La historia de Sir John Franklin
y su expedición al Ártico, en 1845, no necesitaba mucha ficción para
convertirse en una historia de horror, porque bastaban los sucesos nacidos de la pobreza humana en situaciones límite. Sin embargo, “The Terror” le añade una
explicación sobrenatural al misterio de la desaparición de la verdadera
expedición Franklin. Y al final, la pregunta es si realmente necesitaba de ese
aderezo.
Una expedición para explorar el
pasaje noroeste del Ártico. ¿Cuál era el problema?, que aquella ruta nunca había
sido navegada y los marinos que se atrevieron acabaron siendo devorados por el
olvido. Con esa premisa, Dan Simmons escribió “The Terror”, a la cual
supo añadirle una exquisita componente de terror gótico, otorgándole a la
niebla y al hielo eterno una dosis de ahogo, de claustrofobia que, llevada a la
pantalla, acabaría siendo atrapante para el espectador de este proyecto de AMC. Si a eso le agregamos
el soportar condiciones de vida a -50 grados, el que las provisiones se acaban, el que existe una salvaje criatura monstruosa, el que los barcos empiezan a deteriorarse
y que las enfermedades aparecen, tenemos un escenario dantesco ideal para que se
asomaran los ejes centrales de la historia: la pérdida de la cordura, el volverse
unos contra los otros, la locura, el narcisismo, el olvido, el caos, la irreflexión…
todo sale a flote en la tripulación
de esos barcos y son los puntales de lanza de un guion que se mostró fuerte
desde el inicio, con frases como “estamos aquí para preservar la democracia, no
para practicarla”.
Resultó curioso que AMC comprara
el proyecto, porque es una de esas propuestas caras y que no siempre seducen a
la masa, más aún si tras la idea estaba David Kajganich, quien ya había fallado
con “Cegados por el sol” e “Invasión”, por tanto, esta era
una chance tipo “todo por el todo”. La primera decisión correcta y relevante
que tomó, fue contar con los servicios de un gran diseñador de producción:
Jonathan McKinstry estuvo a cargo de los escenarios en “Penny Dreadful” y “El
imperio del Fuego”, por lo que sabía que con una buena ambientación, el proyecto
“The Terror” ya habría ganado mucho. La serie entra por los ojos, asique estaba
en lo correcto.
Luego, vino el reparto, uno con
mucha experiencia en teatro y en otras películas del tipo Dickens; “The Terror”
tiene mucho de obra de teatro al mostrarse consciente y muy reflexiva, con
diálogos complejos que podrían espantar al fanático de las series Marvel. Tobias
Menzies (“Game of Thrones”, “Outlander”) es uno de los actores más
infravalorados pero que saca la tarea afuera con gran virtud; el sobresaliente Jared
Harris (“The Crown”) aporta humor negro a un hombre con cierto aire cínico, más
Cian Hinds, protagonizan una oscura evolución de la lucha de poder. Este trío vuelve
perverso el relato, mostrando las ruines
miserias del alma humana.
“The Terror” resulta un ejercicio
brillante en cuanto al desarrollo de la idea, aunque por momentos pareciera llevar al límite al espectador más de lo necesario; es perfecta en lo visual
y muy bien actuada, porque son las decisiones tomadas por este grupo de
personas, partiendo por ese aire de superioridad moral que ha existido desde
los inicios del tiempo, lo que da la verdadera sensación de terror a la serie,
la cual atrapa por lo que cuenta y en eso, quizás, no habría sido necesaria
tanta grandilocuencia.
Se hizo esperar dos años y para
el Día Internacional de la Mujer apareció con esos bríos indomables que tanto
nos fascinaron en su primera temporada. En 2018, “Jessica Jones” agudizó su faceta de género negro rebajando el tono de la fantasía del superhéroe para dejar espacio a rasgos más
esenciales, los que nos permitirán llegar al daño profundo que le causó su
experiencia de vida pre-heroína. Un movimiento inteligente para diferenciar la
serie del resto de Marvel-Netflix, y un golazo de la cadena de streaming al permitir que los 13 episodios fueran dirigidos por mujeres.
Cómo gustar a un público similar
sin que éste tenga la sensación de estar viendo otra serie. Este fue el gran desafío
para Melissa Rosemberg, creadora de la serie y que decidió jugársela dando un
vuelco con respecto a la historia de la heroína en 2015. “Jessica Jones” encontró
el hueco que había en su corazón y sin un villano de la talla de Killgrave (se
extrañó), se planteó una historia más íntima, humana, llena de profundidad
y contradicciones.
El guion de la segunda
temporada estuvo dedicado a explorar quién es Jessica, su traumático
origen, sus poderes y cómo este daño afectó su capacidad de socialización. Esto
implica un punto aparte con respecto a la primera sesión donde la presencia,
desde el primer episodio, de Killgrave (David Tennant), nos sumergió de
lleno en un mundo oscuro y sórdido. En esta ocasión fueron los miembros
de IGH quienes asumieron el papel de villanos, dejando escapar toda posibilidad de que Simpson pudiera emerger como el gran antagonista o futuro personaje. Veremos a Jessica y Trish más unidas,
siendo esta última un personaje con protagonismo más necesario. La
evolución que pegó se nota desde el primer momento en esta segunda temporada,
descubriendo su propio miedo e insatisfacción de tener una hermana con poderes
especiales. Respecto a Jerri Hogarth, en esta oportunidad le metieron
un drama personal para mostrar su parte más humana, sin embargo, esta trama le
quitó ritmo. Malcolm también evolucionó y creció en historia y potencial. Y
como nuevos personajes aparecieron Pryce Cheng y el conserje del edificio
que, esperamos, sean de paso. Hubo muertes, espacio para el amor y el humor
negro. Sin embargo, tener a Malcolm, Trish y Jerri con una mayor dimensión, supuso
una dificultad para avanzar con el ritmo de la temporada. Es solo al final
del capítulo 5 cuando asoma un conflicto principal, mientras que las subtramas eran
igual de protagónicas y distraían la dirección de la temporada, la que tuvo uno
de sus puntales en mostrar las consecuencias de la (no) relación madre-hija.
