jueves, 20 de julio de 2017

Lo que el Emmys se atrevió a olvidar

No importa qué año leas esto. Todas las temporadas se redacta este apartado porque el Emmys acostumbra a sorprendernos, pero por cometer errores imperdonables. Aquí expongo sólo algunos y, seguramente, se me quedaron afuera varios más.


Rhea Seehorn
El año pasado también la olvidaron. Al parecer, debes generar un impacto rudo para que entres en el círculo de lo que sí conocen los votantes. Porque el hecho de que esté nominada Millie Bobby Brown y no esta actriz, cuyo personaje en "Better Call Saul" le falta muy poco para ser casi protagónico, es una desfachatez.


Eva Green
Serie de culto y una interpretación enigmática. Pocas veces he visto a una actriz con total dominio de su personaje, entregada a sus miedos y defectos con naturalidad. Quedaste fuera Eva, pero no de los corazones que idolatran tu rol inolvidable en "Penny Dreadful".



Kathy Bates
A "American Horror Story" la han nominado siempre, y eso que tiene temporadas para el olvido. Y sé que esa categoría estaba durísima y, difícilmente, Ryan Murphy habría entrado con sus dos proyectos (quedó “Feud”). Pero no nominar a Kathy, por uno de sus mejores trabajos, es demasiado.



Rupert Friend
De los actores de reparto, lo consideraba un fijo. "Homeland" es otra que aburre con sus nominaciones, pero esta temporada fue el personaje de Friend quien se lució y lo dio todo, hasta el final. Seguramente, este actor no tendrá otro papel como este en su vida, y podría haber sido reconocido con una nominación que hubiera tenido mucho sentido.



Justin Theroux
Sólo puedo decir que tenía que estar entre los mejores actores. No logro explicar este desaire. Mientras nominan a Kevin Spacey casi por inercia (y eso que me encanta Kevin), lo de Theroux hace que los Emmys den risa.


Michael McKean
Fue EL actor secundario de la serie. Sin ese hermano, al Jimmy que conocemos le faltaría una mitad y la serie tendría otro tono. Su labor fue extraordinaria, la escena en el colegio de Abogados fue antológica y el final de temporada es protagonizado por McKean, por todo lo alto. La no- nominación asoma como una gran injusticia.


Ed Harris
La serie arrasó con las nominaciones, pero dejaron fuera a lo mejor que tiene. No se comprende que en la lista de secundarios aparezca, por ejemplo, un repetido Mandy Patinkin, en desmedro de un Harris muy relevante y que refrescaba la categoría.




Bojack Horseman
Entiendo que nominen por siempre a "Los Simpson", pero la serie de Netflix no puede seguir sin reconocimiento, ya por tercer año. El episodio "Fish out the Water" fue uno de los mejores de todo el año en una serie, extremadamente agudo y fantasista, con un guion por sobre la media, que le dio total importancia a la acción por sobre el lenguaje. No se comprende.



The Young Pope
A ver. Un director ganador del Oscar (Paolo Sorrentino), HBO de por medio y la dupla Jude Law-Diane Keaton. Está bien, la competencia es tremenda y su extraordinario planteamiento sólo le alcanzó para rasguñar categorías técnicas, lo que asoma casi como un improperio a tanto talento demostrado en una serie muy singular y bien realizada.


The Leftovers
Imperdonable. Fue olvidada en todas las categorías (excepto la participación como invitada de Ann Dowd). Carrie Coon debía estar como protagonista en drama (si, está por Fargo en miniseries, pero su labor aquí fue magistral). Ni siquiera la ayudó el ser temporada final. Siendo realistas, "House of Cards" no merece estar nominada y tampoco "Stranger Things"!. Este olvido es otra vergüenza para el Emmys.


The Americans
El año pasado se dignaron a reconocerla, después de desconocerla durante mucho tiempo. Y ahora, que logra varias nominaciones en categorías actorales, la dejan fuera de la categoría principal. Pareciera premio de consuelo. Otro imperdonable.




Si tienes otro error, de esos que le deberían dar vergüenza a la Academia, puedes comentarlo….yo ya me apené otra vez.

lunes, 17 de julio de 2017

GLOW: una de las revelaciones del año

Cercana, sencilla y humana. Difícil esperar esas características de una serie que refiere al mundo de la lucha libre, uno de los negocios “deportivos” más prolíficos de Estados Unidos, y que marcó toda la década del ’80 y a muchas generaciones. Sin embargo, “Glow” lo usa como trampolín y termina presentándonos un grupo de mujeres que sólo busca una segunda oportunidad.


Netflix tiene en su parrilla casi todos los documentales que comentan la historia de este deporte-entretenimiento, incluso aquel que muestra cómo fue el suceso del verdadero “Glow”. Porque en los ‘80, efectivamente, hubo un grupo de mujeres que protagonizó el programa Gorgeous Ladies of Wrestling (GLOW), llevando la lucha libre femenina a la televisión; eran actrices, modelos o deportistas que buscaban un lugar en el mundo del espectáculo, mismo panorama que ofrece el guion de esta serie que Netflix estrenó en junio, y que está producida por Jenji Kohan, creadora de “Orange is the New Black” y “Weeds”, y que fue idea de Liz Flahive y Carly Mensch, dos guionistas de “Homeland” y “Nurse Jackie”, es decir, un trío que se especializa en fabricar historias de mujeres potentes para la pantalla.

