jueves, 3 de enero de 2019

Globos de Oro 2019: Mis favoritos

Llegó la temporada de premios! Y es el turno del @goldenglobes .Con sus extrañas categorías y premiaciones que siempre resultan inesperadas,  nos aventuramos a jugar con los pronósticos.

Algunos títulos dieron la sorpresa y se colaron en sus respectivas categorías. Es el caso de “Bodyguard” como mejor serie dramática, ya que es una producción inglesa y el GG no suele darles cabida. También llama la atención la presencia de “The Americans” en el mismo apartado, pues pensábamos que solo les darían el honor a Matthew y Keri. “El Método Kominsky” se coló por los palos gracias al factor Michael Douglas.

En el odiado apartado de “Los olvidos”, es notoria la ausencia de algunos que se hubieran creído imperdibles, como “The Handmaid’s Tale”,  “Atlanta” (que ganó el premio con su 1a temporada y la 2da ha sido ¡incluso más aclamada!), “This is us”“Westworld”“Black-ish”. “Maniac” se fue en picada y “Better Call Saul” no solamente quedó fuera de la categoría de Mejor Serie, sino que obviaron el extraordinario trabajo de Bob Odenkirk, caso parecido a la excelente “The Terror”. Tampoco se acordaron de Ted DansonEvan Rachel Wood, Ann Dowd y Jodie Comer. Y nuevamente vuelve a ser incomprensible la ausencia total de “The Good Fight”.

En cine, el impacto mundial de “Bohemian Rhapsody” es uno de los aspectos que le atribuyó nominaciones. Ha arrasado y ha sido uno de los títulos más comentados de los últimos meses, pero también ha generado una enorme división entre la crítica y eso invita a pensar que, a la hora de las votaciones, no habrá tanto amor para ella. Por otro lado, Peter Farrelly refuerza sus aspiraciones al Oscars colándose en la categoría de Mejor Director. En los apartados interpretativos hay ausencias evidentes: Ryan Gosling, Ethan Hawke y Chadwick Boseman son las más inesperadas. Lo mismo con Michael B. Jordan. “The Mule” no calificó a ninguna categoría, ni siquiera a Mejor Actor. “A Quiet Place”, que recaudó US$330 millones y fue elogiada por la crítica, solo está nominada a Mejor Banda Sonora. “Viudas”, el drama de Steve McQueen, fue ignorada totalmente y en el caso de “Mary Poppins Returns”, si bien fue nominada a Mejor Comedia/Musical, ninguna de sus canciones fue postulada.

CINE

Mejor película (drama)
- A Star Is Born
- If Beale Street Could Talk
- Black Panther
- BlacKkKlansman
- Bohemian Rhapsody
Mi favorita: Bohemian Rhapsody. Es el típico caso en que una película no destaca por apartados técnicos ni por guion. Destaca porque le da una estocada de melancolía al corazón y saca del cajón una historia extraordinaria, de una banda de rock en este caso, y de un hombre igual de extraordinarios, poniendo esas canciones de total actualidad. La cinta tiene muchos defectos que para un crítico serían inadmisibles (de hecho, tiene hartos detractores), pero si fuera votante, me importaría más el eco de esa música y todo lo que ha despertado en la industria (se vienen más biopics musicales), que la perfección de otra ficción. La comenté en extenso aquí  
Va a ganar: A Start Is a Born. En la línea de Bergman o Jonathan Demme, la apuesta del director es ir por un registro directo y a los rostros, para mostrar la devoción y vulnerabilidad de dos personajes desarmados. Lady Gaga no está nada de mal.


Mejor película (Comedia o Musical)
- Crazy Rich Asians
- The Favourite
- Green Book
- Mary Poppins Returns
- Vice
Mi favorita: The Favourite. Reflexión, con cierto cariz humorístico, del poder y la manera en la que éste transforma las emociones. Debe ser una de las películas más completas de su director, lo que se nota en la aparente comodidad con la que se desenvuelve, en una cinta que juega en todo momento con la hilaridad de su conjunto. Actuaciones sensacionales, preciosidad visual.
Va a ganar: Green Book. Sorprende con su equilibrado juego de géneros para contar la historia de dos polos opuestos, que acaban dándose  lecciones de vida. Es cierto que estos estereotipos ya están muy vistos en el cine, pero es el libreto el que le otorga una carga dulzona que el GG siempre premia.

Mejor Director
- Bradley Cooper (A Star Is Born)
- Alfonso Cuarón, (Roma)
- Peter Farrelly, (Green Book)
- Spike Lee, (BlacKkKlansman)
- Adam McKay, (Vice)
Mi favorito: Alfonso Cuaron. Simplemente porque es la película más importante de su carrera. Naturalismo casi neorrealista, rodada en blanco y negro y con espléndidos actores no profesionales que nos conducen en un viaje de introspección. Hay elegancia no estética (las escenas en la playa, por ejemplo), sino que viva, sin adornos. Cuaron le escribe una carta de amor al barrio, a las mujeres que lo criaron y se pone en primera persona en esta crónica.
Va a ganar: Spike Lee. Desde Cannes que solo ha conseguido premios y reconocimientos por este film muy bien estructurado y fuerte en su discurso. Sería extraordinario que recibiera el premio y dijera verdades, en el tono desenfadado que tanto necesitamos oír.

Mejor película de animación
- Incredibles 2
- Isle of Dogs
- Mirai
- Ralph Breaks the Internet
- Spider-Man: Into the Spiderverse
Mi favorita: Isle of Dogs. La plasticidad de lo audiovisual y la aproximación lúdica desde lo cinematográfico ofrece “Isle of Dogs”, la cual se plantea como una aventura épica. La utilización del espacio es muy preciso y justo para el desarrollo de este cine político/social sin ser complaciente. Anderson señala que la comedia y el amor por el arte pueden contar estas historias tristes y que reflejan las consecuencias de la irreflexión de la humanidad.
Va a ganar: Spider-Man. Perfecta mezcla de efectos especiales con elementos que simulan el cómic, convirtiendo su visionado en una experiencia vibrante para el público más novel. Fue estrenada hace poco y también está muy reciente la muerte de Stan Lee, por tanto, todo se conjuga.



Mejor Película en lengua extranjera
- Capernaum (Líbano)
- Girl (Bélgica)
- Never Look Away (Alemania)
- Roma (México)
- Shoplifters (Japón)
Mi favorita: Roma.
Va a ganar: Roma (no he visto la alemana ni la libanesa).

Mejor Guión
- Alfonso Cuarón, (Roma)
- Tony McNamara, Deborah Davis, (The Favourite)
- Barry Jenkins, (If Beale Street Could Talk)
- Adam McKay, (Vice)
- Peter Farrelly, Nick Vallelonga, Brian Currie, (The Green Book)
Mi favorito: The Favourite. Aunque Lanthimos no tiene créditos por el guion  astuto de Deborah Davis y Tony McNamara, el ingenio de todos se siente en cada escena. El libreto es, literalmente, alérgico a lo convencional.
Va a ganar: Roma. Sencillo, pero repleto de subtramas frías y dolorosas. El guion saca a sus personajes el máximo rendimiento.