Tanto Trish con su madre, como la misma Jessica con su progenitora, se
encargaron de mostrar el paralelo de la ausencia, el daño que puede dejar en el
alma de una hija el crecer y afrontar la vida sin el escudo protector de la
madre. Desde el capítulo 6, la mamá de Jessica se adueñó de la temporada
creando en la protagonista momentos de profunda sensibilidad. Una temporada de
mujeres, con dramas y momentos de mujeres.
Pero ¿qué es una serie de
superhéroes sin un antagonista?. Sin dudas que extrañamos a Killgrave, el villano brillantemente interpretado
por David Tennant y que logró crear un abismo muy grande y aterrador en Jessica. Careciendo la temporada
de un malo de proporciones, faltó un equilibrio y terminó siendo la amistad de
dos mujeres lo que se impuso; este detalle no agradó a muchos. La sobreprotección fue otro factor relevante para
el guion; Trish era la principal preocupación de nuestra heroína, lo que dio
paso hacia una cooperación entre ambas, toda una declaración de
intenciones teniendo en cuenta la fecha del estreno y el detalle del grupo de
mujeres directoras. Un punto bajo fue el de incluir a un conserje que ayudó a
Jessica con unos pasaportes, pero que en la última escena nos dejó con un sabor
extraño y la curiosidad de saber si nuestra heroína está dejando abrir su
corazón; este enamorado de turno no terminó siendo del gusto de la afición pero
puede tener potencial. ¿Y Whizzer?, ¿aprovecharán de sacarle algún partido o solo fue
un personaje que no pasará de una mera presentación?.
Si bien 13 episodios pudieron
haber sido demasiado (por lo menos hay 3 que sobran), a medida que vamos
conociendo cómo adquirió la fuerza que le caracteriza, vamos aceptando que
Jessica Jones tiene ciertos niveles de responsabilidad como justiciera. Todo se
pensó distinto.
Si bien esta temporada estuvo
levemente por debajo de la primera, principalmente porque no se privilegió la acción, igualmente tuvimos tiempo de ver a Killgrave,
en un gran episodio dirigido por Jennifer Lynch. La evolución de los personajes
puede permitir diseñar mejor sus historias e incluso ya avisoramos que Trish
tendrá superpoderes, lo que seguramente supondrá un dolor de cabeza para
nuestra Jessica en su afán de tener a todos contentos, con tal de postergar sus
dolores.
Este año no hay #OscarSoWhite pero si narrativas paralelas que acapararán la alfombra roja y los discursos. Eso podría ser lo más llamativo de esta edición de los Oscar, pues, para variar, se presentan de los más predecibles. Igual vamos a jugar con que el mundo no es tan previsible como pensamos.
Acá el listado, personal, de favoritos para este año.
MEJOR PELÍCULA
Call Me by Your Name
Darkest Hour
Dunkerque
Get Out
Lady Bird
Phantom Thread
The Post
La Forma del Agua
Three Billboards…..
Mi favorita: La Forma del Agua. Es la más completa. Presenta
un guion simple quizás, pero su dirección, actuaciones, música, fotografía y
diseño de producción la engloban como un equilibrio bastante perfecto. Por otro
lado, ganó a Mejor Película en los premios del Sindicato de Productores,
opinión que al Oscar le importa muchísimo.
Va a Ganar: Three Billboards….: Si estuviéramos en época del #OscarSoWhite diría que el personaje de Sam Rockwell atentaría al
logro de la película, en cuanto a quedarse con la máxima estatuilla. Pero este
año, las contingencias van por otro lado, por tanto, es muy posible que los
votantes marquen lo que ya han marcado desde enero.
MEJOR DIRECTOR
Guillermo del Toro por 'La Forma del Agua'
Paul Thomas Anderson por 'Phantom Thread'
Greta Gerwig por 'Lady Bird'
Christopher Nolan por 'Dunkerque'
Jordan Peele por 'Get Out'
Mi favorito y va a ganar: Guillermo del Toro. Curiosamente, por la
película que más se aleja de lo que ha sido su estilo de dirección histórico. Por eso se
ha dicho que es la más madura de su filmografía y la que mejor ha logrado conciliar la propuesta
del mexicano.
MEJOR ACTOR
Gary Oldman por 'Darkest Hour”
Timothée Chalamet por 'Call Me By Your Name'
Daniel Day-Lewis por 'Phantom Thread'
Daniel Kaluuya por 'Get Out'
Denzel Washington por 'Roman J. Israel, Esq.'