Una de las cosas buenas de “Glow” es que mantiene bastantes similitudes con OITNB; la influencia de Kohan se siente de principio a fin, principalmente en lo que refiere al rápido conocimiento e identificación de la estructura de los personajes, y el hecho de  concentrarse fuertemente en la trama central, sin dejar espacio a las sub-tramas que no aportan a la principal. Eso ayuda a enganchar y avanzar. Otro detalle sorprendente es el  elenco variopinto que presenta la serie, pero que pone el acento en dos personajes: Ruth Wilder (Alison Brie) y Sam Sylvia (Marc Meron), dos personas que comparten características, como tener marcada la impronta del “fracaso” y la supervivencia. La otra en discordia es Debbie, quien ha tenido una vida más privilegiada que la de Ruth y Sam pero, así y todo, no ha logrado sentirse feliz con ella misma. Y el rico elenco de secundarias completa una oferta que, al segundo capítulo, ya te tiene completamente atrapado. Hay mucho potencial en personajes como Tammé, la Reina de los Subsidios, o la mujer loba. Este grupo cumple con la función de denunciar el tratamiento, lleno de clichés, que se les daba a estos grupos (indios, negros, asiáticos, borderline) en la televisión de los '70 y '80.

Allison Brie está excelente en la interpretación de esta aspirante a actriz que, cada día, despierta sin saber qué quiere hacer con su vida, mientras que el comediante Marc Meron logra que la audiencia simpatice con este patán, director de películas B, que acepta este proyecto con la esperanza de financiar su siguiente film. Otro acierto es que los episodios duran sólo media hora (salvo el piloto) y cada uno de ellos estaba perfectamente editado, ya que los cierres dejaban el capítulo por lo alto, permitiendo que pudiera ser visionada como maratón. Lo negativo de ello es que no queda suficiente tiempo para conocer a todas las luchadoras, pero eso da pie para pensar que habrá otra temporada que resuelva eso (aunque últimamente, Netflix anda cortando proyectos como loco).




Del guion, no sorprende que sea la humanidad de la historia y la simpleza con la que se cuenta, lo más destacado. La producción se observa mínima y, sin embargo, deja un agradable sabor de boca, y muchas ganas de ver más escenas como aquella en que Ruth y Debbie, finalmente, se enfrentan en el ring bajo la incomparable melodía de  “Invincible”, de Pat Benatar. Gran momento.
También es muy emotivo el capítulo que es dedicado al Chavo Guerrero Jr. (luchador retirado que entrenó al grupo en su preparación para la serie).


“Glow” no es una absoluta maravilla y, claramente, no pretendía serlo. Lo que sí es innegable es su potencial y las aristas que tiene para seguir creciendo. Es muy amena, está perfectamente ambientada y no abusa de la nostalgia que genera (sobre todo a los fans del wrestling que, sin duda, recordaron toda su infancia en cada episodio y a Hulk Hogan, en particular). La serie se disfruta y  respira los ’80, algo que Netflix busca en sus series tipo “apuesta”.
Los créditos, llenos de neón y letras kitsch, y una banda sonora poderosa, con “The Look” de Roxette, “Under Pressure” de Quenn y Bowie  e “Invincible” de Pat Benatar, y de ahí hacia arriba.

Sin duda que esta serie es una de las revelaciones del año.




A más de 30 años del debut de la verdadera “Glow”, todavía se debate si ésta empoderó o explotó a las mujeres que participaron de sus cuatro temporadas. La serie toca ese tema superficialmente, lo que también da pie para pensar en una segunda temporada.
Pero no vayan a pensar que sólo los fans de la lucha van a disfrutarla, claro que no. Los que son ajenos a este deporte deben darle una oportunidad, más aún, considerando el tridente femenino que está a cargo de la producción y guion.

martes, 11 de julio de 2017

EMMYS 2017: mis candidatos

El próximo 17 de septiembre se desarrollará la ceremonia que premia lo mejor de la televisión, y las nominaciones nos han dejado sabores de boca agridulces.

Mejor serie dramática
Better Call Saul
The Crown
The Handmaid's Tale
House of Cards
Stranger Things
This Is Us
Westworld
Debería Ganar: The Handmaid's Tale. Por lo innovadora de su propuesta, por la actualidad  temática involucrada en la trama. Por lo perturbadora realidad que nos presentó, alentada por un gran guión y perfectas interpretaciones.
Ganará: The Crown. Igualmente sobresaliente y está ad portas de salir al aire con su segunda temporada, por lo que un Emmys no le vendría nada mal.



Mejor comedia
Atlanta
Black-ish
Master of None
Modern Family
Silicon Valley
Unbreakable Kimmy Schmidt
Veep
Debería Ganar: Master of None. Temporada muy positiva, por sobre el promedio, llena de detalles y conclusiones reflexivas.
Ganará: Master of None.



Mejor miniserie
Big Little Lies
Fargo
Feud
Genius
The Night Of
Debería Ganar. Ésta es categoría!. Difícil, injusta, todas son grandes producciones. "Big Little Lies" tiene otra temporada a punto de ser confirmada. "Feud" nos trajo el pasado al presente en la ejecución de dos actrices de trayectoria. "Genius" permitió a otra cadena entrar en la vorágine de las series. Debería ganar, Fargo.
Ganará: Fargo, al parecer no habrá más y eso siempre tiene un peso.



