lunes, 22 de septiembre de 2014

Bates Motel, segunda temporada: Quiero pero no puedo

Una de las series revelación de 2013 basada en un pilar estoico: las actuaciones tremendas de Vera Farmiga y Freddy Highmore como la madre y el hijo, miembros de una relación completamente inusual y muy enfermiza.
Hace meses, en este mismo blog, señalé que el gancho de la segunda temporada debiera ser adentrarse en esta relación, ir más allá, hacer más visibles los daños, las dependencias, los temores.....pero faltó un cuerpo de guionistas que quisiera dar ese salto.

Esta segunda temporada fue una nebulosa teñida de un absurdo protagonismo en las historias secundarias. Hay un buen grupo de actores secundarios que supo cumplir bien con su papel, pero que trataba inútilmente de alargar la vida de tramas que no daban para más. El lío de Emma con el vendedor de hierba, totalmente sin importancia, sin peso dramático; las nuevas amistades de Norma que tampoco se trabajaron a profundidad. Es totalmente real que la serie gana muchos puntos cuando decide centrarse en esta relación de Norma-Norman.....porque eso es lo que queremos ver y porque al parecer con eso bastaría.
El descubrir los black-out de Norman y el no poder saber por qué se producen y por qué su madre guarda total recelo sobre el tema fue uno de los puntos altos, pero que quedó en espera.

Dylan, el hermano de Norman, es otra pieza que no sabemos donde encaja en este rompecabezas; partió como alguien secundario pero que ha ido tomando fuerza, por lo menos vimos una evolución en él y debiera asumir mayores retos para la tercera temporada (ya confirmada), tomar más acciones pero no en cosas secundarias ni que tengan que ver con el negocio de drogas que está formando, sino que tomar más cartas en lo que sustenta la serie: la relación madre-hijo.

Es obvio que los guionistas están tratando de alargar lo más posible la trama, pero es una trampa para el espectador sembrar el camino de historias sin peso, inventar personajes que irán desapareciendo rápidamente, o ir echando bajo la alfombra el polvillo de lo que no se quieren hacer cargo: hacer explotar todo el ancho de desarrollo que tiene esta relación entre Norma y Norman Bates, la complicidad que debiera ir adquiriendo Dylan en este proceso, y cuándo, de una vez, saldrá a la luz la personalidad real y oscura de Norman, quien ya sabe que mató a la señorita Watson, ya sabe de sus alucinaciones, ya sabe de sus black out...ahora debiera ir en busca de los por qué, siempre y cuando los guionistas asuman que deben querer hacerlo de una vez, de lo contrario, la serie tiene una fecha de vencimiento muy próxima.




No hay comentarios:

Publicar un comentario