Mi favorito y va a ganar: Gary Oldman. La Academia adora las
transformaciones y muchas veces ha premiado a actores y actrices que dejaron, en sus
cuerpos, las marcas del personaje. Aunque este rol es levemente inferior al que este gran actor interpretó en “Tinker Taylor. Soldier Spy” (y que allí debieron haberle dado el
Oscar), esta es la ocasión para premiar a un actor de trayectoria fantástica, en un rol histórico y ejecutado de manera categórica.
MEJOR ACTRIZ
Frances McDormand por 'Three Billboards…'
Saoirse Ronan por 'Lady Bird'
Sally Hawkins por 'La Forma del Agua'
Margot Robbie por 'I, Tonia'
Meryl Streep por 'The Post”
Mi favorita y va a ganar: Frances McDormand tiene ese estilo de actuación
que sale de vez en cuando. Por lo mismo, hay pocos papeles interesantes para
una actriz de ese nivel de interpretación dura y agestual, de lo contrario,
podría estar cerca de Meryl en cuanto a nominaciones. Esta categoría es mucho
mejor que la de Actor, pues todas desplegaron alma y espíritu en sus
respectivos roles. Margot Robbie y Sally Hawkins me dejaron sin palabras,
atónita, mientras que Streep se lleva una nominación más que merecida (hay
otras en que no la mereció tanto, pero es Meryl). Pero es la hora de Frances y su segundo Oscar.
MEJOR ACTOR SECUNDARIO
Willem Dafoe por 'The Florida Project'
Woody Harrelson por Three Billboards…
Richard Jenkins por 'La Forma del Agua'
Christopher Plummer por 'Todo el dinero del mundo'
Sam Rockwell por 'Three Billboards…'
Mi favorito: Christopher Plummer. La película no ha tenido
tanta prensa ni ha resaltado en nominaciones, pero la actuación del recordado
Capitán Von Trapp es descollante y sublime, sin mencionar que tuvo un par de
semanas para meterse en la piel de un personaje que ya estaba diseñado para
Kevin Spacey. Plummer representa a un cine alejado, de una época que se extraña,
y La Academia podría querer hacerle este cariño y nadie podría decir que la
interpretación no da para premio.
Va a Ganar: Sam Rockwell. Muy Merecido, fue un rol jugado.
MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
Allison Janney por 'I, Tonya'
Laurie Metcalf por 'Lady Bird'
Octavia Spencer por 'La Forma del Agua'
Mary J. Blige por 'Mudbound'
Leslie Manville por “Phantom Thread”
Mi favorita y va a ganar: Allison Janney. Me pasa algo extraño con las
nominadas, pues siento que sus roles tuvieron realmente una importancia
secundaria, y no eran profundamente vitales para que el director sacara la
historia a flote. Salvo…Jenney y Metcalf. Ellas fueron complemento y sustento de la historia, sin ellas no se
cerraba el guion. Ganadora de 7 Emmys, 4 SAG y una carrera brillante en televisión,
dio con su rol favorito (el de Mamá) y se convertirá en una de las actrices más
premiadas de la historia.
MEJOR GUIÓN ADAPTADO
Call Me by Your Name
Mudbound
Logan
Molly’s Game
The Disaster Artist
Mi favorito y va a ganar: Call Me By Your Name. Una cinta que
lamentablemente ganará pocos Oscar, pero este sería uno de los más justos. Por
más que no tenga la astucia de “Logan” o el atrevimiento de “The Disaster
Artist”, la adaptación de la novela de André Aciman es perfecta. Además, es el
momento para que James Ivory, de 89 años, consiga el Oscar que viene
persiguiendo desde “Maurice” (1987), el cual no se lo dieron justamente porque trataba temas de corte LGTB.
MEJOR GUIÓN ORIGINAL
Get Out
Lady Bird
La Forma del Agua
Three Billboards…
La gran Enfermedad del Amor
Mi Favorito: Get Out. Guion impregnado de sutilezas y
guiños ocultos para mantener al espectador completamente intrigado pero, a la
vez, al borde de la risa y asombrado con el hábil manejo de los estereotipos. Un
gran ejercicio de guion.
Va a Ganar: Three Billboards. Es cierto que este guion se ha
llevado todos los premios, pero no le perdono que haya desperdiciado la
posibilidad de adentrarse en los mundos riquísimos de sus personajes. Además,
los últimos 20 minutos fueron de locura y corría por matar todas las aristas. Pero
va a llevarse el galardón.
MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA
Una mujer fantástica (Chile)
The Square (Suecia)
Loveless (Rusia)
El insulto (Líbano)
En cuerpo y alma (Hungría)
Mi favorita y va a ganar: Una Mujer Fantástica. La contingencia es total respecto al tema central y ha tenido un hype inusitado
en Europa, con su director ya filmando en inglés y con actrices como Julianne
Moore y Helen Hunt llamando a ver la película. De todas maneras, hay que
señalar que está jugando en la primera división, con films que han ganado
varios premios en el circuito europeo. La quina, además, es muy complicada, de hecho la francesa “120
Latidos por Minuto” (excelente película) quedó fuera de la nominación, lo que
habla claramente de una contienda grande.
MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN
Coco
The Breadwinner
Loving Vincent
Ferdinand
El bebé jefazo
Mi favorita y va a ganar: Coco. Nada qué decir, es hermosísima, llega
al alma como una masacre de emocionalidad. El premio más fijo de la noche.