Mejor actor protagonista de drama
Sterling K. Brown (This Is Us)
Anthony Hopkins (Westworld)
Bob Odenkirk (Better Call Saul)
Matthew Rhys (The Americans)
Kevin Spacey (House of Cards)
Milo Ventimiglia (This Is Us)
Debería Ganar: Sterling K Brown. Siempre potente, reposado. Ha sido nuestro favorito todo el año en esta categoría
Ganará: Anthony Hopkins. Le gusta mucho a los votantes del Emmys vincularse con Hollywood y qué mejor que este gran actor para verse reflejado en su discurso de agradecimiento.


Mejor actriz protagonista de drama
Viola Davis 
Claire Foy (The Crow)
Elisabeth Moss (The Handmaid's Tale)
Keri Russell (The Americans)
Evan Rachel Wood (Westworld)
Robin Wright (House of Cards)
Debería Ganar: Elisabeth Moss. No es una categoría super difícil y ella estuvo impecable, en un gran momento. Sólo tiene una gran rival.
Ganará: Claire Foy



Mejor actor de reparto de drama
Jonathan Banks (Better Call Saul)
Ron Cephas Jones (This Is Us)
David Harbour (Stranger Things)
Michael Kelly (House of Cards)
John Lithgow (The Crown)
Mandy Patinkin (Homeland)
Jeffrey Wright (Westworld)
Debería Ganar: Difícil, ninguno estuvo particularmente descollante, pero John Lithgow ha sido el más laureado. hay varios que se repiten y dejan fuera a otros nombres que se lo merecían más. Malas nominaciones.
Ganará: Jefrey Wright.



Mejor actriz de reparto de drama
Uzo Aduba (Orange Is the New Black)
Millie Bobby Brown (Stranger Things)
Ann Dowd (The Handmaid's Tale)
Chrissy Metz (This Is Us)
Thandie Newton (Westworld)
Samira Wiley (The Handmaid's Tale)
Debería Ganar: Otra categoría durísima. Ann Dowd impresionante, dura, arisca, fría. Méritos de sobra. Aunque Samira Wiley también entregó lo suyo y terminó brillando.
Ganará:Ann Dowd



Mejor actor protagonista de comedia
Anthony Anderson (Black-ish)
Aziz Ansari (Master of None)
Zach Galifianakis (Basket)
Donald Glover (Atlanta)
William H. Macy (Shameless)
Jeffrey Tambor (Transparent)
Debería ganar: Aziz Ansari. Dueño de capítulos locos, cursis, que sacan risa, que hacen pensar.
Ganará: Aziz Ansari.



Mejor actriz protagonista de comedia
Pamela Adlon (Better Things)
Jane Fonda (Grace and Frankie)
Alison Janney (Mom)
Ellie Kemper (Unbreakable Kimmy Schmidt)
Julia Louis-Dreyfus (Veep)
Tracee E. Ross (Black-ish)
Lily Tomlin (Grace and Frankie)
Debería Ganar: Julia Louis-Dreyfuss. Sólo el final de "Veep" le dará chances a otros nombres.
Ganará: Julia Louis-Dreyfuss.



Mejor actor de reparto de comedia
Louie Anderson (Baskets)
Alec Baldwin (Saturday Night Live)
Tituss Burgess (Unbreakable Kimmy Schmidt)
Ty Burrell (Modern Family)
Tony Hale (Veep)
Matt Walsh (Veep)
Debería Ganar: Alec Baldwin. Osea, sin competencia.
Ganará: Alec Baldwin



Mejor actriz de reparto de comedia
Vanessa Bayer (Saturday Night Live)
Anna Chlumsky (Veep)
Kathryn Hahn (Transparent)
Leslie Jones (Saturday Night Live)
Judith Light (Transparent)
Kate McKinnon (Saturday Night Live)
Debería Ganar: Kate Mc Kinnon. Fue mi favorita en los GG y se alzó con la victoria. Insistimos con ella.
Ganará: Kate Mc Kinnon.



Mejor actor protagonista de miniserie o tv movie
Riz Ahmed (The Night Of)
Benedict Cumberbatch (Sherlock)
Robert de Niro (The Wizard of Lies)
Ewan McGregor (Fargo)
Geoffrey Rush (Genius)
John Turturro (The Night Of)
Debería Ganar: Riz Ahmed. Tremenda transformación.
Ganará: Geofrey Rush. Por Hollywood y todo eso, aunque igual su interpretación está llena de méritos. Por otro lado, le da impulso a NatGeo para seguir invirtiendo en series y ampliar el negocio.



Mejor actriz protagonista de miniserie o tv movie
Carrie Coon (Fargo)
Felicity Huffman (American Crime)
Nicole Kidman (Big Little Lies)
Jessica Lange (Feud)
Susan Sarandon (Feud)
Reese Wintherspoon (Big Little Lies)
Debería Ganar: Carrie Coon. Porque tuvo un gran año, porque es tremenda. Porque faltan palabras para describir los merecimientos.
Ganará: Nicole Kidman. Porque la andan candidateando hace rato y porque es una actriz con mucha prensa, pero no somos mezquinas al reconocer que  estuvo super bien.



Mejor actor de reparto de miniserie o tv movie
Bill Camp (The Night Of)
Alfred Molina (Feud)
Alexander Skarsgard (Big Little Lies)
David Thewlis (Fargo)
Stanley Tucci (Feud)
Michael Kenneth Williams (The Night Of)
Debería Ganar: David Thwelis. Si existiera un ápice de justicia...es que se pasó este señor!.
Ganará: David Thewlis.



