FICCIÓN:
Nominados: “Timecode”, de Juanjo Giménez; “Sing” (Mindenki), de Kristof Deák; “Ennemis Intérieurs”, de Sélim Azzazi; “La Femme et le TGV”, de Timo von Gunten; “Silent Nights”, de Aske Bang.

No los he visto todos, pero “Ennemis Intérieurs” es extraordinario.


MEJOR CORTO DOCUMENTAL:
Nominados: “Extremis”, de Dan Kraus; “Joe’s Violin”, de Kahane Cooperman; “Watani: My Homeland”, de Marcel Mettelsiefen; “The White Helmets”, de Orlando von Einsiedel; “4.1 Miles”, de Daphne Matziaraki.
No los he visto todos, pero mi favorito es “Joe’s Violin”. Muy interesante.


MEJOR CORTO ANIMADO:
Nominados: “Blind Vaysha”, de Theodore Ushev; “Borrowed Time”, de Andrew Coats y Lou Hamou-Lhadj; “Pear Cider” and Cigarettes, de Robert Valley; “Pearl”, de Patrick Osborne; “Piper”, de Alan Barillaro.
Mi favorito: “Piper”. 


MEJOR DOCUMENTAL:
Nominadas: “O. J.: Made in America”, “Life, Animated”, “13th”, “Fuego en el mar”, “I Am Not Your Negro”.
Mi Favorita: Si nos fascinó cómo Ryan Murphy contó la historia de O.J. en American Crime Story, el documental nominado es casi casi igual de extraordinario. “Life, Animated” es tan hermoso, tan bien narrado, que me encantaría su triunfo. Pero "13th" ganó el Bafta, lo que no es menor. reñida categoría, en la que faltó "Camaraperson".
Ganará: "O.J.: Made in America" .


PELICULA EXTRANJERA:
Nominadas: “The Salesman” (Irán),Toni Erdmann (Alemania), Land of Mine (Dinamarca), Tanna (Australia), “Un hombre llamado Ove” (Suecia).
Mi favorita: “The Salesman” y “Toni Erdmann” van cabeza a cabeza. Dos historias muy distintas pero muy bien relatadas. 
Ganará: “The Salesman”. Porque es extraordinaria, dramática, porque Farhadi quizás no pueda entrar a USA a recibir el premio y porque a la Academia podría no empatizar con la ironía de “Toni Erdmann”.


MEJOR FOTOGRAFIA
Nominados: Linus Sandgren, por La “La Land”; Bradford Young, por “Arrival”; Rodrigo Prieto, por “Silence”; James Laxton, por “Moonlight”; Greig Fraser, por “Lion”.
Mi favorita: “Silence” y “La la Land”. Película tan distintas que en sus colores y formas, dieron fortaleza a sus guiones. Es la primera vez, en varios años, que el Chivo Lubezki no está nominado en esta categoría.
Ganará: “La La Land”.


MEJOR GUION:
Nominados: Taylor Sheridan, por “Hell or High Water”; Damien Chazelle, por “La La Land”;
Giorgos Lanthimos y Efthimis Filippou, por” The Lobster”; Kenneth Lonergan, por “Manchester by the Sea”; Mike Mills, por “20th Century Women”.
Mi favorita: “Manchester by the Sea”. Todo es guión, el cual trabaja sus líneas y sus silencios en torno a un dolor indescriptible. Y que “The Lobster” esté nominada es una oda a la justicia y reconocimiento al talento de Lanthimos.
Ganará: "La La Land". .Ojo que en las categorías de guión, el cambio de la Academia de "Moonlight", del original a la adaptada, mantiene las cosas interesantes en esta categoría, en la cual “Moonlight” había ganado un par de premios.


MEJOR GUION ADAPTADO:
Nominados: Eric Heisserer, por “Arrival”; August Wilson, por “Fences”; Allison Schroeder y Theodore Melfi, por “Hidden Figures”; Luke Davies, por “Lion”; Barry Jenkins y Tarell Alvin McCraney, por “Moonlight”.
Mi favorito: “Moonlight” y “Lion”.
Ganará: “Moonlight”.


MEJOR DIRECTOR:
Nominados: Dennis Villeneuve, Mel Gibson, Barry Jenkins, Damien Chazelle, Kenneth Lonerhgan.
Mi Favorito: Dennis Villeneuve. Hace rato que su nombre está dentro de las grandes ligas; contó una historia de alienígenas que no implicaba una invasión, llenando la pantalla de colores y formas y revitalizando el uso de lenguaje como herramienta de supervivencia. Kenneth Lonerhgan también me sorprendió traspasando el dolor, la tristeza y desolación, grabando en exteriores y utilizando los silencios para dar fuerza a su mensaje. Damien Chezelle hizo un trabajo salvaje. “La La Land” es 100% director.
Ganará: Damien ya está ensayando su discurso hace rato.


