miércoles, 14 de enero de 2015

¿Por qué amamos la serie "Borgen"?

Luego del Globo de Oro ganado por Kevin Spacey, la gente me habla y habla de “House of Cards” como si fuera lo mejor que han visto en televisión (internet en este caso).
Yo pienso que todo fan de “House of Cards” (me incluyo) debe pasar primero por la serie “Borgen”.

La creación europea a nivel de series es riquísima. Lamentablemente está al alcance de muy pocos acá en Chile, y los realmente seriéfilos deben bucear y rescatar cómo puedan este tipo de producciones (aunque cada vez es más accesible).
Las series británicas han sido por mucho tiempo las de mayor reconocimiento internacional, pero desde hace unos años han debido compartir ese privilegio con las series nórdicas (suecas y danesas especialmente). En antaño puedo citar “1864” y “Los crímenes de Fjallbacka”‘, las que eran bien producidas pero no dieron un “gran golpe”, faltaba esa serie nórdica que arrasara con todo.
Hasta que llegó “Borgen”, un drama político venido de Dinamarca que rápidamente se ubicó en el top 3 de lo mejor que ha producido la televisión europea en décadas. Yo diría que nada tiene que envidiarle a “House of Cards”, y me aventuro a decir que es la serie de Netflix la que debiera verse todas las temporadas de “Borgen”.


Estrenada en 2010 y emitida su última temporada en 2013, ‘Borgen’ destapa el sistema político danés y a sus representantes. Lo hace siguiendo los pasos de Birgitte Nyborg, una idealista enamorada de la política que conseguirá convertirse en la primera mujer Primer Ministro de Dinamarca, y cuyo propósito será, única y primeramente, crear un modelo político para el beneficio y desarrollo del país.
Birgitte es íntegra, respetuosa, pero en el camino del poder las hermosas rosas irán dejando al descubierto sus peligrosas espinas.

Una serie que no tiene vergüenza, es deslenguada, políticamente incorrecta y sobre todo crítica con la realidad que vive Dinamarca. Una crítica social que trata conflictos actuales del país para enmarcar, de forma brillante, sus tramas en un contexto real, porque el sistema ejemplar que propone Brigitte es posible de llevar a cabo, no es un invento imposible, es decir, está en la mano de los políticos mejorar la calidad de vida de su pueblo y tienen las herramientas para hacerlo.


‘Borgen’ es una reflexión sobre el poder, la corrupción, la integridad, la familia, la sociedad y el periodismo. Una reflexión que crece aún más si comparamos el sistema político de Dinamarca (uno de los países menos corruptos del mundo, donde los políticos llegan en bicicleta al Congreso y donde prácticamente no hay robos ni asesinatos), con el de Chile. La serie baja a los políticos de su pedestal para demostrarnos que son personas normales. El papel de la familia en toda esta historia es brillantemente trabajado en la primera temporada.
La política es sólo un pilar de ‘Borgen’. El segundo motor narrativo son los medios de comunicación. La serie se mete en el día a día del  informativo de una cadena de televisión, y nos da pie para reflexionar sobre la libertad de expresión, la verdad, el sensacionalismo, el tratamiento a la audiencia, la fiabilidad de las fuentes… El cuarto poder graficado sin eufemismos.

Una serie que amamos por ser tan real, tan verdadera. Todo amante de “House of Cards”, por ejemplo, debiera verla. Ambas series van de la mano en su propósito y los premios y las altísimas audiencias muestran que han logrado el objetivo.

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