martes, 19 de septiembre de 2017

Twin Peaks: el capricho de Lynch

Cuando David Lynch emprendió el proyecto, en 1990, era un cineasta experimental y fascinado con el surrealismo. Cuando conoció a  Mike Frost decidieron usar la experimentación a través de una serie coral, con multiplicidad de personajes en constante cambio, pero con contenido riesgoso e indescriptible. Así nació la antigua "Twin Peaks", congelada 25 años y que regresó, este 2017, para ser el fenómeno televisivo más indescifrable de los últimos años.

A cualquier crítico o fanático del fenómeno televisivo y las series propiamente tal, "Twin Peaks" fue un verdadero desafío. Reseñarla ha sido un completo entuerto, porque estamos hablando de un proyecto que revivió, en 2014, a través de un tuit y que prometía devolver al presente una obra  que reúne los ápices de un artista loco al cual Hollywood, desde 1990 en adelante, siempre le ha tenido respeto,  sobre todo después que “Terciopelo Azul” (1986) generó un espacio para visiones más independientes. 
La fanaticada de "Twin Peaks", incluso 25 años después, se puede dividir en aquellos que disfrutaban de la poesía audiovisual que construían sus tiempos y formas cinematográficas, y otros que sólo buscaban atar los cabos de la historia. Este doble juego ha sido, muchas veces, la base de las propuestas del cine de Lynch, corriendo el riesgo de aburrir a quienes no logran desenmadejar el rollo y de alucinar a los que siguen el camino de migajas de pan.
No quiero detenerme en comentar la base de "Twin Peaks" pero sí en señalar que esta tercera temporada fue toda una experiencia, sin duda la más compleja, llamativa, atractiva, para cualquier fan del género “series”. La combinación de la belleza de las locaciones, el elenco y la música (superlativo Angelo Badalamenti), sumada a todos los secretos  que escondían siempre algo peor, y a un par de escenas oníricas y surrealistas, crearon un impacto visual difícil de explicar. La sensación era la de estar frente a algo que era reconocible en estilo, pero cuyo ritmo y clima difuso la hacían demasiado vanguardista, incluso para 2017. "Twin Peaks" era más que la continuación de un clásico. Y al mando de todo estaba  David Lynch, con 71 años y total libertad creativa, repasando  sus obsesiones estéticas, temáticas, e instalando momentos que incluso nos remitían a otras obras de su filmografía.


Uno de los puntos altos de todo el visionado, fue cómo logró un efecto emocional duradero en la audiencia a través de buenos momentos de silencio, de letargo, con largas escenas en las que sólo nuestros sentidos eran desafiados, no nuestra comprensión lineal de una trama en desarrollo. El suspenso fue  efectivo presentado a través de la calma. Otro unto relevante fue la gran cantidad de momentos incómodos en los que los personajes no hacían nada porque estaban atrapados en un trance mental que jugaba con su moralidad y los llevaba, incluso,  a la locura. Hubo capítulos realmente antológicos, como los primeros 15 minutos del tercer episodio, que describían un hermoso viaje entre dimensiones, o  el cuarto episodio, el que fue pura comedia y con un momento brillante dedicado a Marlon Brando (en la piel de Michael Cera); o aquel emotivo, dedicado a la figura de David Bowie, y así podríamos seguir descifrando el por qué cada capítulo fue un viaje de sensaciones, al que estuvieron invitados una gran cantidad de músicos reconocidos, los que terminaban cerrando cada capítulo y dejando las emociones por lo alto. Era difícil olvidarse del episodio, trascendía por la emocionalidad que provocaba en cada cual.



El clásico relato del director, con identidades disociadas, con estructuras que se repiten  y tiempos que no  corresponden, sentaron las bases del mayor fenómeno televisivo del año. ¿Vamos a decir que fue la serie del 2017?, los fans estudiosos de la estructura fílmica dirán que sí, sobre todo aquellos que gustan de la ciencia ficción pues están más acostumbrados a este tipo de recursos que, sin embargo,  Lynch jamás dará por sentado. pero también quedaron en el aire elementos más perturbadores. ¿Por qué la carta de despedida de Diane a Cooper está firmada como de Linda para Richard?. ¿Dónde nos situamos, en el final,  a nivel narrativo y existencial?, esa es la angustia que rodea todo este viaje llamado "Twin Peaks": la desesperante idea de que la persecución será eterna,  un viaje sin destino conocido a través del tiempo y donde cada parada obedecerá a una lucha entre el bien y el mail y sabemos que, en el universo de Lynch, el Mal siempre corre con ventaja.
Toda esta temporada fue un verdadero capricho del director, hasta su rol como jefe del FBI, sin embargo, en el global del análisis, todos los elementos inconexos corresponden a su libertad descontrolada, la que jugó con las audiencias y desafío a todo lo que la actualidad señala como “conocido” en el mundo de las series de televisión. Ya por eso, salió ganadora.