MEJOR PELÍCULA:
Nominadas: “La La Land”, “Moonlight”, “Arrival”, “Fences”, “Hacksaw Ridge”, “Hell or High Water”, “Manchester by the sea”, “Lion”, “Hidden Figures”.
Mi favorita: “Manchester by the Sea”. Detalles acá

Ganará: “La La Land”. Detalles acá


viernes, 3 de febrero de 2017

Silence: Scorsese, el sumo sacerdote del cine

¿Qué es la fe? ¿Dónde está Dios? ¿Por qué se mantiene en silencio frente a los horrores del mundo? preguntas que dan vueltas durante las casi 3 horas del nuevo trabajo de Martin Scorsese, el que se ha llenado de loas y que permite admirar al director filmando lejos de su zona de confort, consiguiendo un resultado que se mete en tu conciencia.


De vez en cuando, este retratista de la violencia, convulsiones y autodestrucción, hace pública su obsesión con temáticas que le apasionan y cuya realización ha ido demorando. El mismo director que escupió fuego con “El Lobo de Wall Street”, ahora nos pide que abramos nuestra mente y reconectemos con aquello que unos llaman conciencia, subiéndonos en un relato histórico sobre las creencias personales, la duda y la angustia de la relación con Dios. Después de ver la cinta todos quieren “apropiarse” del cine de Scorsese, cuando él hace un esfuerzo por evitar el juicio moral; el director siempre perdona a sus personajes y viendo “Silence” uno comprende completamente el por qué: para Scorsese, detrás del pecado está la debilidad humana y esa debilidad es guiada por la necesidad de amar más al pecador.

Una película de 2:40 minutos debe cautivar de varias formas para no volverse un tedio. El uso del cenital se repetirá varias veces a lo largo del film como recurso estilístico y como metáfora de la presencia de un Dios que observa y que se mantiene en silencio. Otro detalle perfecto son los encuadres de cada plano y la precisión de los textos (esta vez Scorsese es co-guionista).
La visualidad del agua y la niebla nos meten en lo que parecería una película de terror y nos transmiten la putrefacción de la vida misma, y no sólo como estilo de vida de esas comunidades japonesas. Esto se debe al gran trabajo de Rodrigo Prieto como tremendo director de fotografía, con una gran versatilidad y recursos gigantescos que ya habíamos apreciado en “Babel” y “Secreto en la Montaña”. El trabajo con Scorsese se enfocó en determinar la pobreza de alma y conciencia.



Los actores
Andrew Garfield tuvo un gran año. Lo vimos espectacular en “Hacksaw Ridge” pero acá nos muestra otra faceta como un arrogante a la hora de demostrar lo infinito de su devoción mediante el sacrificio y el martirio. Es interesante ver su transformación acerca de que lo único seguro que existe es cuando Dios- Universo-su consciencia le hablen y le revelen su destino. Sin embargo, su efectividad es inferior y es ahí donde tenemos el detalle del por qué “Silence” no es magnífica.
Los actores se entregan en cuerpo y alma al guion pero nunca logran alcanzar el objetivo. El principal problema con Garfield es que sus motivaciones y el desarrollo del personaje no logra seducir tanto como los otros personajes: Liam Neeson está desaprovechado; es inmensa su primera charla con el padre Rodrigues (Garfield) pero eso no se retoma sino hasta el final, perdiéndonos todo su proceso de cambio de convicciones. Otro actor que logra un desarrollo superlativo es Yosuke Kubozuka (Kichijiro), el que hace un  verdadero “tour de force” donde nos sumerge en el dolor del hombre débil que desea ser mejor de lo que es, pero que fracasa una y otra vez para volverlo a intentar una y otra vez también. Este personaje ya lo hemos visto en otras películas del director y el mismo Scorsese lo dijo en una entrevista: “Silence” está fuertemente emparentada con “Mean Streets”, pues DeNiro vendría a ser el Kichijiro de Keitel, y también con “Toro Salvaje”, donde Jake castiga a todos los que lo rodean, con el único objetivo de castigarse a sí mismo.
De alguna forma, Scorsese nos dice que estos personajes sueñan con un Cristo más “hombre”, porque al hacerlo más humano también lo hacían más divino; creemos que este es el punto central de “Silence”, donde lo uno retroalimenta lo otro, pero al final se nota un desajuste en ese propósito.
En el caso de Adam Driver, su personaje es más directo, pero su profunda espiritualidad choca con el limitado material que le entrega el guion. Su personaje trata de ser un contrapunto para Garfield, pero la balanza se desequilibra entre ambos, lo que da como resultado una frialdad emocional que provoca tonos agridulces en sus interpretaciones.



En general, “Silence” es visualmente riquísima y logra, por momentos, crear una discusión emocional, es decir, tu mente se plantea las preguntas que a Scorsese lo mueven. Estas coordenadas se pueden deducir como una línea de pensamiento muy interesante que nos permite revisar, a nivel moral, la gran filmografía del italoamericano. 