Mejor actriz dramática
- Lady Gaga, (A Star Is Born)
- Glenn Close, (The Wife)
- Nicole Kidman, (Destroyer)
- Melissa McCarthy, (Can You Ever Forgive Me?)
- Rosamund Pike, (A Private War)
Mi favorita: Melissa McCarthy. Cuando la cámara se centra en sus expresiones, demuestra que es una maestra en las contradicciones de su personaje. Amistad, soledad, inseguridad, creatividad, emoción.
Va a ganar: Lady Gaga. Una artista muy completa que nunca consiguió darle a su personaje ese “sentir” que está emergiendo, que se está transformando. Desde la alfombra roja será protagonista de la velada y al Globo de Oro le encanta premiar cantantes famosos que se atreven con el cine.

Mejor actor dramático
- Bradley Cooper, (A Star Is Born)
- Willem Dafoe, (At Eternity's Gate)
- Lucas Hedges, (Boy Erased)
- Rami Malek, (Bohemian Rhapsody)
- John David Washington, (BlackKklansman)
Mi favorito: Rami Malek. Se pone al hombro la película y tiene un carisma que prueba en cada escena. Su caracterización es de altura, si no lo cree, vea los créditos con el video de “Don´t stop me now”, donde ese Freddie no pareciera el real, sino que lo es quien lo ha caracterizado dos horas antes.
Va a ganar: Bradley Cooper. La película ha sido muy comentada y bastante aplaudida. Como es muy improbable que gane a Mejor Director (con la nominación debiera darse por pagado), le queda este otro galardón que ganará porque lo quieren harto.

Mejor Actriz (Comedia o Musical)
- Emily Blunt, (Mary Poppins Returns)
- Olivia Colman, (The Favourite)
- Elsie Fisher, (Eighth Grade)
- Charlize Theron, (Tully)
- Constance Wu, (Crazy Rich Asians)
Mi favorita: Olivia Colman. Está insuperable. No hay más adjetivos para una descollante interpretación.
Va a ganar: Olivia Colman.


Mejor Actor (Comedia o Musical)
- Christian Bale, (Vice)
- Lin-Manuel Miranda, (Mary Poppins Returns)
- Viggo Mortensen, (Green Book)
- Robert Redford, (The Old Man & the Gun)
- John C. Reilly, (Stan & Ollie)
Mi favorito: Christian Bale. En una carrera en la que no hay un absoluto favorito, Bale podría inclinar la balanza gracias a su transformación física y desempeño actoral, al interpretar a uno de los vicepresidentes más controvertidos de la historia política de EEUU. Un buen actor desaparece en su personaje y vaya que Christian  lo logra. Quien se lleve este galardón dará la pauta para el Oscars.
Va a ganar: Christian Bale.


Mejor Actriz de reparto
- Amy Adams, (Vice)
- Claire Foy, (First Man)
- Regina King, (If Beale Street Could Talk)
- Emma Stone, (The Favourite)
- Rachel Weisz, (The Favourite)
Mi favorita: Rachel Weisz. En un rol que le quedó perfecto y en el cual ejecuta un poder y manipulación sobre la reina que roza lo brillante. Weisz vuelve a ser candidata a la temporada de premios.
Va a ganar: Emma Stone. Cada año mejora más y más en su calidad interpretativa y en este film se une a un triunvirato femenino glorioso que saca lo mejor de ella.


Mejor Actor de reparto
- Mahershala Ali, (Green Book)
- Timothée Chalamet, (Beautiful Boy)
- Adam Driver, (BlacKkKlansman)
- Richard E. Grant, (Can You Ever Forgive Me?)
- Sam Rockwell, (Vice)
Mi favorito: Adam Driver. Una interpretación bien elaborada, efectiva y dinámica. Muy bien.
Va a ganar: Apretada categoría. Por ser un actor negro (poca presencia de actores de color), ganador del Oscars y que en 2019 protagonizará el retorno  de “True Detective” en televisión, Mahersala Alí puede ser quien incline la balanza para los votantes. Richard Grant está excelente también, sobre todo en esa escena del final del film.




TELEVISIÓN

Mejor Serie dramática
- The Americans
- Bodyguard
- Homecoming
- Killing Eve
- Pose
Mi favorita: The Americans. En su temporada final se despidió por lo alto, con momentos gloriosos y uno de los mejores finales de la tv. La comenté en extenso aquí 
Va a ganar: La categoría no es descollante, quedaron fuera nombres que habrían hecho el peso perfectamente y, por lo mismo, creo que puede ganar The Americans, por ser la más redonda de las nominadas.

Mejor Serie (Comedia o Musical)
- Barry
- The Good Place
- Kidding
- The Kominsky Method
- The Marvelous Mrs Maisel
Mi favorita: Kidding. Es cierto que avanza lento, pero cuando lo hace, pisa el acelerador sin miramientos. A partir de la debacle emocional del séptimo episodio, empieza una bajada a los infiernos que pone a la serie en constante dualidad, siendo ese uno de sus puntos mejor logrados.
Va a ganar: Barry. La regalona de la crítica durante el año. Dicen que es la segunda “Breaking Bad” y es de HBO. Toda esa publicidad sin duda que le sirve para optar a este premio.


Mejor Miniserie o película para televisión
- The Alienist
- The Assassination of Gianni Versace: American Crime Story
- Escape at Dannemora
- Sharp Objects
- A Very English Scandal
Mi favorita: The Alienist. Cary Fukunaga, John Sayles, Eric Roth y Hossein Amini están detrás de esta creativa propuesta que va de menos a más. Su brillante ambientación de un sórdido New York es lo que atrapa al indagar en los inicios de la psicología criminal y de los asesinatos en serie, incluso mucho antes de que se inventara el término.
Va a ganar: Sharp Objects. Muchos somos los que nos asomamos a esta serie por los nombres de Flynn, Adams o Clarkson, pero nos atrapó por todo lo demás: por su hilo que se desenmaraña episodio a episodio, por una dirección y montaje que nos revelan el pasado de Camille, por una atmósfera opresiva en interiores y exteriores,  por sus personajes indignos de confianza, por el protagonismo de esa casa. Muy buena y sería justa ganadora.

Mejor Actor (drama)
- Jason Bateman, (Ozark)
- Stephan James, (Homecoming)
- Richard Madden, (Bodyguard)
- Billy Porter, (Pose)
- Matthew Rhys, (The Americans)
Mi favorito: Matthew Rhys. Desde “Metrópolis”, pasando por “Deathwatch”, “Love and Other Disasters” y “Brothers & Sisters”, desembocó en el espía ruso Philip Jennings, quien durante seis temporadas nos tuvo en vilo. En un cierre redondo para su personaje y la serie, y tras haber obtenido el Emmys, aparece como un lógico y más que justo ganador.
Va a ganar: Matthew Rhys.