"El buen arte sólo genera preguntas".

domingo, 10 de septiembre de 2017

Narcos, temporada 3: la apuesta ganadora por un gran comodín

Esta nueva entrega de la serie de Netflix se basó en la frenética persecución entre la policía y los malvados del Cartel de Cali, sin el protagonismo de la figura de Pablo Escobar. ¿Valdrían la pena estos nuevos capítulos?, ¿Podría la serie sobrevivir sin el personaje de Escobar?, la respuesta es sí, porque la tercera temporada fue la reafirmación de que esta propuesta es totalmente adictiva.

Tiroteos, violencia, el bien y el mal, el crimen. Todo eso ya lo vimos en las temporadas anteriores. Entonces ¿Por qué queremos siempre volver a "Narcos"?, simple, por sus personajes.

El principal, o quien fuera el eje sobre quien giró el guion en las sesiones anteriores, ya no está, por lo que había que delinear arcos argumentales potentes para seres más bien desconocidos para el imaginario popular. A partir de esta premisa, la serie mantuvo su estilo narrativo y en lugar de enfocarse en un personaje grande y dominante, construyó pequeñas historias de varios personajes, a quienes siempre puso contra la pared. Santa Cruz, Pacho Herrera, los hermanos Rodríguez Orejuela e incluso sicarios como "Navegante" y el contador Guillermo Pallomari, se repartieron el hilo dramático, aportando con éxito al crecimiento de la ficción; esto lo consiguieron porque fueron personajes bien construidos, con pasta, con verdad. Los guionistas han comprendido el cómo mostrar a un ser maldito, sin escrúpulos, pero añadirle el condimento apropiado para que logre empatizar con la audiencia. Un punto alto de la serie.
Siguiendo con los nuevos personajes, probablemente, Jorge Salcedo fue el hombre clave. Este hombre fue el gran comodín de la temporada para hacer olvidar la figura de Escobar. Salcedo (interpretado por Matías Varela) fue la gran sorpresa gracias a su transformación de jefe de seguridad de los  de Cali,a uno de los delatores principales para la captura de Miguel Rodríguez, dando un giro que alejó  a la serie de tantas otras ficciones de capos de la droga que terminaban con sus nombre casi que en un altar. Lo importante en "Narcos" no fue elevar a una figura en particular, sino exponer el negocio de la droga como el gran huracán que despedazó una sociedad.
Otro rasgo a destacar del guion, es la manera en que construyó el in crescendo de la violencia, lo que permitió identificar claramente dos momentos: una primera mitad donde reina el suspenso y se logra tensión, y una segunda en la que la intensidad de los acontecimientos alcanza su pick y nos muestra escenas brutales. Durante los últimos cuatro episodios se producen una serie de ingeniosos giros que desembocaron en situaciones sorprendentes. La dirección es magistral y mantuvo el estilo scorseseano de José Padilha (productor ejecutivo y director de buena parte de la primera temporada) que ya se convirtió en sello de la serie.


Lo mejor de esta temporada fue el manejo de la acción y del suspenso. En casi todos los episodios hubo una misión, una captura, algo que se escondía y que ponía a todos contrarreloj. Otro detalles a destacar fue que la mayoría de los personajes, los buenos y los malos, tuvieron su momento de lucimiento. También resaltamos el siempre filmar en exteriores y con buenos baños de sangre; acá no hubo simpatía por quienes no gustan de ver escenas extremadamente violentas. Punto a favor, también, para su banda sonora, llena de cumbias, vallenatos y salsas.
¿Lo malo? No hubo presencia femenina potente. Y lo otro, es que esta temporada siguió zafando de la historia verídica y ficcionó una gran cantidad de datos y acontecimientos. Este punto puede ser la señal de que, de cara a la cuarta temporada, la serie planteará un vuelo propio.


En el resumen de esta tercera parte, "Narcos" siguió respondiendo a gran nivel. Es una serie para verla en maratón, porque no te cansa, te atrapa, gracias al ritmo inquietante que plantea. La historia del cartel de Cali era poco conocida, por lo que recién ahora puede haber mucho espacio para crecer. No imagino la serie sin esa base, porque tampoco veo otra temporada con el mismo concepto de guerrilla y el mito del Robin Hood paisa. Pero "Narcos" nunca nos prometió eso tampoco, y si lo hizo en algún momento, ya puede zafarse de las metáforas, pues  su compromiso artístico y narrativo ya la posicionan como una de las mejores propuestas del streaming.

sábado, 26 de agosto de 2017

The Defenders: orquesta desafinada

Daredevil, Jessica Jones, Luke Cage y Iron Fist. Los cuatro justicieros de Marvel se encontraron por primera vez en una serie, que buscó acotar los acontecimientos para que no chocaran con los asuntos que resuelven los Avengers. De salvar el mundo, Netflix lo redujo a Nueva York, en una historia que cifraba altas expectativas y que no sale del todo bien parada.