Esta película es una de las mejores herramientas que Scorsese ha creado para hacer sentir el cine como mecanismo de transmisión de una forma de pensar, sin embargo, el film siempre está rozando el cielo pero, a la hora de la verdad, no logra rematar la faena y te deja con muchas preguntas planteadas y poca información para concluir una respuesta. Y el bajón viene de inmediato.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Jackie: lo relevante es sentir

Cuando pensábamos que este sería otro anecdotario de cómo mataron al Presidente, Pablo Larraín, y su primer proyecto anglosajón, sacan del bosque una historia ya muy contada, para concentrarse en la persona y en cómo ella sintió ese cruel acontecimiento.

Desde el inicio tenemos una banda sonora (fantástica obra de Mica Levi) que nos señala, a cada momento, lo sombrío de los acontecimientos; las notas discordantes son complementos perfectos de esos primeros instantes en los que Jackie, algo pérdida, debe empezar a afrontar su nueva realidad. El marco de esta película es la entrevista que Jackie le concedió a Time Magazine justo después de la muerte de Kennedy, hecho en donde, por primera vez, inmortaliza la presidencia de su marido y su vida como “Camelot”. Esta es una cuasi-biografía que cuenta con dos anclas que engancharon perfectamente: el director Pablo Larraín y Natalie Portman. La actriz tuvo la difícil labor de interpretar a alguien demasiado consciente de su imagen, viviendo el momento más complejo de su vida. Ella no sólo recrea cada movimiento e inflección en la voz de la Primera Dama, sino que logra añadirle un nivel de empatía que separa su actuación de la mera copia.
Para lograr salirse del molde, Larraín nos presenta a Jackie en tres dimensiones:

la primera: es la figura pública que se obsesiona con el funeral (imita el funeral de Lincoln) y con mitificar el legado de su marido como una forma de manejar su dolor.

La segunda: la madre y miembro de la familia Kennedy, la que defiende a sus hijos, la que tiene que reconstruir su vida con un absoluto control de todo lo que se publica sobre ella, hasta en la entrevista que ella misma planifica.

La tercera: la Jackie que afronta la realidad de que ya nada será como antes, que está sola y que al momento de la muerte de su marido la vida ya no será tan idílica.


La narrativa de Larraín se basa en una recreación de los momentos icónicos que todos hemos visto alguna vez. Sin embargo, no es ahí donde el foco está puesto, sino que en el espacio negativo entre aquellas imágenes que todos recordamos. Ya pasó la época de recrear ese momento, llegó el momento de sentirlo. Y para ello, Pablo siempre la pone en constante comparación con alguien. Kennedy, su asistente, el presidente Johnson, la Casa Blanca, un periodista o un padre, son los recursos que utilizan director y guionista para que Jackie confronte con ellos su opinión sobre la humanidad.
  
Otro de los puntos altos es el diseño de producción, el cual te desafía a encontrar las diferencias entre lo real, tanto del asesinato como del famoso tour por la Casa Blanca, y la puesta en escena de Larraín.  El director se luce con buenas secuencias, siendo la mejor, quizás, cuando la cámara se separa de la cara de Portman y vuela sobre el inmenso cortejo fúnebre en Washington, y luego se centra en el ataúd hasta los ojos de la viuda, como si el público la observara directamente. En ese momento, Jacqueline Kennedy desaparece y nace Jackie, la mujer que renacerá de su dolor y que comienza una nueva vida. Aquí cambia también la expresión de Portman, quien pasa de ser una sumisa mujer que es forzada a sonreír,  a ser a una mujer que enfrenta a toda una administración. Ahí está la clave de la deslumbrante actuación de Natalie Portman.


Quizás, el único lugar donde la cinta falla un poco es en su estructura pues, aunque no sigue las reglas de un biopic, sí utiliza el mecanismo de la entrevista contextualizadora para intentar darnos más información. Sin embargo, esta conversación entre Jackie y el periodista se hace lenta y se enfoca demasiado en demostrar cuán consciente era ella de su imagen pública. Esto distrae de lo que verdaderamente funciona en la película: el retrato de un sentimiento.


El guion de Noah Oppenheim también tiene algunas fallas al presentarse, en algunos pasajes,  como muy complaciente pero, finalmente, termina bien su cometido de ser un espectáculo visual lleno de emociones, con mucha intimidad, porque Larraín logra ser muy íntimo; se enfoca en su personaje principal y la expone de una manera hermosa, abarcando un corto período de tiempo que permite no diluir demasiado la historia. Esta elección de Pablo fue muy inteligente, pues gracias a esa incisividad el film se digiere de buena manera.

domingo, 29 de enero de 2017

Sundance 2017: resumen y las películas que debes anotar

El Festival, que el año pasado nos dio “The Birth of Nation”, “Sing Street”, “Manchester by the Sea” (6 nominaciones al Oscar) y “Life, Animated” (nominada al Oscar), tuvo sus 9 días buscando la próxima película y documental que darán vuelta el año como “ganadoras de Sundance”, circuito ya instalado y que tiene la característica de querer presentar títulos rupturistas, de bajo ppto y que se rebelen contra lo que establece la industria del cine.