MEJOR DOCUMENTAL
Abacus: Small Enough to jail
Caras y lugares
Icarus
Last Men in Aleppo
Strong Island
Mi favorito Icarus. Vladimir Putin puesto como cabeza de
todo un sistema organizado, desde el gobierno, para dopar deportistas. Algo
cansada de documentales sobre la guerra y el racismo, esta historia ofrece
poner el dedo en la trampa deportiva para mantener altos los niveles de
popularidad del gobierno y asegurar reelecciones. Un pedazo de historia y un protagonista sorprendente, pero realmente sorprendente.
Va a Ganar:
Last Men in Aleppo. Ya ha recibido premios y el tema sirio es siempre
contingencia en Estados Unidos. Esta categoría está muy abierta.
MEJOR FOTOGRAFIA
Blade Runner 2049
Dunkerque
Mudbound
La forma del agua
Darkest Hour
Mi favorita y va a a ganar: Blade Runner 2049. La fotografía es un
punto crucial en este film. Realmente deslumbra y deja momentos
sorprendentes en cuanto a la utilización de la luz, los reflejos y las
transparencias. Será el día en que veremos a uno de los mejores directores de foto de la historia, alzar la estatuilla.
MEJOR DISEÑO DE PRODUCCIÓN
La forma del Agua
Blade Runner 2049
Dunkerque
Darkest Hour
La Bella y la Bestia
Mi favorita y va a ganar: La forma del Agua. La producción es todo. Gastar
10 mm de dólares y que la película parezca de 100 mm es solo el diseño y la
paleta de colores. Este es el galardón que más se merece el film.
MEJORES EFECTOS VISUALES
Blade Runner 2049
Guardianes de la Galaxia Vol. 2
Kong: la isla Calavera
Star Wars: Last Jedi
La Guerra del Planeta de los Simios
Mi favorita y va a ganar: Blade Runner 2049.
MEJOR BANDA SONORA
La forma del Agua
Dunkerque
Phantom Thread
Star Wars: The Last Jedi
Three Billboards….
Mi favorita y va a ganar: La Forma del Agua. Ya ganó el Globo de Oro
con este intento por captar el sonido del agua. Sus melodías logran hacernos
flotar. Pero también, hago un voto de aplauso para el trabajo de Jonny Greenwood en “Phantom Thread”; la
música es otro actor dentro dentro de esa película.
A ver qué nos depara la premiación de este año. A esperar el domingo.
Este es el bombazo con el cual
Netflix quería partir brillando el 2018. Con una carísima producción y
millonaria campaña de marketing, “Altered Carbon” bebe de “Blade Runner”, “Ghost
in the Shell”, a veces de “Batman” y muestra toques del gore de Tarantino para
atrapar al espectador, sin embargo, con tanta visualidad, la historia termina
perdiéndose entre los neones del futuro.
¿La trama?. Los humanos pueden cambiar
de cuerpo cuando mueren, gracias a que sus conciencias quedan almacenadas en un
disco duro que llevan implantado en la nuca. De esta manera, pueden vivir por
muchos muchos años en “fundas” diferentes. Basada en la novela homónima de Richard
K. Morgan (2002), la serie de Netflix se planteó el reto de establecer las
bases de un universo muy complejo, el que varias veces terminaba perdiéndose en
explicaciones y diálogos en off redundantes,
queriendo abarcar demasiado y empujando torpemente la acción. Con el paso de
los episodios, el relato no se volvió más ágil, algo que ya habían tenido que
sortear otras producciones caras y que refieren a una temática similar, como “Westworld”.
Su ambientación nos lleva
irremediablemente a “Blade Runner” con aires de “Ghost in the Shell”, “Dollhouse”,
“Inception” “Batman” y mucho de Tarantino, sobre todo en la escena del hotel y
los duelos con espadas. Todo este coctel es agitado con una factura técnica
notable.
El discurso que propone es
sumamente actual y ahí está el error de no haberlo reforzado adecuadamente.
Takeshi Kovacs es un hombre que en su pasado había luchado para que los
multimillonarios fueran los dueños del planeta, mientras el pueblo clamaba por
mejores sueldos, sin embargo, la guionista, teniendo este material para
trabajar, conduce la historia de manera desordenada, no centrándose lo suficiente en el crimen que da
origen a la historia y presentando
demasiados elementos distractores que corren paralelos a la acción central. Esto
provoca desconcentración e imposibilidad de seguir el hilo de asuntos clave,
como el por qué la policía Kristin Ortega estaba tan obsesionada con el
protagonista (detalle que se demora demasiado en quedar expuesto).
Los personajes tampoco presentan
nada novedoso: el ángel caído, el millonario manipulador, la policía idealista
y un buen grupo de atractivas mujeres sexualizadas en trajes diminutos o,
derechamente, desnudas. No obstante, Joel Kinnaman consigue darle una dimensión
adecuada a su personaje y tiene cierta química con Martha Higareda, la que
igualmente quedó al debe, mientras que el personaje de Poe termina siendo la
mejor propuesta de la trama y se transformó en un buen conductor para el
espectador, cuando éste andaba perdido entre tantos universos.
La dirección artística es lo
mejor que tiene. Se recrea con lujo de detalles este futuro marcado por las luces
de neón, con edificaciones monumentales y que lucen como si fueran reales; los
hologramas están bien hechos. Miguel Sapochnik, el director de la famosa “Batalla
de los Bastardos” de Game of Thrones, es el artífice del piloto y se notó que
no tuvo restricciones presupuestarias para presentar este mundo distópico. Por lo
menos te deja enganchado para seguir, con ánimo, un par de episodios más, los
que llegan a cansar por su larga duración.