Cada una de las series que hemos visto de Marvel/Netflix ha tenido su propia identidad. “Daredevil” es un personaje redondo,  combativo y visceral. “Jessica Jones” es un tre-men-do personaje, pero que centra su veta hacia la investigación. La decepción vino con “Luke Cage” y un tono agridulce nos dejó el visionado de “Iron Fist”. Ahora, la aventura era unir todos esos estilos bajo un mismo relato. Menuda tarea. ¿Qué arista elegir para enraizar el resto de las historias y así crear una trama atractiva?. La respuesta fue La Mano, organización que ya había aparecido en  las series de Marvel para Netflix. El escoger una entidad colectiva como enemigo, más que un único villano, le daba a la historia un tono de seriedad mayor, es decir, los justicieros se enfrentaban a algo más grande que ellos por sí solos. 

Es muy complicado ejecutar una serie colectiva que se toma de producciones individuales. Hay que tener en cuenta una enorme cantidad de detalles para que los seguidores no se pierdan. En este apartado, hay que reconocer que el guion hizo una buena labor en la minuciosidad, pero aquellos espectadores que no habían visto las series individuales partían con desventaja, pues hay referencias, comentarios, diálogos, que vienen de antes y que son pilares de esta nueva historia, a diferencia de las películas de “Avengers”. Los Vengadores no está construida sobre las películas anteriores, su trama no implica conocer lo ocurrido en todas ellas. Entonces ¿Es “The Defenders” una serie hecha para quienes premiaron las series de los 4 justicieros de Netflix?. Difícil pensar que exista tal generosidad, pero que la historia sólo sea contada en minierie le da puntos a esa teoría.


No será hasta el episodio 5 que comenzaremos a ver un ritmo más ligero. Y en esto, resulta fundamental el actuar del personaje que mejor sale parado de este intento: Daredevil. Matt Murdock es el superhéroe más experimentado, el que calza con la definición más pura de "héroe" de cómic. Murdock no solo tiene que lidiar con La Mano y sus conexiones emocionales, sino que también tiene que andar con cuidado de que no quede al descubierto que él es el demonio rojo de la Cocina del Infierno.  Por otro lado, Daredevil tiene intereses más complejos con la trama que se presenta y eso lo hace correr más riesgos y tomar decisiones más complicadas. Su arco está muy bien construido y claro, al contrario de Luke y Jessica que no saben qué tienen que ver con esto, más que el cliché de que “hay que salvar Nueva York” (porque el mundo lo salvan los Avengers). Y desde aquí, los 3 últimos capítulos son 100% predecibles. 

Punto aparte para Sigourney Weaver. Cuando se anunció que se sumaba al proyecto como villana principal era obvio pensar en un aporte a la historia y en un personaje de peso. Weaver era la líder aparente de La Mano, la que ejecutaba el plan de destruir Nueva York. A pesar de ser un fichaje bomba, el personaje es una decepción mayúscula y sus comparsas villanos no tuvieron carisma suficiente para potenciar la trama; por otro lado, y lo que es peor, los combates que nos mostraron son los peores de todas las series: mal coreografiados, lentos, con planos oscuros y llenos de cortes.


En resumen, la serie es entretenida. Empieza con fuerza pero se desinfla al final. ¿Muchas expectativas? Puede ser, aunque eso termina siendo responsabilidad del espectador. Uno de los motivos principales para no tenerla como una de las mejores del año, es que no supieron cómo resolver todo el entuerto y faltó mucha espectacularidad. Me recuerda a la sensación que dejó “The OA” y “Iron Fist”. Hay más fallas artísticas que de guion, aunque es lamentable que Daredevil haya dejado chico el arco argumental de los demás, que son tremendos personajes, pero que no pudieron cuajar del todo bien en tomas mal planificadas y una fotografía plana.
¿Fin de la historia de los Defensores?, ojalá, fue suficiente.

jueves, 20 de julio de 2017

Lo que el Emmys se atrevió a olvidar

No importa qué año leas esto. Todas las temporadas se redacta este apartado porque el Emmys acostumbra a sorprendernos, pero por cometer errores imperdonables. Aquí expongo sólo algunos y, seguramente, se me quedaron afuera varios más.


Rhea Seehorn
El año pasado también la olvidaron. Al parecer, debes generar un impacto rudo para que entres en el círculo de lo que sí conocen los votantes. Porque el hecho de que esté nominada Millie Bobby Brown y no esta actriz, cuyo personaje en "Better Call Saul" le falta muy poco para ser casi protagónico, es una desfachatez.