Mejor actriz de reparto de miniserie o tv movie
Judy Davis (Feud)
Laura Dern (Big Little Lies)
Jackie Hoffman (Feud)
Regina King (American Crime)
Michelle Pfeiffer (The Wizard of Lies)
Shailene Woodley (Big Little Lies)
Debería Ganar: Laura Dern. Momento de devolver a esta buena actriz a las primeras planas, sin embargo, la categoría está equilibrada en méritos.
Ganará: Judy Davis.



Mejor tv movie
Black Mirror
The Immortal Life of Henrietta Lacks
Dolly Parton's Christmas of Many Colors: Circle of Love
Sherlock: The Lying Detective
Wizard of Lies
Debería Ganar: Black Mirror. Lo más fijo del año.
Ganará: Black Mirror.



Mejor actor invitado de una serie de drama
Ben Mendelsohn, por "Bloodline"
BD Wong, por "Mr. Robot"
Hank Azaria, por "Ray Donovan"
Brian Tyree Henry, por "This Is Us"
Gerald McRaney, por "This Is Us
Denis O'Hare, por "This Is Us"
Debería Ganar: Brian Tyree Henry.
Ganará: Hank Azaria.

Mejor actriz invitada de una serie de drama
Cicely Tyson, por "How to Get Away With Murder"
Laverne Cox, por "Orange is the New Black"
Shannon Purser, por "Stranger Things"
Alison Wright, por "The Americans"
Alexis Bledel , por "The Handmaid's Tale"
Ann Dowd, por "The Leftovers"
Debería Ganar: Alexis Bledel. Le sacó brillo a un duro personaje. Buen arco argumental y muy buena interpretación del mismo.
Ganará: Alexis Bledel.

Mejor actriz invitada de una serie de comedia
Wanda Sykes, por "Black-ish"
Carrie Fisher, por "Catastrophe"
Becky Ann Baker, por "Girls"
Angela Bassett, por "Master of None"
Melissa McCarthy, por "Saturday Night Live"
Kristen Wiig, por "Saturday Night Live"
Debería Ganar: Melissa McCarthy.
Ganará: Carrie Fisher (póstumo).

Mejor actor invitado en una serie de comedia
Matthew Rhys, por "Girls"
Riz Ahmed, por "Girls"
Lin-Manuel Miranda, por "Saturday Night Live"
Dave Chappelle, por "Saturday Night Live"
Tom Hanks, por "Saturday Night Live"
Hugh Laurie, por "Veep"
Debería Ganar: Lin Manuel Miranda.
Ganará: Lin Manuel Miranda.

Mejor dirección de una serie de drama
Better Call Saul' - "Witness"
Homeland' - "America First"
Stranger Things' - "Chapter One: The Vanishing of Will Byers"
The Crown' - "Hyde Park Corner"
The Handmaid's Tale' - "Offred (Pilot)"
The Handmaid's Tale' - "The Bridge"
Debería Ganar: "The Bridge". Ya entregada, Offered hace cosas por el resto, sacando a relucir la valentía y el temple frente a la adversidad. Como dirección, el drama quedó expuesto en temática y en arco del personaje, y los exteriores aportaron a lo tétrico de la situación.
Ganará: Hyde Park Corner. Como dirección es muy valioso aportar para que el elemento histórico que rige esta serie se vea bien graficado.



Mejor dirección de una serie de comedia
 'Atlanta' - "B.A.N."
'Silicon Valley' - "Intellectual Property"
'Silicon Valley' - "Server Error"
'Veep' - "Blurb"
'Veep' - "Groundbreaking"
'Veep' - "Justice"
Debería Ganar: Mala selección: Por descarte me quedo con "Justice".
Ganará: "Justice"



Mejor guion de una serie de drama
'Better Call Saul' - "Chicanery"
'Stranger Things' - "Chapter One: The Vanishing of Will Byers"
'The Americans' - "The Soviet Division"
'The Crown - "Assassins"
'The Handmaid's Tale' - "Offred (Pilot)"
'Westworld' - "The Bicameral Mind"
Debería Ganar: "Chicanery". Es que fue el clímax perfecto y dejó el guion por las nubes. Esperábamos un episodio así de BCS, que le diera fuerza e hiciera olvidar a su serie madre. Acá se logró.
Ganará: "Chicanery".

Mejor guion de una miniserie o TV Movie
'Big Little Lies'
'Black Mirror' - "San Junipero"
'Fargo' - "The Law of Vacant Places"
'Feud' - "And the Winner Is... (The Oscars of 1963)"
'Feud' - "Pilot"
'The Night Of' - "The Call of the Wild"
Debería Ganar: "San Junipero". Hermoso, único, nostálgico. No hay palabras para el torbellino de emociones que provocó.
Ganará: "And the winner is....". Porque también evocó nostalgia trayendo imágenes del pasado y haciendo ese parangón entre lo que realmente ocurrió en esos Oscars y la visión de la propia serie.

lunes, 10 de julio de 2017

“THE HANDMAID'S TALE”: delicia y pesadilla

La adaptación televisiva de la obra de Margareth Atwood cumple con creces, al punto que debería ser lo más “importante” que veremos este año en el formato series. Creada por Bruce Miller, dirigida con gran estilo por Reed Morano y actuada de manera magistral por Elisabeth Moss, nos deja el sabor de boca de haber percibido un relato ficticio, pero perturbadoramente cercano.