Como espectador, dudas sobre si
fascinarte por la carísima puesta en escena o saturarte con los flashbacks que intentan
dar profundidad al personaje de Kovacs, pero que terminan alejándolo del
dramatismo que quiere imponerle la creadora de la serie. Los diálogos tan excesivamente
expositivos y la crítica inofensiva al capitalismo, la dejan como una propuesta
sin carne, con más brillos externos que corazón. Pero si fuera por lujo,
sangre, presupuesto y universo, tienen
por dónde tirar para una segunda temporada, la que aún no tiene luces de ser anunciada. En definitiva “Altered Carbon” funciona en esos instantes en que se
toma menos en serio a sí misma y cuando es capaz de abrazar su lado psicodélico.
Gracias a films como “Phantom
Thread” es que se entiende el por qué el cine arte sigue existiendo y
sobreviviendo a la imperante ciencia ficción, ávida de múltiples superhéroes.
Esta hermosura de película fue grabada en celuloide, una rareza en
esta era digital, pero que otorga tal calidad de imagen que logra dejar en el
espectador una sensación de teatro en detalle. Y si esta es la despedida de Daniel Day Lewis, lo hace alcanzado la cumbre.
Paul Thomas Anderson es uno de
los mejores en su trabajo. Y si “Inherent Vice” había dejado dudas, “Phantom
Thread” es un tapa boca rotundo con respecto al touch de magia que el
director le otorga a sus films. Esta película es cine puro, repleto de locura,
belleza y brutal honestidad. Los años le han dado sabiduría al director y por
eso se le ha hecho fácil hacerlas de director, escritor y cinematógrafo
brillante dentro de esta especialidad de los 35mm, donde las escenas con poca
luz recrean maravillas atmosféricas. El resultado es una colección de
hermosísimas imágenes que no estamos acostumbrados a ver en el cine actual.
La historia de “Phantom Thread” gira
en torno a Reynolds Woodcock, un hombre casado con su oficio: el ser uno de los
modistos más codiciados de la Inglaterra de los ’50. El guión del film es
impecable al construir a este hombre, cuyo semblante denota un dolor reprimido,
en una vida cuyo sostén ha sido su hermana Cyrill, junto a quien ha construido
este imperio de la moda. El guion presenta muy temprano a Alma, una mesera que
desordenará la reglamentada vida de Woodcock, en una escena coreografiada de
manera exquisita (¿cuándo te habían pedido desayuno de esa manera?). Ambos
vivirán todos los altibajos de una relación sentimental con mucha perspicacia, enclavando
los respectivos temperamentos con total precisión. PTA va desde lo tierno hasta
lo mordaz, prestando atención a las manías que siempre han estado ahí, pero que
no son percibidas sino hasta después de que se acaba el encanto inicial. Todo funciona
en torno a los caprichos de esta pareja, cuyo sarcasmo está a la orden del día,
lo que provoca que tengan geniales altercados por estupideces.
Todos sabemos de qué pasta está
hecho Daniel Day Lewis. Ganador de 3 Oscars, se enfrentó a un papel distinto a los que había desarrollado últimamente, el que pudo dibujar desde cero. No hay fallas en su elegancia, dolor, admiración, potencia en los diálogos, y si este significa su retiro del cine, con esta interpretación solo deja de manifiesto que será un vacío difícil de llenar. Pero la sorpresa absoluta es una excelente Vicky Krieps
(Alma). Krieps es casi una "novata" al lado de Day Lewis, pero fue capaz de ponerse a la par. Esto es muy
evidente hacia la mitad de la película, donde la chica desata su humor negro,
transformando el drama en una comedia a lo “My First Lady”. Lesley Manville es
otro acierto feroz. Está fantástica como la hermana del protagonista, dominando
cada gestualidad de su rostro y representando el lado frío, pero empático, de
la casa Woodcock. Hace recordar a la señora Danvers de “Rebecca”, el clásico de
Hitchcock.
Otros aciertos mayúsculos son el
diseño de vestuario y el soundtrack. Con niveles altos de producción, estudio y
creación, se lograron ropas exquisitas, mientras que el trabajo de Jonny
Greenwood (ha trabajado con Anderson desde 2007), y toda esa música
febril, delirante, atmosférica, fina, ha sido buenísimo. El guitarrista se ha
superado, abonando a esta historia equilibrio entre lo sublime y lo
perverso.
“Phantom Thread” resulta ser
de lo mejor de la filmografía de Paul Thomas Anderson, quien plantea este
versus entre voluntades y clases distintas, junto con mostrar el veneno que muchos
están dispuestos a beber con tal de continuar al lado de ese ser especial. La
película puede ser interpretada de muchas maneras y revisada desde distintos
ángulos, o que la enriquece como producto artístico pero, sea como sea, lo que
es seguro es que ,el espectador obtendrá como recompensa tanto cine arte en
cada encuadre, que pareciera que está en presencia de algo totalmente fuera de
lo que significa hacer cine en estas décadas.
Los films de Guillermo del Toro
no soportan mucha racionalidad en el análisis, porque es un mundo propio al
cual el espectador se debe entregar sin prejuzgar. “La Forma del Agua” es su
último golpe a la cátedra, al estilo cuento de hadas, cercana a “La Bella y la
Bestia”, y con la misión de contar acerca de grandes esfuerzos y sacrificios
para romper con la soledad.
