lunes, 29 de mayo de 2017

Lo que dejó Cannes 2017: películas para seguirles la pista

Terminó la edición n°70 del festival, nuevamente con gusto a poco tras la entrega de la Palma de Oro. Recopilando prensa extranjera y algunos nacionales, hay nombres que se repiten como imprescindibles para seguirles la pista todo el año. Por lo menos, ya sabemos que la ganadora SI llegará a Chile en los próximos meses.

“Blade of the Inmortal”, de Takashi Miike
Takashi Miike está acostumbrado a hacer películas, se le cuentan casi 100 en su palmarés y no todo podría ser alabado ni obra del máximo virtuosismo “Ley Lines”, “Audition” y otras hablan de sus mejores destellos de creatividad, pero igual logró llegar a Cannes este año. Como no le gusta hacerse cargo del rigor histórico crea personajes casi  para videojuegos, pero igual entrega productos muy disfrutables. Es cine más de nicho, pero este film podrá encontrarse en buscadores y sitios de cine japonés.

“Happy End”, de Michael Haneke
El director austríaco presentó un film muy esperado y la recepción fue mixta. Quizás, en esta pasada, confió en que el público ya conocía sus elementos y buscó el no dar explicaciones. Igualmente deberíamos encontrar en este film, los golpes de genialidad de Haneke, como también su narración áspera y lúgubre. Al parecer, en esta oportunidad, el austríaco pecó de autorreferente y podría suceder que esta “Happy End” le sea indiferente a mucha gente. Igual llegará a Chile, hay que estar atentos.


“Napalm”, de Claude Lanzmann
Claude Lanzmann nos muestra Corea del Norte. Entendemos la intención de crear un choque de perspectivas y, si bien, hay interés mundial por lo que hoy ocurre en ese país, la crítica señala que no estuvo a la altura de su narrativa, exquisitamente tratada en “Shoah” y “El Informe Karski”. Igual vamos a buscarla a ver qué tal.


“Las hijas de Abril”, de Michel Franco
Michel Franco es el nuevo niño lindo del cine mexicano. Un cineasta de golpes de efecto, de mostrarle a los espectadores un dispositivo que, poco a poco, revela la información necesaria para entender lo que vemos en pantalla. La crítica no la trató bien y  sin embargo, se llevó el Gran Premio del Jurado desde la sección más rica e interesante de Cannes: Un Certain Regard. Este premio eleva el costo de traerla a Chile, pero confío en que igualmente estará por acá.


“Loveless”, de Andrey Zvyagintsev
Zvyagintsev confía en su propia marca, en esa que busca apuntar con el dedo a los de arriba; al menos, eso fue lo que le dio fama mundial con su maravilloso film “Leviatán”, que se llevó un sinnúnmero de premios en la temporada 2014-15 (incluso, el Globo de Oro y nominada al Oscar). Algunos críticos señalan que se puso más cómodo y, en esta ocasión, apuntó su dedo en la dirección contraria. Si sigue presente la crítica al armazón moral ruso, aunque sea en una escala menor, es un film muy digno de ver. Ganó Gran Premio del Jurado.


“Wonderstruck”, de Todd Haynes
Fue una de las favoritas desde el inicio del festival, por lo que escucharemos mucho sobre ella durante el resto del año. Una niña sordomuda es la protagonista y sobre eso se basa el discurso fílmico sobre la sordera y la importancia del acompañamiento sonoro en el cine silente. Con una narrativa convencional,igual puede ser éxito de taquilla.



“Claire’s Camera”, de Hong Sang-soo
Hay dos clases de películas de Hong Sang-soo: las que ponen una fuerte barrera de entrada a los novatos (por la exigencia de una complicidad con el espectador que conoce el estilo de sus films), y las que permiten la llegada a todo público. La crítica de Cannes, en su mayoría, la situó en el primer grupo, en el del sobreanálisis conceptual. Habrá que buscarla y empaparse de esa reflexión más dura.

"The Killing of a Sacred”, de Yorgos Lanthimos
Yorgos Lanthimos ha llegado al panorama norteamericano. Los que lamentaron el cambio idiomático que hizo el director en “The Lobster”, llorarán ahora también un cambio estilístico. Se habla de grandilocuencia de planos y banda sonora que no está a la altura del argumento, más una Nicole Kidman y un Colin Farrell que intentan sustentar un cuento de terror más pendiente de lo psicológico que de lo paranormal. Premio a Mejor Guion, lo que transforma a Lathimos en un niño mimado del Festival, a punto de desembocar en las alfombras rojas norteamericanas.


“Okja”, de Bong Joon-ho
Toques de acción, ciencia ficción y parodia. Mezcla de géneros de Bong Joon-Ho. La crítica señala sorpresas, actuaciones al borde la locura y un dispositivo fílmico brillante. Netflix al ataque.


“The Square”, de Ruben Östlund
La ganadora de Cannes se definió como arte contemporáneo, donde la confianza y la culpa aparecen nuevamente en el guion del director. Pero esta amplitud, en algunos, provocó desconcierto al ser una llamada de atención no tanto sobre la instalación de una mirada, sino en el cómo esa mirada logró ser soportada por la historia. Está confirmado que llega a Chile muy pronto.


“The Beguiled”, de Sofia Coppola
Un cuento de mujeres ensimismadas en un mundo de protocolos y clases de francés. Con un tratamiento más refinado de la violencia, el premio a Mejor Dirección es un espaldarazo para una mujer que hace rato hace su camino con buenos guiones y propuestas. Lo más probable es que llegue a Chile muy pronto.


“Good Time”, de Ben y Joshua Safdie
Una de las que tuvo mejores críticas. Los norteamericanos  Safdie, quienes ya demostraban su apego a la adrenalina audiovisual y al cariño por sujetos incomprendidos, hacen un thriller urbano protagonizado por Robert Pattinson (críticas extraordinarias a su performance) con referencias a Nicolas Winding Renf, Danny Boyle y Michael Mann. Una narrativa imprevisible, un grupo de personajes muy logrados, una ciudad convertida en discoteque y una banda sonora emocional, violenta y melancólica. Se define como un paso adelante en una carrera que se vaticina llena de éxito para estos hermanos directores. Debería llegar pronto a Chile, pero antes que eso, estará disponible en varios portales.


“Patti Cake$”, de Geremy Jasper
Ya habíamos escuchado de ella. El típico relato de ascensión del desadaptado con muchas aspiraciones y nulos recursos. Aparece el conflicto racial y la cuestión del físico. La escuela Sundance ha vuelto a poner en escena una película pretende hacer un comentario social sobre el talento de aquellos sin oportunidad.


“You Were Never Really Here”, de Lynne Ramsay

Un cineasta con interés en un cine como herramienta. La película gustó muchísimo, su  actor se llevó el Premio a Mejor Actuación del festival y eso ya le da fundamento para seguirle la pista y desear que pronto esté en nuestras salas.


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