“El cuento de la criada” es un clásico y, como todas las novelas de calidad, necesita su tiempo de desarrollo, espacio que, hoy por hoy, sólo lo pueden ofrecer las series.

En la ficticia Gilead, dictadura teocrática situada en lo que hoy es Estados Unidos, las mujeres han sido reducidas a un espacio meramente decorativo, de aderezo para perpetuar la raza. Visual y líricamente extremo. Lo complejo es que, a medida que se suceden los capítulos, el país inventado por Margareth Antwood se va mostrando como asombrosamente cercano a la realidad actual, incluso a la realidad de los años ’80, cuando la autora dio fruto al libro. “The Handmaid's Tale” se oye y se ve apocalíptica. Todo lo que pasa ahí nos parece inaudito, pero no podemos negar ciertas atrocidades que allí se cuentan.

Elisabeth Moss interpreta magistralmente a su personaje, aguantando primerísimos primeros planos donde sus ojos, siempre al borde de la desesperación junto con sus labios secos, nos transmiten el inmenso dolor de Defred. Ella, como el resto de mujeres fértiles, tiene el estatus de criada y es utilizada como vientre de alquiler. A través de su historia personal se explican la estructura, los ritos y los objetivos de esta sociedad fanática que desprecia a la mujer,  mercantiliza su cuerpo, junto con mostrar claras alusiones a la trata, a la persecución de la homosexualidad o a la ablación del clítoris. ¿Nos parece conocido? Sí, pues son vicios de nuestras actuales y supuestamente modernas sociedades, pero cuyo reflejo vemos en la serie.

 El fundamentalismo religioso que propone es 100% occidental.



La serie es de alta factura, con un tono muy poético y una exquisita selección musical (recomendamos “You don't own me” de Lesley Gore), pasando por un elenco de interpretaciones donde no solamente Moss brilla: Yvonne Strahovski (Dexter, 24) es la mujer del comandante Waterford, la que con su mezcla de celos y fascinación por el poder, es una auténtica bestia verdadera eminencia gris del régimen político de Gilead. También está el liviando Josep Fiennes, quien sorprende con una acabada interpretación (podría ser el papel de su vida),  mientras que Max Minghella, como Nick, el chófer de los Waterford, podría ofrecer muchas capas de cara a la segunda temporada. El trabajo de Ann Dowd también es destacado. 
Reed Morano le da ese tono grisáceo, colonial, mientras que la destacada fotografía sintoniza con el desamparo, con la desesperanza que nos transmite cada cuadro.

Los diez episodios de la primera temporada de la serie consumieron todo el material de la novela, por lo que la segunda sesión seguirá su camino independiente, dando más libertad al guion pero ciñéndose  a la obra original. 
Queda mucha historia por contar y mucho dolor por denunciar en esta propuesta ácida, visceral, lejana y abrumadoramente real.
El libro fue una denuncia de los sucios caminos que se avisoraban en 1985 y, 32 años después, ese mundo sigue existiendo en algunas partes y a muchos les encanta que eso ocurra.

sábado, 1 de julio de 2017

1er semestre 2017: cuáles fueron las mejores series Estrenos?

Terminamos junio y qué mejor que hacer un repaso a las series  imprescindibles que debutaron en estos meses, logrando que cada día, el formato se hiciera de mejores propuestas:


“The Handmaid's Tale”
Hasta ahora, LA serie de 2017. La adaptación de Hulu a la novela de Margaret Atwood es fantástica en todos los sentidos: emotiva, cruda, reflexiva y con una Elisabeth Moss en el papel de su vida (y eso que ya ha encarnado roles extraordinarios).



“Big Little Lies”
Es el ejemplo perfecto de lo que pasa cuando grandes actrices se comprometen, producen y cocinan su propio show. Muy al estilo de "Desperate Housewives", nos mostró las caras ocultas de una comunidad escolar de clase media-alta, dejándonos a una Nicole Kidman por lo alto y aspirando a todos los premios. Acá creemos que sus compañeras los merecen tanto o más, pero de todas formas la serie fue un brutal impacto, llena de ritmo y drama.


“Día a día”
La reimaginación de una sitcom setentera como "One Day at a Time" es el mejor ejemplo de lo que necesitan las comedias familiares para revitalizarse. Sin grandes trucos, sólo la cotidianeidad del dia, aderezado con una narrativa de “canto a la vida” y mostrando problemáticas sociales y una gran herencia cubana de por medio.


“Speechless”
Algunos la reconocen como la mejor sitcom estrenada este año. En el empeño de ABC de mostrar modelos de familia totalmente diversos, a menudo hay colectivos que no están representados. En “Speechless” nos encontramos con una brillante comedia que sigue las desventuras de una familia que sólo quiere “echarle ganas” a la vida, siempre con un discurso muy positivista; este discurso toma más peso cuando nos enteramos de que uno de los miembros de la familia tiene parálisis cerebral y, al mismo tiempo, muchas ganas de vivir.