Guillermo del Toro es el gran
protagonista de esta historia que ha cosechado numerosos premios desde su
estreno. Los seguidores del director mexicano han enganchado, algunos con
fanatismo y otros con discreción, pero lo que todos refrendan es que a través
de “La Forma del Agua”, Del Toro demuestra su gran capacidad para contar historias, la que nuevamente es guiada por su
niño interior, aquel que siempre fue seducido por los monstruos y criaturas que
siempre ha buscado reverenciar.
“ET”, “Splash”, “El Gigante de Acero”, “Okja” y muchas más, son ejemplos de que
la fórmula del “ser distinto” funciona independiente de la época. El despertar
esa sensación de protección al desvalido en la audiencia siempre ha traído
réditos, por eso es que a muchos les pasó que tras visionar “La Forma del Agua”,
mucho público sintió que era algo que habían visto antes; por eso, el secreto
para encantarse con ella y sacarla adelante es simplemente el conectar, no
racionalmente, con lo que estás viendo.
Sally Hawkins es quien lleva el
pulso de la historia y es increíble como el papel le quedó como un guante. Sin decir
palabra alguna, transmite todo lo que el guion le señala mostrándose valiente,
poética, romántica, sufrida. La interpretación de Doug Jones, como el anfibio, es
digna de elogiar; Del Toro debe de haber visto algo especial en este actor para
que sea él quien encarne a todos sus monstruos. Desde “El Laberinto del Fauno” se
ha puesto en la piel de las criaturas del mexicano, logrando en cada una esa
dosis de humanidad que hace que Del Toro siempre lo necesite.
Ninguno de los dos personajes
principales se comunica de manera “normal”, y eso tampoco es casualidad; ambos
representan a la minoría, sobre todo el monstruo, el que se vuelve realmente
entrañable; ambos presentan una historia de amor del tipo “La Bella y La Bestia”,
clásico que aunque pasen y pasen los años no perderá jamás su dulzura.
Y qué decir de Michael Shannon. Fantástico
en el rol del perverso que se obsesiona con el monstruo y solo desea su
aniquilación, por motivos que se van volviendo personales con el correr del
film. Un actor más que dotado para estos papeles.
El Guion también es fuerte. Escrito
por Guillermo del Toro y Vanessa Taylor, siempre mantiene el ritmo a pesar de
tener ese touch dulzón del cuento de hadas. La historia se funde con el trasfondo
de la Guerra Fría, período en el cual el odio estaba a la orden del día. El guion
también se hace parte de ciertas reflexiones en temáticas de sexualidad,
egoísmo, no respeto, dejando entrever la
máxima de cada film de Del Toro: el verdadero monstruo de la historia es el ser
humano
La Fotografía es otro ingrediente
esencial en cada película del mexicano y acá no es la excepción. Si bien el monstruo
podría haber sido realizado con más creatividad y así evitar las comparaciones
con “La Mujer y el Monstruo” (1954), a excepción de esto, cada escena
está bellamente filmada, sobre todo aquellas en el baño, porque son de una
delicadeza asombrosa. Incluso los desnudos, los que están plenamente
justificados pues la protagonista, desde el inicio, daba cuentas de sentirse
incompleta y buscaba en privados momentos algo de mínima autosatisfacción. Y el
cuadro final, esa danza que quedó luego plasmada en el poster, está definida
por una paleta de colores genuinamente elaborada.
Otro punto sensible es el de la Banda Sonora, prácticamente otro personaje más
en esta historia. Más que merecido el Golden Globe ya que la música es muy
hermosa y ayuda a transportarse a la época en que trascurre todo. Cada una de
las 26 piezas derrama calidad y belleza.
Sin duda, es la película más
adulta de Del Toro y eso se respira en la atmósfera, en los personajes y en la
ausencia de uno de los elementos característicos de su cine: los niños. Por el
contrario, nos presenta a “La Forma del Agua” a través de una heroína frágil
pero valiente y de un monstruo que se va
volviendo fuerte y que luchará por lo que quiere. Ambos lo harán, sobre todo
ella, ya que la vida solo la dejaba ser feliz en el mundo de sus sueños, siendo
esta bestia la que le plantea la pregunta de si realmente quiere vivir esa “vida
real”. Tal cual el título del film, el amor, al igual que el agua, no tiene una
forma reconocida como perfecta.
Se fue 2017 con buenas, regulares y malas propuestas (ver nuestro listado aqui). Pero ya estamos con eso, ahora hay anuncios listos para un 2018 lleno de series.Apunta estos nombres.
Mosaic (estreno, 22 de enero)
A la cabeza: HBO y Steven Soderbergh, con las actuaciones de Sharon
Stone y Garrett
Hedlund.
Historia: Un misterio que anuda a
tres personajes principales: una escritora de libros para niños, un aspirante a
artista y el casi novio de la escritora.
¿Por qué la esperamos? Porque podría cambiar la dinámica seriéfila como la conocemos:
Soderbergh y HBO crearon una app mediante la cual el espectador (luego de ver
el piloto) decide qué punto de vista de la historia desea seguir. Está hecha para que deseemos verla varias veces y desde
cada ángulo.
Britannia
A la cabeza: Jez Butterworth (Spectre) y
será protagonizada por Kelly
Reilly y David
Morrissey (The Walking Dead).