Según la prensa que cubre el Festival (E.Weekly, Indiewire, THR y el propio Sundance) hacemos un recuento de los títulos que debes anotar, porque de seguro estarán nominados al Oscars el próximo año:


Mudbound
El director Dee Rees cuenta las historias (entrelazadas) de dos familias (una blanca y otra negra) en 1940 y en pleno período de guerras, tanto en el propio USA como en el extranjero. Cuenta con un gran reparto: Jason Clarke, Carey Mulligan, Mary J. Blige, Rob Morgan y Jonathan Banks.


City of Ghosts
Trabajo de Mateo Heineman que cuenta la crónica de un grupo de periodistas sirios en la ciudad devastada de Raqqa. Arriesgan sus vidas (y las de sus familias) frente a ISIS. La calificaron de desgarradora e inquietante.


An Inconvenient Sequel
Hace más de 10 años, “Una verdad Incómoda” fue un llamado de atención sobre la amenaza del calentamiento global. Ahora, USA tiene un nuevo Presidente que quiere ignorar el tema. Al Gore no podría haber elegido un mejor momento para este documental angustiante. Gore, ahora, es mucho más gris y directo en su relato. 


Call Me By Your Name
El director Luca Guadagnino ( “A Bigger Splash” ) lanza una película  en la que cuenta la historia de un muchacho, en su mayoría de edad, durante un aburrido verano en el campo italiano. El adolescente (Timothée Chalamet) hijo de un profesor (Michael Stuhlbarg), se sentirá muy atraído con la visita de un carismático Armie Hammer.


A Ghost Story
Una  película catalogada como extraña, pero que tiene mucha cabida en un festival como Sundance. Casey Affleck interpreta a un hombre que muere y luego visita la casa donde vivía con su esposa (Rooney Mara), llevando esa sábana blanca tan cómica para caracterizar lo que uno entiende como “fantasma”. Pero no es una comedia; David Lowery no se basa en chistes y, poco a poco, la premisa espectral comienza a recoger el peso del mundo real y la película se convierte en un estudio del comportamiento ante lo  fantasmagórico.



I Don’t Feel at Home in This World Anymore (Gran Premio del Jurado. Ganadora del Festival)
Melanie Lynskey y Elijah Wood protagonizan la historia. Lynskey se hace la víctima de un robo y decide encontrar a los culpables por su cuenta, para lo cual le pide ayuda a su vecino, interpretado por Wood. Este equipo crea un ambiente muy de los hermanos Coen y, al parecer, funciona. Netflix la sacará al aire a fin de año.



Icarus
El documental de Bryan Fogel lleva a los espectadores al mundo de la denuncia de irregularidades en el mundo del deporte. La película da un  giro cuando Fogel se da cuenta de que su asesor, Grigory Rodchenkov, maneja un tesoro de información acerca de los atletas rusos, que conducen a una de las historias más escandalosas en la historia del deporte. 



Patti Cake$
La primera película de Jeremy Gasper tuvo tal repercusión que fue adquirida por Fox en US$10 millones. Aunque la comedia tiene algunos desajustes, según la prensa que la vio, tiene tintes para llegar a ser algo parecido a “8 Mile” o “Hustle & Flow”, por como los movimientos callejeros cuentan la historia. Lo mejor de todo, su protagonista.



Beach Rats (Premio a la Mejor Dirección)
Drama que se cuenta en contraste con la vida nocturna de carnaval y playas de Coney Island. Frankie (Harris Dickinson), un perezoso de New York, está llegando a la adultez pero sigue en la dinámica de amigos extraños y bastante básicos en sus comportamientos, sin contar que existe la posibilidad de que pueda ser gay. Según la prensa, Dickinson está excelente en los silencios que le provocan el tener que moverse en un círculo social de “machos”. La directora (premiada por el Festival) le introduce una doble vida al personaje.


Casting JonBenet
Ficción y no ficción. Profundiza en la muerte, sin resolver, de una niña de seis años (JonBenet Ramsey) que era asidua participante de estos concursos de belleza para niñas. Su hermano Burke fue, por 20 años, el principal sospechoso y este documental muestra la obsesión de los medios de comunicación por tener respuestas y reflexiones de todos los miembros de la comunidad de Colorado, donde vivían los Ramsey. Netflix la sacará al aire en mayo.


Colossal
La última película de Nacho Vigalondo, protagonizada por Anne Hathaway, la que luego de años de dar botes en la vida, regresa a  su ciudad natal y encuentra trabajo en el bar de un amigo de la infancia (Jason Sudeikis). Todo cambia cuando, luego de una noche de excesivo de alcohol, se dan cuenta de que una criatura gigante aterrorizado a Corea del Sur y que ellos tienen que ver en esta locura.