“Feud: Bette and Joan”
El relato sobre la mítica rivalidad entre Joan Crawdford y Bette Davis es importante por su discurso en torno a las oportunidades laborales que tienen las mujeres, concretamente en Hollywood. COn capítulos brillantemente dirigidos y sólidamente actuados, hay que destacar el empeño de Ryan Murphy por querer tener un equipo mayoritariamente femenino tanto detrás como delante de las cámaras. Fue emotiva y muy sincera.



“Sweet/Vicious”
Alejándose de la frivolidad que caracterizan a la mayoría de las series de MTV, la cadena presentó una historia sobre sexismo y violación en los campus universitarios estadounidenses (y la falta de cuidado de la administración de los mismos). Una serie interesante y que es contundente en cuanto a su visión del problema.



“The Good Fight”
Hay que alabar a Robert y Michelle King. Tras el final de “The Good Wife” y la genialidad de “Braindead”, el matrimonio volvió con el spin-off de la serie de abogados, con Diane como protagonista. Un escándalo financiero como punto de partida y la herencia de ser quienes mejor manejan aspectos legales en la era de Internet. Muy entretenida, mucho ritmo y buenos argumentos.





 “13 Reasons Why”
No podíamos dejarla fuera. Gracias a ella, fueron innumerables los reportajes y debates en los medios acerca de las temáticas que planteaba el guion. La prevención del suicidio y el compromiso de la serie con la causa (el episodio final es prácticamente reflexión sobre el asunto) puso en el tapete una arista bastante inusual de cómo una historia busca trascender a la sociedad.




“Taboo”
Una serie intensa, a la medida de Tom Hardy. Por lo demás, tiene una realización fantástica y te sumerge de lleno en la trama. Muy buena historia, bien contada, bien actuada y exquisita visualmente.


“Trollhunters”
Lo último de Guillermo del Toro es una animación divertida e imaginativa. Tiene muchos guiños a esas aventuras infantiles de los ‘80 pero el guion lo traslada al presente, con toques que ya vimos en la excelente "Cómo entrenar a tu Dragón". Un mundo subterráneo con un férreo defensor nocturno.


“Una serie de catastróficas desdichas”
Al que le gusta el tema estético, esta es su serie! Lemony Snicket, aplicando untequilibrio entre Wes Anderson y Tim Burton, presentó una buena adaptación, visualmente fascinante y argumentalmente divertida. Se disfruta, sobre todo con Neil Patrick Harris como el Conde Olaf. 


Dudas del semestre
"American Gods”
La crítica se ha rendido a sus pies, principalmente por el viaje que propone al territorio de la espectacularidad y la  iconocidad. Acá, la tachamos de insuficiente porque cayó en la trampa de la "temporada prólogo" y porque, a nivel del argumento, podrían haber apuntado a algo más sólido.

"Legion"
Como siempre, hay espectadores y críticos que la han amado, pero en este caso, y era algo que ya esperábamos tras los malos tráilers,  la serie es aburrida y nos sacó de la historia constantemente.

“The OA”
Todos los años tiene que haber una serie que divida a la audiencia y reconocemos que estamos entre los detractores de "The OA". Esto no quiere decir que sea una mala propuesta, lo que ocurre es que ésta es inclasificable, mantiene una total independencia sobre todas las preguntas que plantea. ¿Qué fue esto de la “Otra Tierra”? ¿una reflexión filosófica en torno a la vida y nuestro papel en ella?.



Lo que viene para el resto del año
"Castlevania": El último sobreviviente de un clan deshonrado pelea para salvar al noreste de Europa de Drácula. Serie original de Netflix, se estrena el 7 de julio.

"Friends FromCollege": Comedia original de Netflix y versa sobre un grupo de amigos que se conoció en Harvard y enfrenta la llegada de sus cuarenta años.

"El Tirador": Bob Lee Swagger (Ryan Phillippe) nuevamente está por encontrarse en medio de un peligroso plan. Netflix estrenará un nuevo episodio, cada semana, desde el 19 de julio.

"Ozark": En esta oscura y peligrosa serie, una familia entra en conflicto luego de mudarse a un condominio en Ozark, donde se ven envueltos en un mundo de dinero sucio. Original de Netflix.

"El Chema": La primera temporada de esta serie, que se estrena en Netflix el 1 de julio, sigue la épica transformación de un joven y astuto traficante que se convirtió en uno de los líderes del mundo del narcotráfico.
  
"The Son": Pierce Brosnan es el protagonista de esta serie que verá la luz también en algún momento de este año. La historia está basada en el libro homónimo de Philipp Meyer publicado en 2013. La primera temporada de esta serie cuenta con 10 capítulos.



"Mystery Science Theater 3000": Esta famosa serie de televisión estadounidense combina la comedia y la ciencia ficción y regresará a la pantalla chica de la mano de Netflix.


"The Defenders": Otro título del que esperamos su estreno es este en el que se reunirá a Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist. Sin duda un título imperdible.








domingo, 25 de junio de 2017

Better Call Saul, temp 3: Walter (aún) no es necesario

Personajes con un propósito y en constante evolución; tramas con profundo drama y una fotografía muy cuidada, fueron los aspectos que elevaron la 3a temporada de “Better Call Saul” hasta lo mejor que veremos este año en series. Muchos piden que, pronto, una cabos con su antecesora. Nosotros pensamos que eso, aún, no es necesario, porque su personalidad ya es propia.