Mejor Actriz (drama)
- Caitrona Balfe, (Outlander)
- Elisabeth Moss, (The Handmaid's Tale)
- Sandra Oh, (Killing Eve)
- Julia Roberts, (Homecoming)
- Keri Russell, (The Americans)
Mi Favorita: Keri Russell. Su personaje se puso al hombro toda la temporada final, viviendo momentos muy tensos y de definiciones absolutas. Acá la contra que tiene, además de sus contendoras, es su marido. Curioso sería que el Golden Globes premiara a un matrimonio que comparte serie. Será uno de los dos, lamentablemente, y creo que la sacrificada será Keri.
Va a ganar: Julia Roberts. Porque es Julia Roberts y, además, porque nunca había protagonizado una serie de televisión y este premio sería la mejor manera de entusiasmarla a seguir.


Mejor Actriz (Comedia o Musical)
- Kristen Bell, (The Good Place)
- Candice Bergen, (Murphy Brown)
- Alison Brie, (GLOW)
- Rachel Brosnahan, (The Marvelous Mrs. Maisel)
- Debra Messing, (Will & Grace)
Mi favorita: Alison Brie. Lejos de ser una comedia, Ruth encarna a la chica blanca insegura y con pocas posibilidades, que logra despegar ante una oportunidad casi absurda pero que toma al no tener nada que perder. Es fresca en su rol, jugada entera y una gran protagonista, capaz de alternar entre el drama y la comedia más básica.
Va a ganar: Kristen Bell. Simpática, tierna. Su rol te hace pasar un buen momento y va totalmente de acuerdo con la categoría.



Mejor Actor (Comedia o Musical)
- Sacha Baron Cohen, (Who Is America)
- Jim Carrey, (Kidding)
- Michael Douglas, (The Kominsky Method)
- Donald Glover, (Atlanta)
- Bill Hader, (Barry)
Mi favorito: Donald Glover. Tras una aclamada segunda temporada, Glover sale de su comodidad, enfrenta con rudeza los temas y su interpretación queda en la memoria. “Atlanta” está fuera de todas las nominaciones (sorpresa total) y, por lo mismo, este premio sería un mínimo reconocimiento.
Va a ganar. Michael Douglas. Caso parecido al de Julia Roberts. No vas a  hacer venir al Globo de Oro a una figura como MD para que se vaya con las manos vacías. Su rol en “El Método Kominsky” está muy bien logrado, altas cuotas de humor negro y el lado más “optimista” de la vida, en el contrapunto con su co-protagonista.


Mejor Actriz de miniserie o película para televisión
- Amy Adams, (Sharp Objects)
- Patricia Arquette, (Escape at Dannemora)
- Connie Britton, (Dirty John)
- Laura Dern, (The Tale)
- Regina King, (Seven Seconds)
Mi Favorita: Laura Dern. Una gran performance. Comparte los matices de su personaje y sus luchas internas, en un viaje doloroso.
Va a ganar: Amy Adams. Todo se ha dicho de su interpretación excelente de una Camille que va reconstruyendo su pasado pieza por pieza. Encabezando un reparto de lujo, esta miniserie la dejó por lo alto como una de las mejores actrices de la actualidad.


Mejor Actor de miniserie o película para televisión
- Antonio Banderas, (Genius: Picasso)
- Daniel Bruhl, (The Alienist)
- Darren Criss, (The Assassination of Gianni Versace: American Crime Story)
- Benedict Cumberbatch, (Patrick Melrose)
- Hugh Grant, (A Very English Scandal)
Mi favorito: Benedict Cumberbatch. Otra oportunidad para su lucimiento. Atrevido en esta sátira sobre la clase alta y sus adicciones, la historia queda desbordada por su gran trabajo interpretativo.
Va a ganar: Darren Criss. El que haya obtenido el Emmys le deja  terreno más fértil para este galardón, el cual sería muy justo por su interpretación convincente, que no cae en la caricatura y que capta muy bien la habilidad de contar mentiras.


Mejor Actriz de reparto, miniserie o película para televisión
- Alex Borstein, (The Marvelous Mrs. Maisel)
- Patricia Clarkson, (Sharp Objects)
- Penélope Cruz, (The Assassination of Gianni Versace: American Crime Story)
- Thandie Newton, (Westworld)
- Yvonne Strahovski, (The Handmaid's Tale)
Mi favorita: Patricia Clarkson. ¿Habrá más unanimidad?. Osea, si no gana Patricia, el Golden Globes debiera cerrar por fuera.
Va a ganar. Patricia Clarkson.


Mejor Actor de reparto, miniserie o película para televisión
- Alan Arkin, (The Kominsky Method)
- Kieran Culkin, (Succession)
- Edgar Ramirez, (The Assassination of Gianni Versace: American Crime Story)
- Ben Whishaw, (A Very English Scandal)
- Henry Winkler, (Barry)
Mi favorito: Alan Arkin. Un maestro. Perfecto complemento para Michael Douglas y a los 84 años es capaz de transmitir el sentimiento del personaje ante la viudez y el miedo a morir solo. Ayuda a crear emociones durante todo el visionado y hace de su Norman un viejo muy querible.
Va a ganar: Si bien Kieran Culkin y Ben Whishaw sobresalen, don Alan será el ganador ya que el Globo de Oro siempre es muy atento con las viejas glorias (y en este caso, bien que sea por don Alan!)



Este domingo 6, tenemos cita con el Globo de Oro!

domingo, 23 de diciembre de 2018

Mejores series de 2018


La naturaleza de este blog es hacer listas de fin de año, lo que es muy difícil considerando lo explosivo de la oferta y que ya no todo está en Netflix. Con cerca de 400 series, de todo tipo de estilos, cualquier listado se puede quedar corto, pero igual le sacamos brillo a la libreta que, durante todo el año, anotó nuestras (in) certezas sobre la gran cantidad de propuestas que consumieron nuestro tiempo. Con esa información haremos un balance del querido, esclavizante, pero imprescindible mundo de las series en 2018.

22. Altered Carbon
Dentro de 300 años, las nuevas tecnologías habrán cambiado totalmente a la sociedad. Y es en ese momento cuando conocemos a Takeshi Kovacs (Joel Kinnaman), el único soldado superviviente de un grupo de élite de guerreros interestelares que fueron derrotados en un alzamiento contra el nuevo orden mundial. Si bien fue decayendo hacia el final, fue una de las grandes apuestas de ciencia ficción que hizo Netflix para este año y que nos regaló una apología visual. La comentamos en extenso aquí 

21. Homeland
A pesar del paso del tiempo, la propia realidad política norteamericana le hado da oxígeno, aunque la realidad esté superando a cualquier ficción. Sin embargo, y ante el anuncio de su última temporada, “Homeland” prometió más paranoia, hacer evidente el sesgo mediático, colocar en el centro el mal uso de las redes sociales y, con lucidez, los guionistas buscaron develar la oscuridad que hay detrás de aquello llamado "inteligencia”. La comentamos en extenso aquí 

20. The Good Fight
Un excelente drama de abogados que siguió los debates del mundo real y que se acercó, desde una perspectiva legal, a cuestiones como la libertad de expresión vs discurso de odio vs troleo. La mezcla perfecta de lucha contra la brecha racial, feminismo y crítica a Trump, en una temporada muy entretenida y a la altura de su serie madre The Good Wife.