Eva Green
Serie de culto y una interpretación enigmática. Pocas veces he visto a una actriz con total dominio de su personaje, entregada a sus miedos y defectos con naturalidad. Quedaste fuera Eva, pero no de los corazones que idolatran tu rol inolvidable en "Penny Dreadful".



Kathy Bates
A "American Horror Story" la han nominado siempre, y eso que tiene temporadas para el olvido. Y sé que esa categoría estaba durísima y, difícilmente, Ryan Murphy habría entrado con sus dos proyectos (quedó “Feud”). Pero no nominar a Kathy, por uno de sus mejores trabajos, es demasiado.



Rupert Friend
De los actores de reparto, lo consideraba un fijo. "Homeland" es otra que aburre con sus nominaciones, pero esta temporada fue el personaje de Friend quien se lució y lo dio todo, hasta el final. Seguramente, este actor no tendrá otro papel como este en su vida, y podría haber sido reconocido con una nominación que hubiera tenido mucho sentido.



Justin Theroux
Sólo puedo decir que tenía que estar entre los mejores actores. No logro explicar este desaire. Mientras nominan a Kevin Spacey casi por inercia (y eso que me encanta Kevin), lo de Theroux hace que los Emmys den risa.


Michael McKean
Fue EL actor secundario de la serie. Sin ese hermano, al Jimmy que conocemos le faltaría una mitad y la serie tendría otro tono. Su labor fue extraordinaria, la escena en el colegio de Abogados fue antológica y el final de temporada es protagonizado por McKean, por todo lo alto. La no- nominación asoma como una gran injusticia.


Ed Harris
La serie arrasó con las nominaciones, pero dejaron fuera a lo mejor que tiene. No se comprende que en la lista de secundarios aparezca, por ejemplo, un repetido Mandy Patinkin, en desmedro de un Harris muy relevante y que refrescaba la categoría.




Bojack Horseman
Entiendo que nominen por siempre a "Los Simpson", pero la serie de Netflix no puede seguir sin reconocimiento, ya por tercer año. El episodio "Fish out the Water" fue uno de los mejores de todo el año en una serie, extremadamente agudo y fantasista, con un guion por sobre la media, que le dio total importancia a la acción por sobre el lenguaje. No se comprende.



The Young Pope
A ver. Un director ganador del Oscar (Paolo Sorrentino), HBO de por medio y la dupla Jude Law-Diane Keaton. Está bien, la competencia es tremenda y su extraordinario planteamiento sólo le alcanzó para rasguñar categorías técnicas, lo que asoma casi como un improperio a tanto talento demostrado en una serie muy singular y bien realizada.


The Leftovers
Imperdonable. Fue olvidada en todas las categorías (excepto la participación como invitada de Ann Dowd). Carrie Coon debía estar como protagonista en drama (si, está por Fargo en miniseries, pero su labor aquí fue magistral). Ni siquiera la ayudó el ser temporada final. Siendo realistas, "House of Cards" no merece estar nominada y tampoco "Stranger Things"!. Este olvido es otra vergüenza para el Emmys.


The Americans
El año pasado se dignaron a reconocerla, después de desconocerla durante mucho tiempo. Y ahora, que logra varias nominaciones en categorías actorales, la dejan fuera de la categoría principal. Pareciera premio de consuelo. Otro imperdonable.




Si tienes otro error, de esos que le deberían dar vergüenza a la Academia, puedes comentarlo….yo ya me apené otra vez.

lunes, 17 de julio de 2017

GLOW: una de las revelaciones del año

Cercana, sencilla y humana. Difícil esperar esas características de una serie que refiere al mundo de la lucha libre, uno de los negocios “deportivos” más prolíficos de Estados Unidos, y que marcó toda la década del ’80 y a muchas generaciones. Sin embargo, “Glow” lo usa como trampolín y termina presentándonos un grupo de mujeres que sólo busca una segunda oportunidad.


Netflix tiene en su parrilla casi todos los documentales que comentan la historia de este deporte-entretenimiento, incluso aquel que muestra cómo fue el suceso del verdadero “Glow”. Porque en los ‘80, efectivamente, hubo un grupo de mujeres que protagonizó el programa Gorgeous Ladies of Wrestling (GLOW), llevando la lucha libre femenina a la televisión; eran actrices, modelos o deportistas que buscaban un lugar en el mundo del espectáculo, mismo panorama que ofrece el guion de esta serie que Netflix estrenó en junio, y que está producida por Jenji Kohan, creadora de “Orange is the New Black” y “Weeds”, y que fue idea de Liz Flahive y Carly Mensch, dos guionistas de “Homeland” y “Nurse Jackie”, es decir, un trío que se especializa en fabricar historias de mujeres potentes para la pantalla.