Esta temporada de BCS partía con todos los conflictos que se gestaron en las temporadas anteriores, pero con la misión de que alcanzaran su clímax. Esto obligaba a Jimmy McGill a resolver ciertas encrucijadas morales que tenía ancladas en su interior. Y estos diez capítulos fueron desenredando esa madeja afirmándose en el suspenso, bastante humor y mucho drama, equilibrándose de tal forma que la balanza empezó a mostrarnos, de a poco, atisbos de Saul Goodman. Los inicios de temporada de esta serie siempre han sido lentos y fue difícil comprender cuál sería la trama concreta porque, reiteramos, esto se trataba de desenlaces. Pero sin duda que el más relevante de todos, era saber cómo seguiría esta rivalidad entre Jimmy y su hermano Chuck, la que se fue desenvolviendo de manera tensa (tensión construida de manera magistral por los guionistas). Ya estábamos llegando a un punto en el que sus vidas podrían cambiar drásticamente.

Esta precuela ha logrado que convivan tres tramas que, por sí solas, podrían ser una serie por sí mismas: por un lado, están las aventuras de Mike; por otro, las del propio Jimmy y, por otro, las de don Héctor y sus muchachos. De las tres, son las fechorías legales de Jimmy, las únicas que mantienen el tono de comedia que se pensó originalmente para la serie, para que fuera un producto diferente en estilo, pero las encrucijadas que se han desarrollado han obligado a mostrar un lado más dramático, alcanzándolo a la perfección gracias a la versatilidad de sus actores. 
A nivel de guion, “Better Call Saul” (temporada 3) fue excepcional. Gilligan y compañía han construido un relato con escenas y diálogos coherentes con sus temporadas anteriores y todo estuvo conectado.

Las actuaciones fueron un aspecto fundamental para su éxito. Bob Odenkirk ha demostrado ser un tremendo actor dramático. Con solo una mirada muestra todas las contradicciones que conviven en su personaje, el que se debate en el querer hacer las cosas bien, y en el no poder estar a la altura de su hermano e impresionar a su pareja. Por ese lado, Michael Mckean se ha lucido, porque  ha mostrado todos los estados emocionales posibles. Te da pena, lástima, rabia, incomprensión. Rhea Seehorn, por su parte, ya venía haciendo un muy buen trabajo. De hecho, en este blog reclamamos que no estuviera nominada en la pasada temporada de premios, porque su desempeño fue estupendo; los guionistas permitieron el crecimiento de su personaje y le dieron relevancia en el devenir de la historia. Michael Mando también se convirtió en un personaje clave. Si bien su presencia siempre fue importante, este año fue toda la complejidad de Nacho la que quedaba a la vista. Le dieron más tiempo y hubo más profundidad en su historia. Jonathan Banks estuvo sensacional. La línea argumental de Mike es la que permite desarrollar el foco policial del relato y es por esta línea donde más asoma “Breaking Bad”. Y Giancarlo Esposito superó el desafío de volver a interpretar un personaje único, pero en otro tono, todavía alejado del rey de la metanfetamina.
Estos nombres, sin duda, que van a estar nominados en la temporada de premios. Sobresalientes.

Visualmente, la composición de planos  fue mucho más libre y la fotografía fue deslumbrante. Hay un buen manejo de metáforas visuales que potencian todo lo que se está contando.


Como conclusión, Gilligan y Gould no han hecho mucho por satisfacer los pedidos del público que pide ver más de “Breaking Bad”. Por el contrario, la serie desafió al espectador a comprometerse con un relato donde la psicología de los personajes es lo que marca el rumbo. Si a eso le sumamos una narración cuidadosa, tenemos como resultado que “Better Call Saul” está creciendo por sí misma y si bien aún es un spin-off, de cara a una cuarta temporada, se avisora que cualquier camino que tome (lejos o cerca de “Breaking Bad”) será el correcto y nos dejará escenas y diálogos notables.


Hemos quedado ad portas de que se inicie la guerra. Hemos quedado absortos pensando en qué giro dará Kim tras su accidente y cómo afectará esta decisión a Jimmy. Hemos quedado paralizados con la escena final en casa de Chuck (¿desenlace de una de las líneas argumentales?). Hemos apluadido de pie el capítulo de la escena judicial en el Colegio de Abogados, uno de los capítulos del año, con todo derecho.

“Better Call Saul”, en su 3a temporada, en vez de darnos asesinatos y drogas, nos ha entregado un drama profundo, complejo al retratar el vínculo humano. ¿Queremos que se siga acercando a “Breaking Bad”?, ¿O queremos seguir observando cómo se resuelve la vida de un hombre que busca su lugar en el mundo?. En términos narrativos y artísticos, “Better Call Saul” ya es casi tan grande como su predecesora, y lo mejor es que aún tiene claros espacios para intentar superarla.

Fargo, temp 3: homenaje a la era de la no-verdad

La serie ha hecho de la etiqueta “miniserie antológica” uno de sus sellos de identidad, y su creador ha sabido darle uno de los mejores usos que se hayan visto en los últimos años.

Esta 3a temporada partió en Berlín Oriental, cuando un oficial de la Unión Soviética interroga a un sospechoso de haber matado a su novia. “Lo que usted me está dando son palabras”, le dice el oficial. “Eso es a lo que llamamos “una historia” y no estamos aquí para contar historias. Estamos aquí para contar la verdad”. 
Esta conversación dibujó el resto de la temporada, haciéndole al espectador la pregunta  ¿qué es verdad?,  ¿qué es una historia verdadera, o true story, como dicen los títulos de cada episodio?.