19. Sabrina
La pequeña Sally Draper de Mad Men, se convierte ahora en protagonista de una de las series más comentadas del año. Con un punto de partida similar al de la serie de los ’90, este proyecto nos inspiró más brujería, más magia, más terror gótico y combinó lo macabro y necromántico con mucho encanto. 

18. La Peste
Alberto Rodríguez y Rafael Cobos (multipremiados con La Isla Mínima y El hombre de las Mil Caras), son los responsable de dar un paso al frente en la crecida ficción española, la cual cada vez tiene mejor factura. Serie de época sobre la Sevilla del siglo XVI, con imágenes dejan entrever la alta calidad en la producción y desarrollando un guion oscuro, duro (el último capítulo tiene escenas escalofriantes), lleno de detalles. No es para todo espectador, puede que cueste enganchar fácilmente con la trama, pero ayuda a entender el porqué del desarrollo de nuestros pueblos.

17. Counterpart
Magnífica exposición sobre la identidad a través de un trepidante thriller de espionaje. Simmons, con menos de lo que parece, interpreta de formas diferentes al mismo personaje y lo hace de manera atrapante. No solo por las diferencias en cómo visten, hablan, en la pose, en la seguridad con que dibuja a cada uno. Tremendas sutilezas interpretativas.



16. American Crime Story: Gianni Versace
Usar el crimen contra el gran diseñador, como excusa para hablar de la homofobia en los años ‘90 (con ecos de actualidad), es lo que más ganó con la apuesta de Ryan Murphy. Darren Criss logró una soberbia interpretación incluso opacando el despliegue de Ricky Martin y Penélope Cruz. Si bien quedó por debajo de la primera ACS, se agradece el mensaje y la siempre necesaria exposición de crímenes de odio.

15. Castle Rock
Perturbador reflejo de la mente de Stephen King. Poco a poco el fan del thriller sobrenatural se ve encandilado por la propuesta de Sam Shaw y Dustin Thomason, la cual combinó la dimensión mitológica con  la arista más intimista de las obras de King, tejiendo una saga de luz y sombras con mucha aura épica. Fantástica.

14. The End of the F***ing World
Ácida, divertida, joven, rebelde. Todo un espectáculo audiovisual con diálogos espectaculares y un soundtrack inolvidable. Una serie que rompió cánones y clichés de los personajes, los que tratan de hacerte ver  que esos clichés no se sostienen y son destrozados.

13. Sharp Objects
La gran apuesta de HBO. Una atmósfera brutal, con un trío protagonista de primera (Adams,  Clarkson y Scanlen), se impuso por sí sola y fue uno de los golpes de 2018. La casa, otra gran protagonista, te hacía pasar a un lugar lúgubre que inundaba el visionado de angustia y miedo por quiénes estaban allí. La interpretación sin emociones de Patricia Clarkson la elevó a un sitial que hace rato no recibía y ratifica a Amy Adams como una actriz de estirpe superior. Y qué decir de develar, dentro de los créditos finales, al verdadero asesino. Una apuesta, un acierto.

12. McMafia
Otra historia de Michael Corleone, arrastrado a las turbias operaciones de la familia. McMafia tiene la ventaja de que Norton es un buen protagonista y mantiene un aire de hermetismo e imprevisibilidad que permiten dudar siempre de si acaso Alex está a un paso de caer. Muy buena.



11. The Romanoffs
Riqueza editorial, riqueza cinematográfica. Eso describe a una de las series imperdibles del año, porque es un ejemplo del punto donde la televisión se convierte en arte y  confirma que aún puede dar la talla con buenas opciones estéticas.

10. Wild Wild Country
Serie documental que se encuadra, tanto en la narrativa como en la estructura de la entrega de información, en el subgénero del true crime. Relato disparatado y perturbador, construido sobre la base de sectas, amor libre, batallas judiciales y un buen etc., que hacen loables los pliegues dramáticos y temáticos de su visionado, sobre todo cuando retiene a sus personajes en una ambigüedad moral que dificulta distinguir a los buenos y los malos de la historia.

9. Killing Eve
Desde Hannibal que no veíamos una relación tan inquietante entre asesino y policía. Killing Eve es la misma fórmula, en versión femenina, pero con mucha más conexión, admiración y rechazo. En su atmósfera es menos siniestra y oscura, pero tiene un objetivo muy parecido. Eve Polastri (Sandra Oh) es inteligente, perspicaz, divertida, ingeniosa, descuidada y uno de los personajes del año, dentro de una propuesta muy inteligente. 

8. La Maldición de Hill House
Fenómeno de terror del año y una de las mejores producciones de 2018. Es impactante, espectacular y con todos los adjetivos nos quedamos cortos. Esta adaptación de la novela de Shirley Jackson plasma perfectamente la atmósfera opresiva del material original logrando la máxima altura, obteniendo nota 7 en esa componente. Las interpretaciones están perfectas (destacan las de los niños) y el guion fue uno de los más trabajados y coherentes en su desarrollo, tanto así, que hay varios episodios que están en el listado de lo mejor de la temporada.

7. The Alienist
La adaptación televisiva no escatima a la hora de visualizar los intensos detalles de la novela. Sin poner en duda la importancia del papel de Daniel Brühl, quien lidera el reparto junto a Luke Evans y Dakota Fanning (en su primer trabajo protagónico en televisión), en The Alienist el verdadero protagonista es Nueva York en su estado más sórdido. Los puntos fuertes que sostienen la propuesta es ver los inicios de la psicología, especialmente la enfocada al campo criminal. Asimismo, vemos también los primeros pasos de la ciencia forense, el cómo se estudiaban los “asesinos en serie” antes de que incluso se inventara el término.

6. The Terror
Impresionante descenso a un infierno blanco, en el que los  elementos de terror fueron tratados y puestos en escena con brillantez absoluta. Comenté la alucinante propuesta en extenso, aquí 




5. Better Call Saul
Cada año se supera, cada año nos promete más y  va cumpliendo. Por eso se mete siempre entre lo mejor del año y ya muchos postulan que ha logrado emparejar a Breaking Bad. Saul está aquí señores. La comentamos en extenso acá 




4. Patrick Melrose
Tras su exitosa experiencia en Sherlock, Benedict Cumberbatch vuelve con una de sus mejores interpretaciones al narrar la historia de un hombre traumatizado por su dura (y millonaria) infancia. Cada capítulo se centra en una novela y hace un retrato irónico, desvergonzado y canalla de la alta sociedad inglesa, mientras la historia es contada desde la niñez de Melrose. La mirada satírica y desquiciante de la vida millonaria, a través de los ojos de su problemático protagonista. Una serie que desborda inteligencia.




3. Bodyguard
Magnífico ejercicio de tensión narrativa. Una fantástica miniserie británica que logró construir una trama de conspiración y terrorismo quitándole el peso de la traición emocional que, muchas veces, eclipsa la trama criminal. Y esto, a pesar, de cierto enredo romántico que incluyó el guion pero que no jugó en contra de la química entre los dos personajes, la cual está tan bien trabajada que termina siendo un plus. No abusa de las temáticas de género ni del "nadie es lo que parece". El exitoso Jedd Mercurio diseñó a sus personajes con toda una escala de grises que no nos permite precipitar presunciones y entramos en el mismísimo juego del misterio. Excelente.