Una de las cosas buenas de “Glow” es que mantiene bastantes similitudes con OITNB; la influencia de Kohan se siente de principio a fin, principalmente en lo que refiere al rápido conocimiento e identificación de la estructura de los personajes, y el hecho de  concentrarse fuertemente en la trama central, sin dejar espacio a las sub-tramas que no aportan a la principal. Eso ayuda a enganchar y avanzar. Otro detalle sorprendente es el  elenco variopinto que presenta la serie, pero que pone el acento en dos personajes: Ruth Wilder (Alison Brie) y Sam Sylvia (Marc Meron), dos personas que comparten características, como tener marcada la impronta del “fracaso” y la supervivencia. La otra en discordia es Debbie, quien ha tenido una vida más privilegiada que la de Ruth y Sam pero, así y todo, no ha logrado sentirse feliz con ella misma. Y el rico elenco de secundarias completa una oferta que, al segundo capítulo, ya te tiene completamente atrapado. Hay mucho potencial en personajes como Tammé, la Reina de los Subsidios, o la mujer loba. Este grupo cumple con la función de denunciar el tratamiento, lleno de clichés, que se les daba a estos grupos (indios, negros, asiáticos, borderline) en la televisión de los '70 y '80.

Allison Brie está excelente en la interpretación de esta aspirante a actriz que, cada día, despierta sin saber qué quiere hacer con su vida, mientras que el comediante Marc Meron logra que la audiencia simpatice con este patán, director de películas B, que acepta este proyecto con la esperanza de financiar su siguiente film. Otro acierto es que los episodios duran sólo media hora (salvo el piloto) y cada uno de ellos estaba perfectamente editado, ya que los cierres dejaban el capítulo por lo alto, permitiendo que pudiera ser visionada como maratón. Lo negativo de ello es que no queda suficiente tiempo para conocer a todas las luchadoras, pero eso da pie para pensar que habrá otra temporada que resuelva eso (aunque últimamente, Netflix anda cortando proyectos como loco).




Del guion, no sorprende que sea la humanidad de la historia y la simpleza con la que se cuenta, lo más destacado. La producción se observa mínima y, sin embargo, deja un agradable sabor de boca, y muchas ganas de ver más escenas como aquella en que Ruth y Debbie, finalmente, se enfrentan en el ring bajo la incomparable melodía de  “Invincible”, de Pat Benatar. Gran momento.
También es muy emotivo el capítulo que es dedicado al Chavo Guerrero Jr. (luchador retirado que entrenó al grupo en su preparación para la serie).


“Glow” no es una absoluta maravilla y, claramente, no pretendía serlo. Lo que sí es innegable es su potencial y las aristas que tiene para seguir creciendo. Es muy amena, está perfectamente ambientada y no abusa de la nostalgia que genera (sobre todo a los fans del wrestling que, sin duda, recordaron toda su infancia en cada episodio y a Hulk Hogan, en particular). La serie se disfruta y  respira los ’80, algo que Netflix busca en sus series tipo “apuesta”.
Los créditos, llenos de neón y letras kitsch, y una banda sonora poderosa, con “The Look” de Roxette, “Under Pressure” de Quenn y Bowie  e “Invincible” de Pat Benatar, y de ahí hacia arriba.

Sin duda que esta serie es una de las revelaciones del año.




A más de 30 años del debut de la verdadera “Glow”, todavía se debate si ésta empoderó o explotó a las mujeres que participaron de sus cuatro temporadas. La serie toca ese tema superficialmente, lo que también da pie para pensar en una segunda temporada.
Pero no vayan a pensar que sólo los fans de la lucha van a disfrutarla, claro que no. Los que son ajenos a este deporte deben darle una oportunidad, más aún, considerando el tridente femenino que está a cargo de la producción y guion.

martes, 11 de julio de 2017

EMMYS 2017: mis candidatos

El próximo 17 de septiembre se desarrollará la ceremonia que premia lo mejor de la televisión, y las nominaciones nos han dejado sabores de boca agridulces.

Mejor serie dramática
Better Call Saul
The Crown
The Handmaid's Tale
House of Cards
Stranger Things
This Is Us
Westworld
Debería Ganar: The Handmaid's Tale. Por lo innovadora de su propuesta, por la actualidad  temática involucrada en la trama. Por lo perturbadora realidad que nos presentó, alentada por un gran guión y perfectas interpretaciones.
Ganará: The Crown. Igualmente sobresaliente y está ad portas de salir al aire con su segunda temporada, por lo que un Emmys no le vendría nada mal.



Mejor comedia
Atlanta
Black-ish
Master of None
Modern Family
Silicon Valley
Unbreakable Kimmy Schmidt
Veep
Debería Ganar: Master of None. Temporada muy positiva, por sobre el promedio, llena de detalles y conclusiones reflexivas.
Ganará: Master of None.