HIstoria: Narra los hechos
históricos transcurridos, casi un siglo después, de que Julio César tratara de
invadir Britania sin éxito. La ciudad era gobernada por mujeres guerreras y
poderosas, con fama de tener conexiones con el inframundo.
¿Por qué la esperamos? Porque podría ser un buen drama histórico, pero ojalá no caiga en el letargo en el que nos
suelen llevar estas historias de edades pasadas.Se promete magia y guerra.
Sharp Objects
A la cabeza: HBO
Historia: La cadena lleva, desde 2015, anunciando esta adaptación
de la novela de Gillian Flynn (“Gone Girl”) sobre una periodista que se solía
autolesionar después de la muerte de su hermana y que vuelve a casa de sus
padres para investigar la muerte de dos niñas. La protagoniza Amy Adams, la
adapta la espectacular Flynn y la dirige Jean-Marc Vallée (“Big Little Lies”). Algo más?
¿Por qué la esperamos? Atención,
esta podría ser LA miniserie de 2018.
9-1-1
A la cabeza: Ryan Murphy más ocupado
que nunca. No le bastan “American Horror Story”, “Giani Versace” y “Feud”;
ahora, el mismo team se une, una vez más, para este drama de FOX protagonizado
por Angela
Bassett.
Historia: La trama gira en torno a las vidas de los operadores del
servicio 911. Hemos leído que tendrá un estilo similar (y adictivo) al que tenía ER. Serán
13 episodios sobre policías, paramédicos y bomberos y las llamadas de
urgencias diarias.
¿Por qué la esperamos? Si gustamos del trabajo de Murphy debemos visionarla.
Electric Dreams
A la cabeza: Producida por Ronald
D. Moore ("Battlestar Galactica") y Bryan Cranston ("Breaking Bad").
Historia: Atención fans de “Black
Mirror”. Se trata de una serie basada en el libro de Philip K. Dick (el maestro
responsable de “Blade Runner”) donde cada episodio es una historia nueva sobre
la humanidad en el futuro. El reparto lo
componen Cranston, Anna Paquin, Vera Farmiga, Steve Buscemi, Geraldine Chaplin.
¿Por qué la esperamos? Si bien
existen muchas propuestas de ciencia ficción futurista y que analizan lo autodestructivo
de la humanidad, se vende mucho cerebro en los guiones y actuaciones, y como el
formato es autoconclusivo,nos permitirá escarbar en su propuesta de universo.
Mujercitas (estreno 1 de enero)
A la cabeza: La BBC One.
Historia: La guionista Heidi
Thomas quiere seguir demostrando que es un as en materia de series de época
y quiere hacerlo a través de una historia que ha deleitado a
generaciones: la de “Mujercitas”, de Louisa May Alcott. Cuenta con la aparición
de Angela Lansbury, en un papel secundario, y que a los 92 años sigue dando
clases de actuación.
¿Por qué la esperamos? Porque es
de la BBC.
El Asesinato de Gianni Versace:
American Crime Story (estreno 8 de enero)
A la cabeza: Quien otro que Ryan
Murphy.
Historia: Lo relevante será
observar cuál será la crítica de Murphy hacia la homofobia y la obsesión por el
estrellato, en la cultura de Estados Unidos. Atención con el elenco: Penélope
Cruz, como Donatella Versace y Ricky Martin, como Antonio D’Amico, la pareja de
Versace antes de morir.
¿Por qué la esperamos? Es hora de
ver otro de los crímenes más mediáticos de la historia.
Altered Carbon (estreno 2 de
febrero)
A la cabeza: Netflix.
Historia: ¿Y
si los humanos no muriéramos nunca o no muriéramos de forma definitiva?. Esta serie
presenta un futuro dentro de 300 años, donde los humanos no tienen que
preocuparse por la muerte, ya que existe una tecnología que permite digitalizar
la conciencia.
¿Por qué la esperamos? porque
Netflix sigue aspirando a más y quiere su propio “Blade Runner”.
Castle Rock
A la cabeza: J.J. Abrams y
protagoniza Bill Skarsgard (el payado “It” en 2017).
Historia: un pueblo donde suceden
múltiples historias del universo terrorífico de Stephen King.
¿Por qué la esperamos? Porque debe
tener mucho para asustarnos y porque este cóctel es atractivo.
Maniac
A la cabeza: Cary Fukunaga ("True
Detective") adapta esta serie sueca y se propone convertirla en una delicia
visual.
Historia :Es una comedia sobre
dos pacientes de un centro psiquiátrico, nada menos que Emma Stone y Jonah
Hill, quienes cobraron tal cantidad de dinero por capítulo, que el trabajo debe
ser muy bueno.
¿Por qué la esperamos? Porque Netflix
pocas veces se tardó tanto tiempo en estrenar una serie que viene anunciando desde 2016.
Counterpart (estreno 28 de enero)
A la cabeza: Protagoniza el
ganador del Oscar J.K.
Simmons y Olivia Williams.
Historia: El protagonista
descubre que la agencia gubernamental para la que trabaja (vinculada a la ONU) está ocultando una puerta de acceso a otra
dimensión, en la cual se encuentra su contraparte del “otro lado”.
¿Por qué la esperamos? Se
promete un buen thriller de ciencia ficción para seguir reflexionando sobre la
vida y nuestra propia realidad. Bueno, y está J.K. Simmons.