Crown Heights (Premio del Público)
Lakeith Stanfield ("Atlanta") da un salto como Colin Warner, un hombre detenido por un crimen que no cometió y por el cual es enviado a prisión . Sin embargo, su amigo Carl King (Nnamdi Asomugha) se embarca en la búsqueda de la verdad, para establecer la inocencia de Warner.
I Don’t Feel at Home in This World Anymore (Gran Premio del Jurado. Ganadora del Festival)
Melanie Lynskey y Elijah Wood protagonizan la historia. Lynskey se hace la víctima de un robo y decide encontrar a los culpables por su cuenta, para lo cual le pide ayuda a su vecino, interpretado por Wood. Este equipo crea un ambiente muy de los hermanos Coen y, al parecer, funciona. Netflix la sacará al aire a fin de año.



The Little Hours
Alison Brie, David Franco, Aubrey Plaza, John C. Reilly, y Molly Shannon protagonizan esta comedia que se  ubica en un convento medieval, donde un nuevo asalariado (Franco) hace que las monjas jóvenes se vuelvan locas.


The Polka King
Jack Black es Ene Lewan, propietario de una tienda de música y que se volvió el "Rey de la Polka de Pennsylvania" a principios de los ‘90. Sin embargo, su imperio fue construido en base a sobornos y mentiras.


The Yellow Birds (Premio a la Mejor Fotografía)
Antes de convertirse en Han Solo, Alden Ehrenreich  se mostró en esta actuación como Bartle, un soldado que lucha en Irak con su amigo Murph (Tye Sheridan). Pero cuando Murph no vuelve a casa, Bartle se ve obligado a decirle a la madre de éste, todo lo que sabe.



The Big Sick
Lo que podría haber sido una historia típica de una pareja que se mira el ombligo, logra convertirse en una comedia muy atractiva, perceptiva de los obstáculos culturales que se interponían en el camino de esta pareja.


Acá está el listado de ganadores de Sundance 2017, en sus secciones “Americana”, “Documental” e “Internacional:

Cine Americano | Sección Oficial
Gran Premio del Jurado:  I Don’t Feel at Home in This World Anymore / Director, Macon Blair
Premio del público: Crown Heights / Director, Matt Ruskin
Premio a la Mejor dirección: Eliza Hittman por Beach Rats
Premio a la Mejor fotografía : The Yellow Birds / Director de fotografía, Daniel Landin
Premio al Director Revelación: Maggie Betts por Novitiate


Cine americano | Documental
Gran Premio del Jurado: Dina / Directores, Dan Sickles & Antonio Santini
Premio del público: Chasing Coral
Premio a la Mejor dirección: Peter Nicks por The Force


Cine internacional | Ficción
Gran Premio del Jurado: The Nile Hilton Incident / Director, Tarik Saleh
Premio del público: Sueño en otro idioma / Director, Ernesto Contreras
Premio a la Mejor dirección: Francis Lee por God’s Own Country


Cine internacional | Documental
Gran Premio del Jurado: Last Men In Aleppo, de Feras Fayyad
Premio del público: Joshua: Teenager vs. Superpower
Premio a la Mejor dirección: Pascale Lamche, por Winnie

Premio NEXT | Fuera de concurso

Premio del público: GOOK

sábado, 28 de enero de 2017

Manchester by the Sea: exploración moderna del duelo

Kenneth Lonergan saltó a la dirección con el amparo de su “padrino”, Martin Scorsese. Fue nominado por el guión de “Gangs of New York” y ahora está en la línea del comentario por ser el director de “Manchester by the Sea”, película que surge de Matt Damon y John Krasinski y cuyo soporte debía ser un protagonista con una gran tara emocional. Con presupuesto de 6 mm de dólares, es una de las películas imperdibles que dejó 2016 y ojalá se lleve muchos premios en los próximos Oscars.


Hollywood arrastra siempre una ambigüedad: con una mano, firma guiones exagerados y con excesos superheróicos, mientras que con la otra ofrece una lista de “caprichos” más bien alejados del espectador promedio, donde los mismos actores cobran una fracción ridícula de honorarios para dotar al producto final de un tinte artesanal. Lo curioso es que estos “caprichos” de guionistas, actores millonarios y productoras, se están haciéndose cada vez con más perfección, logrando entregar un producto dramático que compite codo a codo con grandes superproducciones.
Es el caso de “Manchester by the Sea”, película que trata sobre un dolor sordo que anestesia al hombre, mientras devora su interior. Un  duelo imposible, un tremendo vacío, un hombre roto por la vida. ¿Cómo seguir viviendo así? Solamente creando un escudo fortalecido con dosis de violencia y falta de interés.  Casey Affleck es el responsable de armar este puzzle llamado Lee Chandler, y deslumbra con este triste hombre que sobrevive a la rutina, que a menudo busca una pelea con algún desconocido para sentir dolor y finalmente desahogar algo. En sus ojos y sus gestos, sentimos la pena que nunca le abandona y suponemos el vacío en el cual se encuentra. La química entre el director, personaje y el actor siempre está al máxio, no se cae en todo el film.
Bastan un par de elementos para soportar esta tremenda historia:

El Guion
Para contar la historia, están los flashbacks en “tiempo real”, como proyecciones de los recuerdos que van y vienen; estos flashbacks, el guion los utiliza  cuando viene algo que pudiera amenazar la rutina del protagonista. En estos momentos, Kenneth Lonergan decide pausar el ritmo de la película y adentrarnos en al drama personal pero lentamente, y esa lentitud no se siente, se agradece. Fuera de estas escenas, Lonergan demuestra una modestia mucho más notable cuando se trata de mostrar a sus personajes manejando la aflicción. El director enfoca la primera parte de la historia en presentar la relación de Lee y su hermano (interpretado por el excelente Kyle Chandler) y dar pinceladas de la relación con su ex esposa (Michelle Williams). El guion tiene mucho peso, las piezas cuajan y la presentación de los personajes, a tres dimensiones, está sostenida por diálogos muy ricos. Esta película es un drama en todas sus líneas, pero la diferencia es que busca contar el Cómo y no el Qué. Y el guion se agarra de un ejercicio narrativo sutil, que genera una instantánea identificación emocional con los sucesos que se observan.

Los actores
El año 2007 Hollywood descubrió a Casey Affleck con dos películas:”Adiós, pequeña, adiós” y “El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford”, por la que fue nominado al Oscar como Mejor Actor de Reparto. Esto de interpretar personajes con el alma torturada se le da muy bien, pero en este caso está muy marcado por su físico, el cual es demasiado normal para ser una estrella de cine; además, carece de esa hermosura arrolladora con la que podría ser explotado como actor de carácter. “Manchester by the Sea” es la oportunidad para que Casey Affleck entre, definitivamente, en la liga de los grandes actores.
Michelle Williams también es otra actriz a la que se le dan este tipo de personajes sufrientes, los ha interpretado siempre y su rendimiento es alto; en este film aparece 20 minutos, pero se los roba. Y la revelación del film es Lucas Hedges, a quien ya habíamos visto trabajando con Wes Anderson, y que interpreta de manera soberbia a este adolescente y sobrino del protagonista.


Locaciones
El escenario creado por Kenneth Logerman habla del luto que atraviesa a la película, sin caer en lo melodramático, situación que habría afectado innecesariamente la narrativa. Este equilibrio se logra gracias a una puesta en escena, filmando en exteriores, con una fotografía lúgubre y en grises muy bien realizada y con la música potente de Lesley Barber, quien supo apropiarse del fracaso, tristeza y autoflagelación para construir la BSO adecuada para cada escena.




“Manchester by the Sea” es una exploración de lo que significa un duelo. Ese dolor no físico que no se alivia con una conversación; solo el alma conoce de esas heridas que nunca sanarán. Esta película muestra ese duelo como un notable ejercicio de transformación, utilizando una conmovedora descripción de entornos emocionales, sumamente humanos, y alejados de la autocompasión de este tipo de dramas.

miércoles, 25 de enero de 2017

Buenas Películas que el Oscars 2017 olvidó

Cada año, La Academia tiene la oportunidad de hacer brillar a películas más pequeñas que también alimentan el negocio del cine. No estamos diciendo que las siguientes películas necesiten las principales nominaciones, pero sí eran merecedoras de algún reconocimiento por su increíble rendimiento y perfectas ejecuciones en varios ítems, los que bien podrían haber valido una nominación. Nosotros sí les entregamos un aplauso.


“SWISS ARMY MAN”
Hubiera sido extraño que las excelentes perfomances de Daniel Radcliffe y Paul Dano hubieran recibido una nominación por esta extraña película (sin duda que Radcliffe la merecía), pero "Swiss Army Man" debería haber recibido un cariñito del Oscar en la categoría de Mejor Canción Original .¿Realmente necesitamos dos canciones de "La La Land" en la papeleta final?. Aquí una muestra de lo buena que es la BSO.




“SING STREET”
La historia de un chico de secundaria que forma una banda para impresionar a una niña mayor. La trama no es tan relevante como sí lo es el espíritu, la sinceridad y las locas melodías que emergen de este film. No estamos diciendo que "Sing Street" merezca las principales nominaciones, pero cualquiera de sus increíbles canciones originales debería haber llegado a la quina final. 



