Aunque acá escribimos de cine
principalmente, cuando leí que se cumplía otro aniversario más del disco debut
de Kasabian (homónimo), no podía dejar de dedicarle unas líneas.
Corría el 2003, inicios del
milenio, y el rock ya había echado otras
raíces y nuevas flores emergían al ritmo de nuevas mezclas y adelantos técnicos
en la postproducción. El sonido “Manchester” ya tenía sello, pero en el caso de
Kasabian fueron derivando a un rock alternativo o indie, y han sido
constantemente comparados con la propuesta de Primal Scream. Tanto fue el auge
de la banda, gracias a este primer disco, que telonearon a Oasis durante toda
la gira de 2005, y los Gallagher se declararon sus fans, lo que fue una muy
buena carta de presentación.
Tomando la mejor influencia de
Stone Roses y los Happy Mondays , Kasabian preparó las primeras letras para el
disco que sería su cabeza de cartel por años, y que por estos días está de
aniversario. De hecho, lograron disco de platino en varios países europeos.
Processed Beats fue el primer
single y la volada de cabeza fue magistral. Acordes muy melódicos, mucho ritmo,
el rasgueo final super seductor y bien elaborado… como para que se te pegue y
no lo sacas más de tu cabeza. Al escucharlo la primera vez se te aparece
Nirvana, y luego de escuchar el disco identificas la propuesta. Queríamos oír
más,
Y el segundo single, Reason is Treason, nos mostraba una energía
interesante, con más presencia de batería y un sonido más lineal, más
horizontal que el del primer single. Pero no fue hasta el tercer corte, Club
Foot, que no sólo lograron entrar a los
charts sino que el tema se hizo mundialmente conocido, descubriendo el éxito. Con
una letra dura, que te hace dudar sobre qué es realmente lo que quieres matar
cuando un sentimiento o un dolor hiere tus creencias, tu corazón o tu confianza…..¿de
qué quieres deshacerte en verdad?.
One take control of me,
you’re messing with the enemy said it’s two it’s anther trick, messing with my
mind I wake up
Increíble que un tema como este,
con esta intensidad, sea utilizado por los creadores de videojuegos porque
habla básicamente del amor, pero también del puente directo que este
sentimiento crea hacia la destrucción. Yendo a lo musical, la línea del bajo es
tan enérgica, tan protagonista, que le da una distorsión oscura…..un mirar al
techo y ver todo negro, como sin saber qué decisión tomar; también hay algo de electrónica, un recuerdo a la psicodelia, que es protagonista
del disco. La vocalización refiere claramente al hip-hop, corriente de la que
Tom Meighan siempre fue seguidor.
Kasabian le dio paso a Empire,
luego a un EP que les hizo ganar un Brit Awards, para luego pasar a propuestas
más actuales y maduras como Velociraptor! y 48:13. Muchos extrañan la presencia
de Christopher Karloff como letrista, pero igualmente creemos que, aunque la
baja es sensible, el mensaje no ha perdido fuerza.
En resumen, el primer trabajo de Kasabian, a 10 años de
su publicación, dejó una mezcla de
ritmos super bien trabajados y unidos por letras intensas. Hay algo de baile,
harto arrojo melódico en las guitarras y mucha estructura psicodélica. Club Foot es uno de esos temas que sabes que
jamás podrán faltar en un set list.
Anoche
tocaron el disco completo en el Roundhouse de Camden (Londres), a manera de celebración. No estuvimos ahí, pero igual se
escuchó fuerte. El encanto del primer disco jamás se pierde.
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