2. Atlanta
Mucho más conceptual de lo que su primer capítulo hacía suponer. Toques surrealistas, diversas temáticas, entusiasmo por lo que presenta, ansiedad por saber qué viene ahora. Y ese entusiasmo se asienta en el cómo refleja lo que es vivir en una gran ciudad de Estados Unidos, siendo negro. Glover se atrevió a entrar en terrenos polémicos, sobre todo en aquel episodio en el que aparece caracterizado brutalmente, que duró el doble de lo habitual y que  ha situado a la serie, otra vez, entre lo mejor del año.




1. The Americans
Varios años colándose en los puestos más altos de nuestras listas, y no podía ser menos en la temporada de su despedida. Su desenlace ya se cuenta entre los mejores de la historia de las series y solo puede estar en la cúspide. La comentamos con emoción acá  


Y para ti ¿cuál fue la serie del año?.

jueves, 20 de diciembre de 2018

Mis mejores capítulos de series (2018)


No fue un año completamente brillante, pero sí que hubo propuestas interesantes y series con historias que nos dejaron episodios inolvidables, con personajes o hechos que definieron el rumbo. Ese episodio especial está preparado con antelación, es revisado y reeditado varias veces y suele quedarse en la memoria por la emoción o el quiebre que provoca en la trama. Este año hubo varios capítulos de ese estilo, acá mis preferencias:


17. Counterpart
Temp 1, Episodio 6: “Act Like You’ve Been There Before”
Una de las razones por las que este drama fue uno de los mejores debut del año, fue por su capacidad de ir construyendo un profundo misterio, saltando entre realidades alternativas sin trampas propias de la ciencia ficción. El final de este episodio ejemplifica gran parte del misterio que la hizo resaltar de otras de su tipo.


16. Homecoming
Temp 1, Episodio 6: “Toys”
“Toys” es el ejemplo  de todos los trucos llamativos que usó Sam Esmail para no olvidar nunca la esencia de sus personajes. No es un episodio repleto de momentos  memorables, pero sí expresa un collage de instantes  que nos recuerdan exactamente el fondo de la trama.


15. Glow
Temp 2, Episodio 8: “The Good Twin”
Una media hora  alegre y basada en bocetos que revelan para qué sirve toda la sangre,  las lágrimas y las relaciones arruinadas que se ven en esta propuesta. Todos los actores de la serie están comprometidos con sus personajes y con lograr la mejor lucha sobre y bajo el ring. Ruth (lesionada) siguió siendo parte de la acción y es ahí donde la serie se valida como un producto perdurable.


14. Homeland
Temp 7, Episodio 4: “Like Bad at Things”
El showrunner y el director Alex Graves capturan el asalto con intensidad visceral, pero el episodio también se esfuerza por enfatizar qué todo pudo haberse evitado, más aún sabiendo que las partes responsables se entienden que están más allá de quién dispara. Este capítulo se enlazó muy bien con aquel de las fake news, otra buena acción de la temporada.


13. Succession
Temp 1, Episodio 6: “Which Side Are You On?”
La serie fue ordenando las piezas hasta llegar al momento del golpe de timón: el  líder de un conglomerado de medios internacionales es débil y sus hijos, hambrientos de poder, desarrollarán nuevos planes por su cuenta. Susan Soon He Stanton creó una hora angustiante en la que pudimos comprobar que ninguno valía la pena.




12. Sharp Objects
Episodio 7: “Falling”
La leyenda de la mujer de blanco resulta ser una realidad cuando descubrimos que Adora Crellin es la posible responsable de los asesinatos de Ann, Natalie y el de su propia hija, Marian. Al final del capítulo, Camille decide que no quiere huir, sino que quiere enfrentar sus problemas y a su madre. “Es tu momento de probar que no estás muerta, Camille“.

11. Killing Eve
Temp 1, Episodio 3: “Don’t I Know You?”
Incluso la muerte inicial en este episodio, inspiró risas y simpatías.  Cada secuencia fue muy hilarante y todo se unió de excelente forma para desembocar en una de las buenas propuestas del año, esa que buscó el humor hasta en la situación más extraña. Intensa mezcla de thriller de espionaje y humor.

10. BoJack Horseman
Temp 5, Episodio 11: “The Showstopper”
Excelencia en la dirección y la narración. Este capítulo es la culminación de una temporada con líneas cada vez más borrosas, con fronteras muy inestables entre la vida televisada de BoJack y la real. En solo 25 minutos, el episodio desenfoca las realidades y es un resumen de cómo, en su quinta temporada, el programa ha aumentado la crueldad de la salud mental de BoJack, y no tenemos claro de cómo podrá salir de ahí.

9. The Terror
Temp 1, Episodio 6: “A Mercy”
Un elemento importante del brillo de The Terror, es que los diversos pasos de los personajes para evitar las terribles circunstancias, solo los han hecho avanzar hacia su marcado destino. Este episodio presenta una serie de intentos para contrarrestar el peligro abstracto, el cual ya se había vuelto totalmente real. Las acciones auto justificadas, de un solo hombre, condenan a toda la tripulación.



8. The Alienist
Temp 1, Episodio 8: Psychopathia Sexualist
Escrito por John Sayles y dirigido por David Petrarca, el episodio aumentó la apuesta inicial de sus personajes principales. El asesino resulta ser un reflejo de la violencia de Estados Unidos contra los vulnerables, y el meticuloso trabajo de nuestros héroes, al ponerlo todo en conjunto cuando a nadie le importa, es impresionante y conmovedor.

7. The Handmaid’s Tale
Temp 2, Episodio 9: “Smart Power”
Lo más  valioso de la tibia temporada 2 de Handmaid's Tale fue, definitivamente, Yvonne Strahovski. Ningún episodio captó mejor la paradoja de la existencia de Serena como éste, y al mismo tiempo logró que las alegorías políticas se sintieran demasiado reales. El viaje de los Waterford a  Canadá se produjo en el momento álgido de la temporada, y nos permitió sentir, con aún más peso, el contraste entre sus sociedades. Este capítulo fue un importante recordatorio de qué es, exactamente, Gilead.

6. Better Call Saul

Temp 4, Episodio 10: “Winner”
Habría sido fácil para el show ofrecer un clímax  devastador con una ruptura de Kim y Jimmy, por ejemplo. Igualmente hay un asesinato, pero solo de un nombre. Jimmy declara que ya no va a practicar la ley bajo el apellido McGill, y gracias a las actuaciones extraordinarias de Bob Odenkirk y Rhea Seehorn, el entusiasmo escéptico se encuentra de golpe con el horror de no saber hacia dónde nos llevará el próximo capítulo de la vida de Jimmy. ¿Todo bien, hombre?. No.






5. La Maldición de Hill House

Temp 1, Episodio 6: “ Two Storms”
Dentro de su excelente estructura, el capítulo  6 destaca por su finura técnica. Seis semanas de ensayos, cientos de marcas de cámara e iluminación y un esfuerzo gigante del reparto y el equipo es lo que muestra Mark Flanagan, responsable de Oculus: El espejo del mal, Ouija: El origen del mal y otros títulos, los que le sirvieron de gran entrenamiento para llevarnos, en La Maldición de Hill House, a impresionantes planos secuencias de este capítulo en particular, los que resultan ser un prodigio en el aprovechamiento del espacio/tiempo para filmar terror como un maestro.