“THE HANDMAIDEN"
La convivencia de dos tradiciones culturales. El coreano Park Chan-wook traslada la historia, desarrollada originalmente en Reino Unido, a Corea, mezclando géneros literarios diversos, desde las ficciones de estafadores estafados, pasando por la bibliofilia erótica que desordenan la estructura narrativa, la que no considera para nada la linealidad; es más, el director busca constantemente los giros y los cambios de punto de vista. En este entramado, se cristaliza una buena parte de la historia de pasión entre dos mujeres, encerradas en un ambiente propicio para la intimidad. Sorprendentemente no fue nominada por Corea del Sur como su representante al Oscar, por lo que jamás tuvo chance de asomar por la tarjeta final. Sin embargo, el diseño de producción y la fotografía, cuya cámara itinerante crea un pulso sensual exquisito, habrían sido dos nominaciones más que justas.



“A BIGGER SPLASH"
El clásico caos de celos, miradas acusadoras y condescendencia. Cada actuación de Luca Guadagnino era perfecta para el Oscar, pero Ralph Fiennes debería haber sido un competidor seguro en la categoría de Reparto. Sin duda, fue una de las mejores actuaciones de 2016, muy digno de todo lo que ha hecho Fiennes, una estrella de luz poderosa desde hace unos 20 años.



“CERTAIN WOMEN”
Kelly Reichardt es como la Jim Jarmusch femenina, pues en los últimos años se ha convertido en una de las cineastas más destacadas del circuito independiente. Difícil era la nominación para ella en la categoría de Director, pero las actuaciones de Dern, Williams, Stewart y Gladstone tienen un registro dramático indiscutible. Sus personajes reflejan empatía a través de un caudal de emociones, especialmente la desconocida Lily Gladstone, demasiado buena para ser una principiante.



“AMERICAN HONEY”
Una película algo resistida, para muchos una road movie corriente y llena de lugares comunes. Pero el magnífico trabajo de Sasha Lane no se puede pasar por alto. El guion también es sorprendente y podría haber recibido un cariño de La Academia en esta categoría, pues lleva un paso más allá la narrativa de las road movie. Sigue jugando con los mismos elementos (la música, el realismo), pero la fotografía es más estética con esos encuadres perfectos, los colores vivos, fuertes, que rebosan vida. Parece que ganar un gran premio en Cannes no significa nada para el circuito de premios norteamericano pero, reiteramos, las sensibilidades de Andrea Arnold y Sasha merecían un reconocimiento mayor en la carrera por los Oscars. 



“THE WITCH”
Cómo se saltaron olímpicamente a este psicodrama!. Las actuaciones de Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson y Kate Dickie son dignas de todo premio, pero donde la Academia realmente se cayó fue en el sentido del tiempo y el espacio, evocado por el diseño de producción, diseño de vestuario y cinematografía del film. El trabajo en estos ítems está logradísimo, a pesar del bajo presupuesto de la producción (fotografía con luz natural, para empezar). "The Witch" se siente tan real y tangible en cada fotograma que el miedo salta fuera de la pantalla. Si La Academia supiera algo de cine de terror como arte, la habrían amado.




“CAMERAPERSON”
Documental trascendental de Kirsten Johnson. En esa categoría era un competidor con reales posibilidades y lo fue durante todo el circuito 2016, pero quedó fuera en la última pre selección. Es una pena, porque este collage fascinante encuentra a su directora armando su propio proceso de creación. Se necesita hacer cine autobiográfico con nuevos códigos.




“HUNT FOR THE WILDERPEOPLE”
Estoy por creer que a los votantes del Oscars no les gustan las comedias. En esta película hay tal cantidad de humor (muy negro) que parece ser una cacería humana. Un niño y un viejo malhumorado se ven envueltos en una serie de infortunios que no dan descanso a la audiencia. Súper bien actuada, pero ni siquiera entró en la conversación por alguna nominación. Taika Waititi armó una película que es una explosión de energía. Por cierto, Taika Waititi dirigirá “Thor 3”, y de repente tengo fe en el peor proyecto de Marvel. 



“PATERSON”
Jim Jarmusch profundamente sencillo, sencillísimo, conmovedor. Pero no alcanza para tocar a La Academia, lo que es una lástima cuando se tiene a un Adam Driver en la mejor actuación de su carrera. Al igual que Oscar Isaac en "Inside Llewyn Davis", el conductor del film es puro matiz e introspección. Su rendimiento es una clase magistral que no se ve en la acción, sino que en la reacción y la escucha de su diálogo. Ya vendrá, tanto para el director como para el actor.




Y así hay tantas más. Sabemos que no pueden quedar todas, pero también extrañamos más heterogeneidad de La Academia debido a la calidad de tantas películas independientes y de bajo presupuesto que igualmente adornan el star system del cine.

sábado, 21 de enero de 2017

SHERLOCK, temp 4: pocas energías para la recta final

Años esperando, para que los episodios se vayan como agua entre los dedos. El final de Sherlock (temp 4) deja instalada a la serie en medio de polémicas varias, rátings en picada y críticas por doquier. Pero más allá de eso, queda la sensación de que los chicos de Baker Street no van más.