Mejor miniserie
Big Little Lies
Fargo
Feud
Genius
The Night Of
Debería Ganar. Ésta es categoría!. Difícil, injusta, todas son grandes producciones. "Big Little Lies" tiene otra temporada a punto de ser confirmada. "Feud" nos trajo el pasado al presente en la ejecución de dos actrices de trayectoria. "Genius" permitió a otra cadena entrar en la vorágine de las series. Debería ganar, Fargo.
Ganará: Fargo, al parecer no habrá más y eso siempre tiene un peso.



Mejor actor protagonista de drama
Sterling K. Brown (This Is Us)
Anthony Hopkins (Westworld)
Bob Odenkirk (Better Call Saul)
Matthew Rhys (The Americans)
Kevin Spacey (House of Cards)
Milo Ventimiglia (This Is Us)
Debería Ganar: Sterling K Brown. Siempre potente, reposado. Ha sido nuestro favorito todo el año en esta categoría
Ganará: Anthony Hopkins. Le gusta mucho a los votantes del Emmys vincularse con Hollywood y qué mejor que este gran actor para verse reflejado en su discurso de agradecimiento.


Mejor actriz protagonista de drama
Viola Davis 
Claire Foy (The Crow)
Elisabeth Moss (The Handmaid's Tale)
Keri Russell (The Americans)
Evan Rachel Wood (Westworld)
Robin Wright (House of Cards)
Debería Ganar: Elisabeth Moss. No es una categoría super difícil y ella estuvo impecable, en un gran momento. Sólo tiene una gran rival.
Ganará: Claire Foy



Mejor actor de reparto de drama
Jonathan Banks (Better Call Saul)
Ron Cephas Jones (This Is Us)
David Harbour (Stranger Things)
Michael Kelly (House of Cards)
John Lithgow (The Crown)
Mandy Patinkin (Homeland)
Jeffrey Wright (Westworld)
Debería Ganar: Difícil, ninguno estuvo particularmente descollante, pero John Lithgow ha sido el más laureado. hay varios que se repiten y dejan fuera a otros nombres que se lo merecían más. Malas nominaciones.
Ganará: Jefrey Wright.



Mejor actriz de reparto de drama
Uzo Aduba (Orange Is the New Black)
Millie Bobby Brown (Stranger Things)
Ann Dowd (The Handmaid's Tale)
Chrissy Metz (This Is Us)
Thandie Newton (Westworld)
Samira Wiley (The Handmaid's Tale)
Debería Ganar: Otra categoría durísima. Ann Dowd impresionante, dura, arisca, fría. Méritos de sobra. Aunque Samira Wiley también entregó lo suyo y terminó brillando.
Ganará:Ann Dowd



Mejor actor protagonista de comedia
Anthony Anderson (Black-ish)
Aziz Ansari (Master of None)
Zach Galifianakis (Basket)
Donald Glover (Atlanta)
William H. Macy (Shameless)
Jeffrey Tambor (Transparent)
Debería ganar: Aziz Ansari. Dueño de capítulos locos, cursis, que sacan risa, que hacen pensar.
Ganará: Aziz Ansari.



Mejor actriz protagonista de comedia
Pamela Adlon (Better Things)
Jane Fonda (Grace and Frankie)
Alison Janney (Mom)
Ellie Kemper (Unbreakable Kimmy Schmidt)
Julia Louis-Dreyfus (Veep)
Tracee E. Ross (Black-ish)
Lily Tomlin (Grace and Frankie)
Debería Ganar: Julia Louis-Dreyfuss. Sólo el final de "Veep" le dará chances a otros nombres.
Ganará: Julia Louis-Dreyfuss.



Mejor actor de reparto de comedia
Louie Anderson (Baskets)
Alec Baldwin (Saturday Night Live)
Tituss Burgess (Unbreakable Kimmy Schmidt)
Ty Burrell (Modern Family)
Tony Hale (Veep)
Matt Walsh (Veep)
Debería Ganar: Alec Baldwin. Osea, sin competencia.
Ganará: Alec Baldwin



Mejor actriz de reparto de comedia
Vanessa Bayer (Saturday Night Live)
Anna Chlumsky (Veep)
Kathryn Hahn (Transparent)
Leslie Jones (Saturday Night Live)
Judith Light (Transparent)
Kate McKinnon (Saturday Night Live)
Debería Ganar: Kate Mc Kinnon. Fue mi favorita en los GG y se alzó con la victoria. Insistimos con ella.
Ganará: Kate Mc Kinnon.



Mejor actor protagonista de miniserie o tv movie
Riz Ahmed (The Night Of)
Benedict Cumberbatch (Sherlock)
Robert de Niro (The Wizard of Lies)
Ewan McGregor (Fargo)
Geoffrey Rush (Genius)
John Turturro (The Night Of)
Debería Ganar: Riz Ahmed. Tremenda transformación.
Ganará: Geofrey Rush. Por Hollywood y todo eso, aunque igual su interpretación está llena de méritos. Por otro lado, le da impulso a NatGeo para seguir invirtiendo en series y ampliar el negocio.