4. Bodyguard
Temp 1, Episodio 2
El ritmo con el que se ejecutó este capítulo fue impresionante. Jedd Mercurio, uno de los mejores guionistas británicos, logró profundizar en la psicología de los personajes, mientras creaba una trama tipo rompecabezas, la que fue cambiando constantemente. Habíamos visto a Montague conduciendo sin incidentes, tantas veces, que no estábamos preparados para el ataque repentino del francotirador. Nada en la acción sugería que esto sería una posibilidad. La serie y este episodio en particular, fue suspenso de alta calidad.


3. Patrick Melrose
Temp 1, Episodio 1: “Bad News”
Edward Berger y el guionista David Nicholls exploraron  las consecuencias físicas y psicológicas de las adicciones y la carga emocional que arrastra Melrose desde niño. Todo el episodio fue presentar este cóctel nocivo que lo irá llevando hasta el abismo, literal y metafóricamente. Todo lo que nos queda por ver será paranoia de un tipo que no va a parar hasta tocar el fondo. Desde el capítulo 1, de hecho, ya no distingue ese fondo.   

2. Atlanta
Temp 2, Episodio 6: “Teddy Perkins”
Ningún otro episodio desafió a la audiencia como Teddy Perkins. Denso, emocional, aterrador incluso. Donald Glover interpretó al personaje con una inclinación más dramática que de costumbre, gracias a un maquillaje casi inhumano. Todo el capítulo gira en una metáfora de los efectos destructivos del racismo estadounidense cuyo guión descansa en una dirección innovadora de Hiro Murai, la cual la hizo destacar absolutamente de todo el resto.


1.  The Americans
Temp 6, Episodio 10: “Start”
La queremos, por eso su final nos dolió tanto, siendo totalmente redondo y justo. El thriller de espías de Joe Weisberg y Joel Fields fue un drama familiar, primero, y un examen impactante de la putrefacción burocrática de la era Reagan, después. La huida final, con pelucas y disfraces, fueron el centro durante la tensa secuencia en el cruce de la frontera, escena diseñada para hacer que te preocuparas por quién se subía al tren, en lugar de estar pendiente de si alguien bajaba. La escena final, ya en Rusia, es totalmente icónica porque no es que Elizabeth y Philip no acaben recibiendo un castigo por sus crímenes. La diferencia es que el castigo no implicó la cárcel o la muerte, significó regresar a Rusia vivos, pero perdiéndolo todo. Lo sacrificaron todo para infiltrarse en Estados Unidos, y volvieron a darlo todo para regresar a su país pero…¿quiénes son ahora?. Ese “nos acostumbraremos” que dice Elizabeth en ruso, parece más una muestra de resignación que la de un atisbo de esperanza.


Y para ti ¿cuál fue el episodio del año?

miércoles, 28 de noviembre de 2018

House of Cards, temporada final: la puerta de atrás


La última temporada de la serie que catapultó a Netflix como plataforma de producciones streaming de valor, llegó a su final con la cruz de haber tenido que sacar de pantalla a su carisma principal, introduciendo nuevos personajes que trataron de llenar el vacío inmenso dejado por Kevin Spacey.

El despido de Kevin Spacey tras un escándalo sexual terminó por hundir  “House of Cards”. Es cierto que la serie ya venía acusando un deterioro, pero la desaparición repentina de su rostro primordial la sentenció sin remedio. Sin embargo, la adelantada de Netflix ya había trabajado en el desarrollo significativo del personaje de Robin Wright y no fue sorpresa que ella, ahora, tomara el control y para muchos seguidores eso era lo que tendría que haber pasado hace tiempo. Sin embargo, por sí sola, no funcionó.
En esta temporada de cierre se agregaron más personajes para intentar repartir el protagonismo. Los Sheperd, una influyente familia, trataron de poner contra las cuerdas a la presidenta Claire apelando a todo tipo de malas artes. Annette (Diane Lane) y Bill (Greg Kinnear) lucharon en ese terreno donde la nueva viuda era experta. Además, entró el personaje de Cody Fern, quien simbolizó el omnipresente poder de los medios y los ataques contra la privacidad que vivimos actualmente. Todos partieron como promesas y fueron palideciendo con el correr de la serie.

La transición de mandatos tampoco fue problema para el espectador, porque ya se nos había avisado de aquello. Por eso, al ver los tres primeros episodios del final, el anunciado fallecimiento del personaje de Spacey se asumió sin dramas pero con un sacrificio del ritmo narrativo y del propio guion; no era que un personaje como ese pudiera olvidarse así como así y, lamentablemente, las incorporaciones no cubrieron del todo el vacío dejado por Frank, cuyo recuerdo es evidente hilo conductor. Pero hubo otros momentos donde sí que el guion nos recordó de qué estaba hecha “House of Cards”; por ejemplo, cuando vimos todo tipo de negociaciones en un funeral, algo típico de la serie el desarrollar las traiciones justamente en un contexto de muerte. En aquellos minutos, Doug era quien mantenía vivo el espíritu de Frank, como alumno en recuerdo a su maestro y hasta el final fue quién le rindió  homenaje. Eramos muchos los que queríamos ver si el final de la serie sería el ajusticiamiento del perro fiel al amo cruel, sin embargo, Michael Kelly tampoco nos ofreció la fortaleza de antaño perdiendo su rol de pieza clave en este juego de a tres.  


Otro buen momento de esta temporada fue cuando Claire descubrió un pájaro atrapado en la pared y decidió liberarlo, no sin antes hablarle a la cámara sobre lo que para ella significa el dolor. Este es un gran paralelo con la primera escena de la serie, cuando Frank estrangula  a un perro herido frente a su casa. Y así fue como el primer capítulo de esta última sesión nos daba la impresión que podía ser enfocada de manera muy terrorífica, pero tras el tercer episodio cayó en otras reflexiones actuales, como cuestiones de género, coletazos de los asesinatos de Zoey Barnes y Tom Yates, el estúpido accidente de Catherine Durant, tramas ya obsoletas, extraños flashbacks a la infancia y adolescencia de Claire y la búsqueda obsesiva por resolver segmentos narrativos que seguían abiertos. Desde el instante en el que Frank empujó a Zoe a las vías del tren, “House of Cards” disfrazó su sobriedad de excesos, los que no pararon de abundar posteriormente definiendo la personalidad de Underwood, pero dando muchas licencias al guion y sacrificando su esencia. Y esto se acentuó más con la salida de su creador, Beau Willimon, donde ya fue total el cambio de tono. Si bien la serie nunca perdió su belleza visual, siempre llenó de fango a sus protagonistas, los que no pudieron (no podían) limpiarse las manos nunca más.