Esta adaptación modernizada del clásico detective siempre ha sido fenómeno mundial en el mundo de las series; con cada regreso se han generado posiciones enfrentadas, porque siempre ha alimentado altas expectativas. Esto ha sido llevado al extremo con la cuarta temporada que, en sólo tres capítulos, tuvo tiempo para decepcionar, emocionar, e incluso, dejar indiferente a más de alguno.

Los capítulos
El arranque fue flojo, a pesar de que se nos presentó un Sherlock diferente, más oscuro, más errático y menos brillante. En el segundo episodio nuestro protagonista recuperó la lucidez y el ritmo de siempre. Los personajes tuvieron tiempo para desarrollarse y hasta se presenció a un buen villano, interpretado por Toby Jones. El capítulo, además, incluyó un ingenioso giro final que obligó al espectador a volver la mirada sobre acontecimientos pasados y a observar la introducción de un inesperado villano final.
El tercer capítulo, el último de la temporada, tenía el complicado reto de mantener el alto nivel que había marcado Steven Moffat con el segundo episodio. La historia se planteó como una sucesión de pruebas que Sherlock debía resolver pero que lo obligó a poner en juego constantemente el factor emocional. Aunque el capítulo se mantuvo en un nivel medio, con serios problemas de guion, hubo también momentos brillantes, como toda la escena de la granada voladora en el departamento de Sherlock. O la reaparición de Moriarty en lo que, en un primer momento, pareció una resurrección forzada, pero que después se explicó como un flashback ideal para cerrar el círculo de la serie; este "The Final Problem" resuelve que son las emociones y la conexión que logra Sherlock con los otros humanos, lo que termina perjudicando su abismante inteligencia, poniéndola por debajo de la de sus hermanos. Pero, por eso mismo, termina siendo el más fuerte de los hermanos.


Analizando este 4×03, nos queda la sensación de que puede actuar como final de serie porque no quedaron cabos sueltos. Las declaraciones de Steven Moffat refieren a esto, de alguna forma: “Si esta es la última vez -y no estoy pensando en que lo fuera, pero podría ser- es posible que podamos acabar así”.

La temporada 4 ha tenido muchas críticas porque hubo una pérdida de esencia y porque hubo, también, una indulgencia exagerada con los personajes. Hubo muchas fallas en la ejecución del guion, hubo filtraciones y problemas de ráting que, claramente, no estaban en el puzzle de los realizadores. El éxito de una serie radica en cómo haces para que el tiempo invertido en la relación espectador/personajes funcione, y permita aceptar algunos pifias, sólo por el cariño que sentimos hacia ellos. Con Sherlock y Watson juntos, la serie finalizó con su peor número histórico de audiencia: 5.9 millones de espectadores, el que hace aguas frente a los 8.1 de la 1ª temporada. Esto habla de desgaste. Podemos echarle la culpa a que las audiencias se aburren más rápido ante la nutrida oferta seriéfila, o bien que todas las filtraciones (el episodio final estuvo disponible, con una versión rusa en la red, desde el sábado anterior) atentaron contra el factor sorpresa del cual bebía la serie, y en cantidad.
El personaje y la serie evolucionaron. La cuarta temporada fue una montaña rusa, con un capítulo bajo, otro arriba y otro en el medio. Si bien no hay nada confirmado, el olor a final de serie es indiscutible y aunque los protagonistas estén dispuestos a regresar, todo parece indicar que hasta acá llegamos. Ojalá nos equivoquemos porque este no es el final que merece Sherlock. A pesar que siempre defendemos que es mejor una retirada a tiempo que agotar la fórmula, sin duda que el detective más famoso y peculiar de la historia merece un final a mayor altura.


Lo mejor: las locaciones y los flashbacks.
Lo peor: el guion hizo aguas en algunas partes, como en el escape de Eurus (gran perfomance de Sian Brooke) de su prisión al final del 2º capítulo, o cómo sobrevivieron a la explosión, o cómo desaparecieron las cadenas de Watson.
El mejor capítulo: Sin duda el nº 2 “The Lying Detective”. Y es que el caso que se nos presentó no es sino el plan de Sherlock, organizado por Mary, para que Watson le salve la vida y así recompongan su relación. Un engaño tan bien pensado que Sherlock predice lo que va a hacer Watson en todo momento.Es la primera vez que se profundizó en la mente de Watson, una persona tan íntegra que, como dice Sherlock, a veces no parece humana La escena de la reconciliación entre ambos queda como una de las mejores de la serie.
Recomendación: Que estés concentrado y que no pierdas la fe luego del 1er episodio.

Otra temporada?. No ha sido renovada aún y las declaraciones de Steven Moffat señalan que hay un desgaste tanto en el espectador como en los realizadores. Pero con la BBC nunca se sabe.