Roseanne (estreno 27 de marzo)
No es exactamente un estreno, pero
son nuevos episodios de esta serie que se dejó de emitir en 1997.
Historia: Repiten todos los
actores, incluyendo Roseanne Barr y John Goodman, un dúo con mucha química y
que le dará contenido a la crítica actual sobre Estados Unidos.
¿Por qué la esperamos? Porque la televisión norteamericana se había olvidado de las familias de clase media-baja, familias que fueron (en mayoría)
responsables del ascenso de Trump.
The Alienist
A la cabeza: El extraordinario y
creativo Cary
Fukunaga ("True Detective"). Será protagonizada por Dakota Fanning,
Luke Evans, y Daniel Brühl.
Historia: Thriller psicológico de
TNT ambientado en 1896. Versa sobre el seguimiento a una serie de asesinatos de
prostitutas en Nueva York. “The Alienist” es un psicólogo criminal que
llevará las investigaciones en secreto.
¿Por qué la esperamos? Algo
tiene de “Mindhunter”, pero transcurre dos siglos atrás; además, si
el encargado es el cerebro tras la brillante primera temporada de “True
Detective” (no la olvidamos aún!), la compramos.
Heathers
Remake de esta serie tan popular en los ‘80. La comedia negra, con Winona Ryder y Christian Slater, se centraba
en una chica que debía aguantar al típico grupito de niñas populares y crueles.
¿Por qué la esperamos? No es que
esperemos una tremenda historia enrealidad, pero se anunció que Shannen Doherty
reaparecerá en el primer episodio.
The Chi
A la cabeza: Lena Waithe (ganadora
del Emmy a Mejor Guion Original por “Master
of None”) se hace cargo de su propia historia.
Historia: Se inspira en las vivencias de la creadora.
¿Por qué la esperamos? Porque Lena ha
dado muestras de tener contenido demasiado actual, satírico, humorístico y
reflexivo.
La Peste
A la cabeza: Alberto Rodríguez y
Rafael Cobos (multipremiados con “La Isla Mínima” y “El hombre de las Mil Caras”),
son los responsable de dar un paso al frente en la crecida ficción española, la cual
cada vez tiene mejor factura.
Historia: Es una serie de época sobre
la Sevilla del siglo XVI.
¿Por qué la esperamos? Porque las
imágenes dejan entrever que Movistar ha puesto harto dinero para que se vea como
lo mejor.
Alone Together
A la cabeza: Creada y
protagonizada por Benji Aflalo y Esther Povitsky,
acompañados de Andy
Samberg, Akiva
Schaffer y Jorma Taccone (todos
ex guionistas de "Saturday Night Live") en el rol de productores.
Historia: Comedia que sigue a
Esther y Benji, un par de amigos en su búsqueda por encajar en la cultura de
Los Ángeles.
¿Por qué la esperamos? Ya se
confirmó la segunda temporada cuando ni siquiera han estrenado la primera.
¿Exceso de confianza o muy buena propuesta?.
Waco (estreno 24 de enero)
A la cabeza: Michael Shannon y Taylor Kitsch.
Hisotira : Narra la tragedia de
Waco, donde 86 personas murieron a causa de un enfrentamiento entre el FBI
y la secta religiosa de los “davidianos”, después de un
encierro de 51 días dentro del rancho que terminó en llamas.
¿Por qué la esperamos? Porque
es una historia horrible y reciente (1993) y se analizarán las perspectivas (opuestas) de cada mirada.
Black Lightning (estreno 22 de
enero)
A la cabeza: El creador de “The
Flash” en el guion y Cress
Williams en el rol protagónico.
Historia: Jefferson Pierce ya
había colgado el traje de vigilante de DC hasta que su hija se involucra en la
justicia. Súmele a eso el nacimiento de una pandilla de delincuentes y Black
Lightning deberá repensar en volver a las andadas justicieras.
¿Por qué la esperamos? Es
uno de los primeros superhéroes afroamericanos que existieron y uno de los
pocos con adaptación a la TV. Además, DC está
acertando en series (y destiñendo en cine). Esperamos su resultado.
Here and now
A la cabeza: Alan Ball, el genio
mayúsculo tras la perfección llamada “Six Feet Under” y la belleza poética extrema de “American
Beauty”.
Historia: Una familia poco
convencional, encabezada por Holly Hunter y Tim Robbins, tiene cuatro hijos,
uno biológico y los otros adoptados y de un continente distinto cada uno. La familia y
la diversidad en tiempos de Trump.
¿Por qué la esperamos? Porque Ball
tiene tal claridad al diseccionar a la familia y la sociedad estadounidense, que
será una delicia observar esta propuesta. No en vano, nuestro amigo Ball ganó
el Oscar.
Rise
A la cabeza: Jason Katims, el
responsable de “Friday Night Lights” y “Parenthood”.
Historia: Toma como ejemplo a “This
Is Us” pero se presentará como serie musical, ambientada en un instituto.
¿Por qué la esperamos? Puede ser novedosa. Veamos qué giros le da al estilo.
Good Girls
Historia: Tres dueñas de casa
deciden robar un supermercado. Hasta ahí, nada atractivo. Pero si las
protagonistas son Christina Hendricks (Mad Men), Mae Whitman (Parenthood) y
Retta (Parks and Recreation) habrá que darle un vistazo.
¿Por qué la esperamos? Porque todos
los sitios hablan de ella, hay mucha expectación.