La ausencia obligada de quien nos presentó “House of Cards” y que creó un estereotipo de personaje desarrollado por otras producciones, a mayor o menor escala, fue lo que no permitió un fresco final y lo amarró a un fantasma, a una fuerza omnipresente que siempre nos hizo preguntarnos “¿Qué habría hecho Frank”?. O quizás, el clima político ya está tan asimilado en su bajeza que nada de lo que presentara la serie iba a resultar escandaloso o impresentable. Como fuere, y ante las lamentables circunstancias, era imposible que Claire, la que creció mucho como personaje y sin duda que Wright ofreció una destacada interpretación, pudiera salvar el barco sin su media naranja, empañando la despedida de una serie que fue todo un hito en su momento pero que se confundió en ese lapso de querer sonar seria, al tiempo que se llenaba de cuestionamientos. Lo lamentable es que el salir por atrás la deja con menos relevancia de la merecida.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Bohemian Rhapsody: visita mágica a Wembley

El film que pretende mostrar cómo Freddie Mercury se convirtió en un mito, ha sido todo un éxito no porque la película esté bien hecha ni porque el guión sea exuberante. Lejos de eso, el tránsito por todas las etapas de la vida del artista, hasta desembocar en el mítico concierto  en el Live Aid de 1985, logran que el talento, carisma y liderazgo de Mercury traspasen la pantalla, se impongan por encima de todo y nos deje, por días, con fiebre de Queen.


Freddie Mercury es uno de los artistas más importantes del siglo XX y Queen una banda legendaria que  tiene muy bien ganado su puesto entre las mejores agrupaciones musicales del último medio siglo. Estos son dos motivos más que suficientes para entender por qué el mundo entero ha sucumbido ante "Bohemian Rhapsody",  película que tuvo que sortear complejos avatares para ser realidad; de hecho, debería haber sido protagonizada por Sacha Baron Cohen, quien abandonó el proyecto por no estar de acuerdo con la línea que los productores (May y Taylor) prefirieron abordar. Tras 7 años de ires y venires, de entrada y salida de actores y directores, por fin ha llegado al cine la "película de Queen" y finalmente da lo mismo si no te gusta la banda u odias los musicales; al finalizar el film, el aura luminosa que inunda la sala  es tan indescriptible que es imposible no salir de allí contagiado por la fiebre de Queen. Sin ir más lejos, escribo esta reseña con "Another One Bites the Dust" de fondo y tarareando con una energía digna de haber estado realmente en Wembley.

La película en sí, explora la búsqueda constante de identidad por parte de Freddie, la cual lo persigue desde sus orígenes en el seno de una familia indio/parsi. En líneas generales, la cinta entretiene, pero si esta fuera una crítica acabada de cine diríamos que al guión de Anthony McCarten le falta fuerza a la hora de profundizar en todo lo que  rodea a Freddie; diríamos que la puesta en escena es fluida, lo que potencia la naturaleza liviana de la película y cumple con el objetivo de no encasillarse en un musical y así llegar a más público. Y la música.....no hay palabras.



"Bohemian Rhapsody" se plantea como dos películas. Una es la que se construye sobre la constante lucha del artista por no malgastar aquello que siente que se le va. Allí asoman frases como "Freddie debes volver con tu familia" o "Freddie debes buscar el amor de una pareja que realmente te quiera". En esa lucha es clave Paul Prenter, mánager personal y que actúa muy bien en el rol de villano que controla la vida del artista; es uno de los personajes mejor logrados. Pero también hay otra "Bohemian Rhapsody" cuando va más allá de esta perdición/salvación y que busca dar con el alma del cantante; primero se aferra a Mary, luego se aferra a la banda y luego se agarra a la vida sin límites que le ofrece el ser gay. A través de las miradas nerviosas de Rami Malek, vemos siempre a un hombre que no encaja. 

Pero cuando el guión no es la gran cosa, es ahí donde aparecen los actores para salvar el barco. Y lo que logra Rami Malek es sobresaliente. Mercury es un artista único y había muchas posibilidades de que quedase corto y que su performance fueran solo excesos burdos. El protagonista de "Mr. Robot" no solamente sale airoso del reto pues da con el verdadero Freddie, representado en la apariencia física y en la utilización del lenguaje no verbal, clave en este caso. De hecho, cuando la película termina y aparecen imágenes reales de la banda al ritmo de "Don't Stop Me Now", Malek te va a parecer más real que el Freddie Mercury de esa secuencia final. El actor se entrega al personaje, se mimetiza, logrando compensar otras debilidades de la película, como por ejemplo, los tiempos que no coinciden y la nula mención a la relación del grupo con el productor Roy Thomas Baker y su importantísima contribución al sonido que lograron. Por otro lado, Ben Hardy (Roger Taylor), Gwilym Lee (Brian May) y Joe Mazzello (John Deacon) logran buenas interpretaciones de los otros miembros de Queen, los que siempre asumieron su segundo plano pero que en esta película tienen minutos que nos permiten descubrir algo más de ellos sin que sea aburrido, porque lo que más nos interesa y lo que más queremos ver y oír  es la música, las creaciones de  estos ingleses que desde 1972 han dejado su huella imperecedera en muchas generaciones que no olvidan himnos cargados de creatividad y excelente ejecución. Mercury y el resto  consiguieron hacer de Queen un grupo que cambió la escena musical y con experimentos como "Bohemian Rhapsody", demasiado larga para la época para que igual pudo ser  single, o con  "We Will Rock You", hecha para incentivar al público de sus conciertos a ser partícipe y crear juntos la atmósfera asombrosa que se respiraba en esos shows. La obra de Queen y la figura de Mercury serían total influencia para los movimientos que surgieron en los '80, incluso para el Metal y la corriente speed, si nos remitimos a "Stone Cold Crazy", por ejemplo. La grandeza va mucho más allá de lo que este accidentado film pudo abarcar, pero que en su intento lo logra....claro que sí.



"Somos cuatro inadaptados sin nada en común, que tocan para otros inadaptados, para los marginados al fondo del salón, que saben que no pertenecen a ese lugar, pero nosotros les pertenecemos a ellos",
dice Mercury en un  lapso de la película tratando de destilar el espíritu de la banda. "Bohemian Rhapsody" consigue, a pesar de sus falencias,  representar ese espíritu gracias a un trabajado look setentero y ochentero, con jeans altos de cintura, camiseta de tirantes apretada y cinturón con tachuelas. O esas piezas de cuerpo entero que sólo alguien como él podía llevar con convicción y estilo.
La versión reducida del concierto Live Aid termina por sellar el objetivo de la película. Es una logradísima recreación  y funciona como un emocionante clímax. Y no exagero con que es emocionante, porque desde la butaca  se viven esos quince minutos como si realmente tuviéramos a la banda en su esencia total. El director va más allá  y nos vuelve partícipes de este momento único para la música contemporánea, pero, y al mismo tiempo, utiliza el espacio que dejan esas creaciones musicales para retratar a Mercury como artista, porque si el hombre no sabía quién era bajo el escenario, sobre él era un privilegiado que inundaba todo el lugar con su voz y presencia. Ambas posturas son potenciadas por la nostalgia de lo que ya no está, por lo que si eres fan  es imposible que las lágrimas no corran al final y que andes con fiebre de Queen durante días. Bryan Singer es un director experto en manejar personajes incomprendidos y rebeldes, por lo que Freddie Mercury le vino como anillo al dedo, mientras que el brillante desempeño de Rami Malek hizo el resto en el excepcional equilibrio que logró entre la energía avasalladora y la fragilidad enorme de Freddie.