Mejor actriz protagonista de miniserie o tv movie
Carrie Coon (Fargo)
Felicity Huffman (American Crime)
Nicole Kidman (Big Little Lies)
Jessica Lange (Feud)
Susan Sarandon (Feud)
Reese Wintherspoon (Big Little Lies)
Debería Ganar: Carrie Coon. Porque tuvo un gran año, porque es tremenda. Porque faltan palabras para describir los merecimientos.
Ganará: Nicole Kidman. Porque la andan candidateando hace rato y porque es una actriz con mucha prensa, pero no somos mezquinas al reconocer que  estuvo super bien.



Mejor actor de reparto de miniserie o tv movie
Bill Camp (The Night Of)
Alfred Molina (Feud)
Alexander Skarsgard (Big Little Lies)
David Thewlis (Fargo)
Stanley Tucci (Feud)
Michael Kenneth Williams (The Night Of)
Debería Ganar: David Thwelis. Si existiera un ápice de justicia...es que se pasó este señor!.
Ganará: David Thewlis.



Mejor actriz de reparto de miniserie o tv movie
Judy Davis (Feud)
Laura Dern (Big Little Lies)
Jackie Hoffman (Feud)
Regina King (American Crime)
Michelle Pfeiffer (The Wizard of Lies)
Shailene Woodley (Big Little Lies)
Debería Ganar: Laura Dern. Momento de devolver a esta buena actriz a las primeras planas, sin embargo, la categoría está equilibrada en méritos.
Ganará: Judy Davis.



Mejor tv movie
Black Mirror
The Immortal Life of Henrietta Lacks
Dolly Parton's Christmas of Many Colors: Circle of Love
Sherlock: The Lying Detective
Wizard of Lies
Debería Ganar: Black Mirror. Lo más fijo del año.
Ganará: Black Mirror.



Mejor actor invitado de una serie de drama
Ben Mendelsohn, por "Bloodline"
BD Wong, por "Mr. Robot"
Hank Azaria, por "Ray Donovan"
Brian Tyree Henry, por "This Is Us"
Gerald McRaney, por "This Is Us
Denis O'Hare, por "This Is Us"
Debería Ganar: Brian Tyree Henry.
Ganará: Hank Azaria.

Mejor actriz invitada de una serie de drama
Cicely Tyson, por "How to Get Away With Murder"
Laverne Cox, por "Orange is the New Black"
Shannon Purser, por "Stranger Things"
Alison Wright, por "The Americans"
Alexis Bledel , por "The Handmaid's Tale"
Ann Dowd, por "The Leftovers"
Debería Ganar: Alexis Bledel. Le sacó brillo a un duro personaje. Buen arco argumental y muy buena interpretación del mismo.
Ganará: Alexis Bledel.

Mejor actriz invitada de una serie de comedia
Wanda Sykes, por "Black-ish"
Carrie Fisher, por "Catastrophe"
Becky Ann Baker, por "Girls"
Angela Bassett, por "Master of None"
Melissa McCarthy, por "Saturday Night Live"
Kristen Wiig, por "Saturday Night Live"
Debería Ganar: Melissa McCarthy.
Ganará: Carrie Fisher (póstumo).

Mejor actor invitado en una serie de comedia
Matthew Rhys, por "Girls"
Riz Ahmed, por "Girls"
Lin-Manuel Miranda, por "Saturday Night Live"
Dave Chappelle, por "Saturday Night Live"
Tom Hanks, por "Saturday Night Live"
Hugh Laurie, por "Veep"
Debería Ganar: Lin Manuel Miranda.
Ganará: Lin Manuel Miranda.

Mejor dirección de una serie de drama
Better Call Saul' - "Witness"
Homeland' - "America First"
Stranger Things' - "Chapter One: The Vanishing of Will Byers"
The Crown' - "Hyde Park Corner"
The Handmaid's Tale' - "Offred (Pilot)"
The Handmaid's Tale' - "The Bridge"
Debería Ganar: "The Bridge". Ya entregada, Offered hace cosas por el resto, sacando a relucir la valentía y el temple frente a la adversidad. Como dirección, el drama quedó expuesto en temática y en arco del personaje, y los exteriores aportaron a lo tétrico de la situación.
Ganará: Hyde Park Corner. Como dirección es muy valioso aportar para que el elemento histórico que rige esta serie se vea bien graficado.