El creador de “Fargo”, Noah Hawley, ha demostrado en anteriores ocasiones ser un autor gustoso de experimentar con formas narrativas, pero esta última temporada es donde mejor supo jugar con las expectativas de los espectadores; la 3a temporada de “Fargo” no estuvo hecha para contar historias, sino para contar una verdad.
Así, como una nueva oportunidad de seguir desarrollando el universo que crearon los hermanos Coen para la película, y que la serie aprovechó para hacer un salto temporal y volver a 2010, volvía "Fargo" junto a un elenco sólido, el que debió dar vida a la construcción de un universo moral gigante, al menos en el plano político. El guion coqueteó con la postverdad pues cada personaje establecía la suya según le convieniera; este rasgo está muy presente sobre todo en los capítulos finales, y esto fue así porque las elecciones de Estados Unidos tuvieron lugar cuando Hawley ya tenía escritos los primeros episodios, pero le faltaba redactar la parte final.

Esa realidad estructural, de un mundo moralmente complejo, chocó con todos los personajes, mientras que el sueño americano era puesto a disposición de seres como Varga o de criminales inconscientes como Ray y otros más memorables, como Nikki, pero cuyos destinos se terminan volviendo en su contra. Esa unión de expectativas rotas gracias a la realidad política norteamericana, sirvió de apoyo para esta increíble temporada, donde Hawley y sus directores aprovecharon cada fechoría moral para situar emocionalmente a sus personajes, y en una Minnesota en la que cada expectativa fue acribillada:

-Creías que tenías que encariñarte con Ray Stussy por ser el hermano olvidado por la fortuna? No. Murió degollado de una forma estúpida.
- Creías que Gurka recibiría su merecido y podríamos aplaudir ese momento? No. Murió fuera de plano.
-Creías que Nikki Swango sólo quería a Ray para obtener su libertad? No. Estaba enamorada y falleció de un tiro, sin completar su misión.
-Creías que Gloria Burgle podría encarcelar a Varga? Eso no pasará.


Aparte de un guion extraordinario, el elenco fue ídem. Era la primera vez de Ewan McGregor en una serie de televisión, con dos personajes, y como él mismo señaló, fue uno de los mayores retos de su carrera. McGregor hace una interpretación fantástica de ambos roles y con un gran desempeño vocal, con matices de tono para cada hermano.

En cuanto al villano, el escalofriante V. M. Varga, está encarnado de forma magistral por David Thewlis. Cuesta creer que este canalla, de mirada loca y sonrisa perturbadora, sea el mismo actor que se puso en la piel del entrañable Remus Lupin, en las películas de Harry Potter. He ahí un gran trabajo interpretativo.

Más que  bien estuvo Mary Elizabeth Winstead interpretando a Nikki Swango. Viendo lo resolutiva que fue al acabar con el delincuente que intentaba chantajearla y cómo después hizo equipo con el sordo Wreth (gran subtrama, quedamos con ganas de ver más desarrollo), la elevan a una de las mejores interpretaciones femeninas del año.

Muy interesante el personaje de la policía Gloria Burgle, a cargo de Carrie Coon (qué gran año para ella). La serenidad con la que lidió con el asesinato de su padrastro y con la llegada de un nuevo jefe, más su astucia para ir uniendo las piezas del puzzle contra viento y marea, también la dejan como candidata a varias nominaciones.

Por otro lado, los secundarios de la historia estuvieron fantásticos. El personaje de amigo fiel y asesor, interpretado por Michael Stuhlbarg, está maravilloso, sobre todo cuando usa esas frases falsamente halagadoras como "el rey del estacionamiento"; un apodo que pretende sonar poderoso  y, en realidad, suena ridículo. Los matones de Varga, muchas veces sin decir palabra alguna, fueron muy convincentes, mientras que el sordo asesino que hizo equipo con Nikki (en un gran capítulo, cuando se vuelcan en el bus y logran huir y, luego, cuando decapitan a sus perseguidores en la nieve), lo dejan como un aporte fundamental a continuar con el relato, tras la muerte de Ray.


Un punto aparte. Qué gran acierto esa comisaría de pueblo, montada en un rincón de la biblioteca pública y en la que no se usan computadores, o ese  gran momento, cuando se abre el ascensor y Varga ha huido dejando su abrigo en el suelo, como simbolizando una nueva muda de piel…homenaje con mayúscula a la no verdad!.

Así, “Fargo” cierra con la duda de saber si Varga será detenido o quedará libre una vez más. ¿Puede haber justicia entre tanta desinformación?, ¿O todo está, realmente, a merced de los malos? Hawley hizo de esta serie el reino de la incertidumbre y ahora no sabemos cómo se seguirá construyendo este mundo, donde el caos reinante y la imposibilidad de decidir qué verdad es la verdadera, hacen obligatorios los espejos en el fondo, tal cual se estila en una sala de interrogatorio.


No existen ganas de hacer una 4a temporada. La serie no está cancelada pero Noah Hawley, el creador del momento, tiene demasiados proyectos y quizás quiera que su serie quede en lo más alto. Ya tiene el Emmys a Mejor Serie, el Globo de Oro, el Peabody, el WGA y cuanto premio existe para la mejor serie antológica de la última década. Por el bien del género, que sigan adelante y si no es así, la despedida ha sido totalmente por lo alto.