"Bohemian Rhapsody" te eriza la piel gracias a su subtexto, aquel dibujado con el cuerpo, el baile y los gestos que transmite Malek. Y el desenlace del film esgrime la idea de que alcanzó a lograr la paz con todos sus mundos. Finalmente, la expresión artística, representada en la cumbre del concierto en el estadio de Wembley, fue la coronación de  su paso por este mundo como un artista de proporciones enormes. Sabemos que no se puede representar absolutamente toda la genialidad que exhibió en vida porque eso es imposible, pero a nosotros, que nunca fuimos a Wembley y solo crecimos escuchando de eso, lograr, mágicamente, por un par de minutos, situarnos en medio de esa multitud,  escuchar esa melodía al piano y oír ese desgarrador "Mammaaaaa", es suficiente para sentir una emoción inexplicable, esa que solo transmiten genios y espíritus formidables como el de Freddie Mercury.




Las canciones de "Bohemian Rhapsody":

"Somebody to Love" mientras Freddie sale al escenario del estadio de Wembley para el concierto Live Aid.

"Keep Yourself Alive", la primera canción que interpreta Freddie cuando Queen todavía se llamaba Smile.

"Killer Queen", la canción que cantan en la actuación de la BBC en la que los obligan a hacer playback.

"Love of my life", la canción que Freddie compone para Mary.

"Bohemian Rhapsody", vemos cómo graban este tema en un granero en medio de la nada, aplicando todo tipo de técnicas casi experimentales.

"Now I'm Here" y "Crazy Little Thing Called Love".

"We Will Rock You", en Madison Square Garden y vemos cómo Brian May tuvo la idea para su inicio, queriendo que la audiencia participara.

"Another One Bites the Dust"

"I want to Break Free"

"Under Pressure"

"Who Wants to Live Forever"

La actuación de Live Aid con los temas: "Bohemian Rhapsody", "Radio Ga Ga", el "Ay-Oh", "Hammer to Fall" y "We are the Champions".



"Don't Stop Me Now" y "The Show Must Go On" en los créditos.






sábado, 13 de octubre de 2018

Better Call Saul, temp 4: el mejor producto dramático del año


La historia del carismático abogado de Walter White ha sido tan atractiva como la serie madre, aunque más oscura y con menos acción. Sin embargo, en eso radica la magia que ha sostenido a "Better Call Saul" en sus cuatro temporadas: en sugerir más que en mostrar, haciéndose adulta, libre de comparaciones y con la posibilidad de servirse la temporada de premios, porque su producción dramática está a un nivel superlativo.

Hemos llegado a un punto en donde muchos estamos empezando a  resignificar "Breaking Bad". Porque finalizada la cuarta temporada de “Better Call Saul” estoy dudando de seguir llamándola un spin-off (lo es), porque ha alcanzado tal solidez que ya es capaz de caminar completamente sola, marcando tiempos que la podrían poner en situación de premios. Hemos llegado, en esta sesión, a la fundación de ese Albuquerque conocido por sus laboratorios y antihéroes sin moral.

¿Se acuerdan de esa última conversación entre los hermanos McGill?. La inclusión del hermano mayor en el desarrollo del personaje de Jimmy fue tan acertada, que creíamos que sin Chuck se perdería un eslabón que apuntaló al menor ante la audiencia. Sin embargo, su muerte no causó gran resquemor en Jimmy y decidió que era una mochila que no quería cargar. Asesinando a Chuck en su memoria, de alguna manera también mató al Jimmy que conocimos los tres años anteriores.

A diferencia de otras series que se llenan de nuevos personajes, en esta cuarta sesión "Better Call Saul" necesitó de sus 5 ó 6 habituales para ser relevante, siendo Kim la reina absoluta gracias a un desarrollo psicológico complejo. Tal como lo escribió el director Guillermo del Toro (completamente rendido ante la serie) ella fue la clave, jugando un rol fundamental en este inicio de transformación hacia Saul Goodman. Tras luchar contra su ética, Kim se vuelve aliada de las trampas de Jimmy, sin darse cuenta cómo esto dañaría su relación. El inicio del capítulo 7 enfatizó perfectamente ese apartado de la trama.

Paralelamente, las historias de Mike (Jonathan Banks) y Gustavo Fring (Giancarlo Esposito) siguieron progresando hacia "Breaking Bad". Mientras el primero trabajó junto a los criminales y mostró su sangre fría asesinando en plena noche (en una toma de fotografía brillante), el segundo extendió su poder  destruyendo a los Salamanca y construyendo la futura fábrica  donde trabajará White. Ambos arcos dramáticos se diseñaron para poner a los personajes en ruta hacia la serie madre pero sin prisa, con narrativas superlativas de un guion pulido y trabajado que amagó constantemente con presentarnos a Saul y haciéndonos temer por el futuro de Kim (qué impactante estuvo Rhea Seehorn, deben nominarla a todos los premios sin excusas). Juego psicólogico perverso de los creadores!


En cuanto a la puesta en escena, continuó la alta factura en todos los niveles, e incluso  cuesta señalar cuál fue el mejor capítulo de la temporada (el año pasado escogí a "Chicanery" como el que secundó al grandioso "Twin Peaks"). "Smoke" y ese inicio cargado de tensión, cada segundo es un nudo en la garganta. "Breathe" tuvo el mejor diálogo de Kim defendiendo a Jimmy ante Howard. "Quite a Ride" es mi favorito y está lleno de guiños a BB, sobre todo por ese blanco y negro de absoluto dramatismo y tensión. "Something Stupid" estuvo cargado de emoción y con una secuencia de inicio fantástica. "Piñata" mostró a Jimmy tomando el control y urdiendo un plan para vengarse de esos pillos que le jodieron su negocio de celulares y "Winner" también se pelea los honores. Cada uno de ellos se lució con encuadres perfectos, armados para ser más fuertes que las palabras; una fantástica fotografía, que siempre buscó ensombrecer; un rico lenguaje audiovisual puesto al servicio de la historia más un grandioso uso de los silencios y del ruido ambiente, sin necesidad de tener que musicalizar las escenas; el montaje bordeó lo insuperable (nuevamente el episodio 7 es digno de todos los reconocimientos). Pero la joya principal es y sigue siendo el manejo constante de la tensión. Una genialidad magnánima a nivel de producción.

Vince Gilligan y Peter Gould no se apartaron demasiado del universo que crearon, pero lo encararon desde otro ángulo y con tópicos más humanos, golpeándonos donde más nos duele. Cuando Jimmy logró recuperar su licencia de abogado y anuncia que regresará a los negocios turbios con un nombre falso, queda develado el clímax del mejor drama del año, el mejor confeccionado, el mejor actuado y el mejor psicológicamente trabajado. El rictus confundido de Kim y el "It’s all good, man" nos pusieron ante la posición que todos veíamos venir. Los últimos 2 minutos de la temporada fueron un golpe directo al mentón,  porque nos señala que el genial Jimmy McGill se ha ido en busca de una quinta temporada de definiciones.