Mejor dirección de una serie de comedia
 'Atlanta' - "B.A.N."
'Silicon Valley' - "Intellectual Property"
'Silicon Valley' - "Server Error"
'Veep' - "Blurb"
'Veep' - "Groundbreaking"
'Veep' - "Justice"
Debería Ganar: Mala selección: Por descarte me quedo con "Justice".
Ganará: "Justice"



Mejor guion de una serie de drama
'Better Call Saul' - "Chicanery"
'Stranger Things' - "Chapter One: The Vanishing of Will Byers"
'The Americans' - "The Soviet Division"
'The Crown - "Assassins"
'The Handmaid's Tale' - "Offred (Pilot)"
'Westworld' - "The Bicameral Mind"
Debería Ganar: "Chicanery". Es que fue el clímax perfecto y dejó el guion por las nubes. Esperábamos un episodio así de BCS, que le diera fuerza e hiciera olvidar a su serie madre. Acá se logró.
Ganará: "Chicanery".

Mejor guion de una miniserie o TV Movie
'Big Little Lies'
'Black Mirror' - "San Junipero"
'Fargo' - "The Law of Vacant Places"
'Feud' - "And the Winner Is... (The Oscars of 1963)"
'Feud' - "Pilot"
'The Night Of' - "The Call of the Wild"
Debería Ganar: "San Junipero". Hermoso, único, nostálgico. No hay palabras para el torbellino de emociones que provocó.
Ganará: "And the winner is....". Porque también evocó nostalgia trayendo imágenes del pasado y haciendo ese parangón entre lo que realmente ocurrió en esos Oscars y la visión de la propia serie.

lunes, 10 de julio de 2017

“THE HANDMAID'S TALE”: delicia y pesadilla

La adaptación televisiva de la obra de Margareth Atwood cumple con creces, al punto que debería ser lo más “importante” que veremos este año en el formato series. Creada por Bruce Miller, dirigida con gran estilo por Reed Morano y actuada de manera magistral por Elisabeth Moss, nos deja el sabor de boca de haber percibido un relato ficticio, pero perturbadoramente cercano.

“El cuento de la criada” es un clásico y, como todas las novelas de calidad, necesita su tiempo de desarrollo, espacio que, hoy por hoy, sólo lo pueden ofrecer las series.

En la ficticia Gilead, dictadura teocrática situada en lo que hoy es Estados Unidos, las mujeres han sido reducidas a un espacio meramente decorativo, de aderezo para perpetuar la raza. Visual y líricamente extremo. Lo complejo es que, a medida que se suceden los capítulos, el país inventado por Margareth Antwood se va mostrando como asombrosamente cercano a la realidad actual, incluso a la realidad de los años ’80, cuando la autora dio fruto al libro. “The Handmaid's Tale” se oye y se ve apocalíptica. Todo lo que pasa ahí nos parece inaudito, pero no podemos negar ciertas atrocidades que allí se cuentan.

Elisabeth Moss interpreta magistralmente a su personaje, aguantando primerísimos primeros planos donde sus ojos, siempre al borde de la desesperación junto con sus labios secos, nos transmiten el inmenso dolor de Defred. Ella, como el resto de mujeres fértiles, tiene el estatus de criada y es utilizada como vientre de alquiler. A través de su historia personal se explican la estructura, los ritos y los objetivos de esta sociedad fanática que desprecia a la mujer,  mercantiliza su cuerpo, junto con mostrar claras alusiones a la trata, a la persecución de la homosexualidad o a la ablación del clítoris. ¿Nos parece conocido? Sí, pues son vicios de nuestras actuales y supuestamente modernas sociedades, pero cuyo reflejo vemos en la serie.

 El fundamentalismo religioso que propone es 100% occidental.



La serie es de alta factura, con un tono muy poético y una exquisita selección musical (recomendamos “You don't own me” de Lesley Gore), pasando por un elenco de interpretaciones donde no solamente Moss brilla: Yvonne Strahovski (Dexter, 24) es la mujer del comandante Waterford, la que con su mezcla de celos y fascinación por el poder, es una auténtica bestia verdadera eminencia gris del régimen político de Gilead. También está el liviando Josep Fiennes, quien sorprende con una acabada interpretación (podría ser el papel de su vida),  mientras que Max Minghella, como Nick, el chófer de los Waterford, podría ofrecer muchas capas de cara a la segunda temporada. El trabajo de Ann Dowd también es destacado. 
Reed Morano le da ese tono grisáceo, colonial, mientras que la destacada fotografía sintoniza con el desamparo, con la desesperanza que nos transmite cada cuadro.

Los diez episodios de la primera temporada de la serie consumieron todo el material de la novela, por lo que la segunda sesión seguirá su camino independiente, dando más libertad al guion pero ciñéndose  a la obra original. 
Queda mucha historia por contar y mucho dolor por denunciar en esta propuesta ácida, visceral, lejana y abrumadoramente real.
El libro fue una denuncia de los sucios caminos que se avisoraban en 1985 y, 32 años después, ese mundo sigue existiendo en algunas partes y a muchos les encanta que eso ocurra.